La cuenca del Duero sale de la alerta
Las lluvias permiten superar la sequía prolongada y dan paso a la situación de prealerta después de trece meses / Los embalses están actualmente al 85% de su capacidad

-EL MUNDO DE CASTILLA Y LEÓN
La Cuenca del Duero abandona «técnicamente» la situación de sequía prolongada, pasando del indicador de alerta a prealerta por primera vez después de trece meses, según el informe mensual de sequía de primeros de abril.
Las últimas lluvias han mejorado significativamente la situación hidrológica desde mediados de febrero, con los embalses actualmente al 85% de su capacidad, 23 puntos más que el año anterior (62,2%), y casi siete por encima de la media de los últimos diez años (78,8%). Una situación que ha supuesto un alivio para el campo y para los regantes, que ahora afrontan una campaña de riego «con total normalidad», según la CHD, salvo en algunos sistemas como el Pisuerga-Bajo Duero.
La situación actual de las reservas de agua en la cuenca confirman, en términos generales, valores por encima de los registrados hace un año. Hay que recordar que los embalses estaban al 32% de su capacidad hace solo dos meses. Solo en el caso de los embalses de Aguilar y Pontón Alto, con 166 y 5,9 hectómetros cúbicos de volumen embalsado respectivamente, los datos actuales se quedan aún por debajo de la media de los últimos diez años (con 177 y 7,4 hectómetros cúbicos).
La Comisión Permanente de la Sequía de la Cuenca del Duero valoró ayer la situación hidrológica actual ratificando cinco subzonas de normalidad -Arlanza, Alto Duero, Riaza-Duratón, Cega-Eresma-Adaja y Bajo Duero-, cinco en prealerta -Aliste-Tera, Órbigo, Esla-Valderaduey, Pisuerga y Tormes-, y solo tres en alerta -Carrión, Águeda y Támega-Manzanas. El dato positivo es que en todas ellas hay «una tendencia a la mejora», tal y como constatan desde la Confederación.
Aunque «técnicamente» se sale de la situación prolongada de sequía, el Real Decreto, que recoge medidas excepcionales para una mejor gestión de los recursos, sigue vigente hasta finales de septiembre. Lo que sí es probable es que las reuniones periódicas que se venían produciendo en la sede de la CHD se dilaten en el tiempo.
La Comisión Permanente ha decidido «flexibilizar» las medidas restrictivas sobre los derechos de los usuarios aplicadas durante la pasada campaña 2017. De esta forma, tal y como se había anunciado desde la Confederación Hidrográfica del Duero, las dotaciones por hectárea acordadas en los sistemas Carrión (3.600/4.00 metros cúbicos) y Pisuerga-Bajo Duero (3.000 metros cúbicos) «se podrán revisar al alza» en las juntas de explotación previstas para primeros de mayo. Una circunstancia favorecida por la evolución de la primavera y de los embalses en estas últimas semanas.
La situación mejora considerablemente, aunque el mensaje desde la CHD sigue siendo que se «mantenga una especial vigilancia» en aquellos sistemas donde aún no se cubre en su totalidad la demanda.
Una opinión que comparte el presidente de las comunidades de regantes de la cuenca del Duero, Ferduero, Ángel González, quien tiene claro que es el momento de «ajustarse» a las cantidades que se han fijado y «no malgastar» agua.
La CHD sigue apostando por el control del volumen utilizado para riego a través de los contadores instalados en las tomas de riego concesionales y en las de los canales del Estado. En la reunión mantenida ayer se acordó además que los usuarios titulares de ríos no regulados podrán utilizar el agua al que dé derecho su concesión «siempre que los caudales circulantes sean superiores al mínimo ecológico que establece el Plan Hidrológico del Duero».