JORNADA LA NUEVA PAC
La Comisión Europea se opone a «recortes brutales» en cohesión y en la PAC
Desde Europa insisten en que el cumplimiento de las metas está vinculado «a los fondos que los Estados miembros decidan poner»

El presidente de la Junta saluda a los representantes de las organizaciones agrarias antes de comenzar la Jornada.-ICAL
La PAC debe adaptarse a los nuevos desafíos bajo la base de una política «europea común». Este es el planteamiento comunitario expresado ayer por Margaritis Schinas, portavoz jefe de la Comisión Europea, quien insistió en que, desde su creación, la PAC ha sido «un instrumento de cohesión fundamental». El objetivo de la Comunicación del mes de noviembre es, según manifestó este responsable, seguir manteniendo este papel, y cumplir los objetivos como «unión». Algo que exigirá, en su opinión, que los países «asuman su responsabilidad» y no recurran a «ideales y quimeras» sin contribuir a cerrar la «brecha» abierta por el brexit.
Según Schinas, la PAC seguirá siendo «común», aunque la Comisión Europea apuesta por dar un mayor papel de intervención a cada país para desarrollar distintos planes estratégicos. «No se trata de nacionalizar la PAC», apostilló, insistiendo en que esta política agraria seguirá siendo una política europea. El objetivo, dice, es fijar unas prioridades «juntos» y que cada Estado defina cómo alcanzar esos retos comunes, de acuerdo a sus características y necesidades propias.
El portavoz jefe de la Comisión Europea dejó claro también que la posibilidad de alcanzar estas metas estará vinculada directamente a los fondos «que los Estados miembros decidan poner». Un hecho afectado por la nueva configuración comunitaria tras la salida del Reino Unido de la Unión Europea. De esta forma, según Margaritis Schinas, «toca a los Estados Miembros ponerse de acuerdo sobre el grado de ambición que pretenden ver en la acción de la UE». Es decir, serán los países los que deberán encontrar los recursos que contribuyan al presupuesto común, en un contexto de pérdidas.
Actualmente, la PAC supone el 37% del presupuesto comunitario, unos 400.000 millones de euros. Mantener las cuentas actuales permitiría, según la Comisión, «continuar o aumentar el apoyo a las pequeñas y medianas explotaciones». Por el contrario, si los Estados decidieran reducir la contribución, Schinas advierte que esta decisión supondría una caída media de un 10% de la renta agraria y un impacto «relevante» en el sector. Por eso, asegura que «hay que tomar decisiones».
El portavoz jefe de la CE insiste en que han sido muy claros en este sentido: «todas las políticas tendrán que hacer un esfuerzo presupuestario en el futuro, nos oponemos a hacer recortes brutales sobre todo en sectores como la cohesión y la PAC», mantuvo en su intervención a través del plasma ante distintos responsables políticos, sociales y comunitarios.
En Europa se habla de varios posibles escenarios: uno que mantendría el estatus económico actual, con los 400.000 euros, y otros dos con recortes entre el 15 y el 30%, con pérdidas de entre 60.000 y 120.000 euros en el programa plurianual. Un elemento aún pendiente de dilucidar hasta que en el mes de mayo se conozca la propuesta de la Comisión sobre el próximo marco financiero plurianual.
Por su parte, desde la dirección general de Agricultura de la CE, Ricard Ramón i Sumoy repasó la Comunicación de la PAC reconociendo la volatilidad del mercado y la necesidad de adaptar nuestros instrumentos de apoyo, al mismo tiempo que consideró «necesario» el apoyo a la renta agraria a través de los pagos directos, para garantizar la «estabilidad» del sector. La duda está en cómo se distribuirán estas ayudas, ya que hay varias propuestas.
Desde la CE aseguran que todavía no hay «respuestas definitivas», sino que la decisión final llegará del trabajo conjunto de «quienes están sobre el terreno».