Herrera reclama «capacidad de acuerdo» para la Ordenación y la reforma del Estatuto
El presidente fija el Estatuto como «la base formidable para seguir construyendo el futuro y el progreso de la Comunidad»

Juan Vicente Herrera y Luis Tudanca dialogan instantes antes de iniciarse el acto de conmemoración del 35 aniversario del Estatuto de Autonomía.-J.M. LOSTAU
Diálogo, pacto y capacidad para llegar a acuerdos son, en palabras del presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, las señas de identidad a destacar en los 35 años de Estatuto de Autonomía. Una «capapacidad para llegar a acuerdos» que es la que ahora reclama a los grupos el desarrollo de la Ley de Ordenación y la enquistada reforma del Estatuto de Autonomía.
«Hoy es un buen día para insistir en que no debemos perder nunca en Castilla y León la capacidad para conseguir acuerdos», asegura Juan Vicente Herrera, quien no se siente decepcionado por no haber podido aún sacar adelante la Ordenación y la reforma estatutaria. «No siento decepción, estoy animado; siempre hay tiempo para los acuerdos», puntualiza.
Juan Vicente Herrera pone en valor, durante su intervención ante los medios en la celebración en las Cortes de los 35 años del Estatuto de Autonomía, el acuerdo del 22 de julio de 2015, «que se firmó con todos en torno a cuatro cuestiones que entendíamos que merecían un compromiso y un despliegue», destaca el presidente del Ejecutivo autonómico, quien reconoce el distinto recorrido de cada uno de ellos.
Acuerdo que fijaba la posición común en cuanto a la reforma de la financiación económica, «algo en lo que estamos», destaca. El impulso a la reindustrialización de la economía de la Comunidad, en la que se encuentra ese pacto por la industria. «Hemos de decir que la industria sigue siendo el principal motor de la economía con la creación de empleo de estos tres años», aclara el presidente de la Junta.
Pero en ese pacto de inicio de Legislatura se encuentran, también, la Ley de Ordenación Territorial y la reforma del Estatuto, «dos cuestiones que hoy no tienen desarrollo pero que también deben ser protagonistas», puntualiza.
La de la Ordenación es para Herrera «una asignatura pendiente» y por eso insiste: «Siempre es un buen momento para avanzar en esa cuestión, no por formar parte del programa del Gobierno de Juan Vicente Herrera, no por formar parte de aquel conjunto de acuerdos de julio de 2015, sino porque estamos hablando de un proyecto necesario e imprescindible para la Comunidad, que tiene que garantizar las prestación de los grandes servicios de titularidad autonómica y dotar a los ayuntamientos de la fortaleza necesaria a través de su asociación voluntaria para que lo puedan prestar».
Sobre la reforma del Estatuto de Autonomía, que estaba enmarcada en tres ejes, social con ese suelo social que comprometiera un gasto público, algo que la Herrera remarca ya se incluye en los Presupuestos; el fortalecimiento de las entidades locales, para que puedan prestar sus servicios; y, finalmente, la mejora de la calidad de la política. «Aquí no hemos sido capaces de avanzar, pero las Cortes han aprobado leyes como la del proyecto de Ley que reguló la figura de los altos cargos», aclara.
El presidente de la Junta deja claro que el Ejecutivo autonómico «cumplió con su obligación», al enviar su propuesta «que hubiera podido significar la base suficiente para debatir estas tres cuestiones fundamentales» y recuerda que la Junta no se ha conformado con que no haya sido posible. Punto en el que recuerda las reformas legislativas llevadas a cabo.
En materia de los aforamientos y si estos deberían acabarse para todos, procuradores y miembros de la Junta, Herrera hace suya la propuesta de la Junta en la que se eliminan sólo para los procuradores. En todo caso, indica que le consta que «las grandes fuerzas políticas de la nación quieren mantener una coherencia en estos temas, que en cualquier caso tienen que avanzar y modificarse».
El máximo dirigente del Ejecutivo autonómico vuelve a apelar a esa capacidad para llegar a acuerdos, suficientemente demostrada en Castilla y León. Pactos como los los firmados en el Diálogo Social, «que goza de buena salud». Pero también, los pactos en el marco del diálogo político. «Quiero expresar aquí el agradecimiento por la compresión de aquellos grupos que a lo largo de estos tres años y como factor de estabilidad han permitido que la Comunidad contará puntualmente con los Presupuestos», incide Herrera, quien también destaca el diálogo institucional, como el que se produjo la semana pasada con Galicia, Asturias y Aragón, y el civil y de participación institucional, que viene marcado por el proyecto de ley que ya está en tramitación.
«Dentro de una Legislatura sin mayorías absolutas y en un momento económico y social que presenta complejidades, porque pese al crecimiento no se produce de una manera intensa o rápida en la corrección del desempleo o porque en paralelo vemos como se agrava en Castilla y León el tema de la despoblación, creemos que el modelo autonómico y el Estatuto de Autonomía, que constituye su norma institucional básica, han hecho una aportación muy positiva a la calidad de vida de los castellanos y leoneses y sigue siendo una base formidable para seguir construyendo el futuro y el progreso de la Comunidad».
En palabras del presidente del Gobierno de Castilla y León, los 35 años del Estatuto de Autonomía marcan un cambio fijado en cuatro claves: el cambio «muy sustancial», en la economía y el desarrollo económico; el «fortalecimiento» de los servicios públicos; una «conciencia regional» consistente en el patrimonio natural y cultural, como «signo de identificación»; y, por último, la estabilidad social y política de la Comunidad, sobre la base de la capacidad para llegar a acuerdos, «a la que nunca debemos renunciar», incide.
Pero por encima de todo se encuentran los servicios públicos. «Constituyen la razón de ser, la justificación, la clave de bóveda de nuestra apuesta por el autonomismo útil, dirigido a las personas y a las familias», declara Herrera, quien vuelve la vista hacia «el reto hercúleo» de la reforma del sistema de financiación.
«Debe darnos a Castilla y León los recursos suficientes para seguir apostando por ese fortalecimiento, por esa calidad y equidad de nuestros servicios», asevera el presidente de la Junta, para a renglón seguido afirmar: «En paralelo, esos servicios deben ser el principal acicate y argumentos, junto al económico, especialmente dirigido al medio rural, para combatir el que sin duda alguna es el principal problema de la Comunidad, ya estructural, el de la pérdida de población, el de su envejecimiento y no reemplazo de los jóvenes».
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