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«Los convenios deben recoger que se cumpla la cuota de reserva de empleo para discapacitados»
Alberto Durán, vicepresidente primero de la Fundación ONCE
«El principal problema es que ni siquiera se presentan como demandantes de empleo». El vicepresidente primero de la Fundación ONCE, Alberto Durán, reconoció avances en la integración de personas con discapacidad en el mercado laboral, pero señaló aún un largo camino.
Para la Fundación ONCE la creación de puestos de trabajo para personas con discapacidad no es sólo un medio para su mejor desarrollo personal y profesional, es «un fin». Ycon esta meta presente, Durán glosó algunos datos que refrendan la labor emprendida: «En el grupo social ONCE pagamos más de 70.000 nóminas todos los meses y ayudamos a crear 8.000 empleos todos los años».
Pese a que las cifras todavía no alcanzan a toda la población que le gustaría, el cambio es palpable, opinó, porque «hace 30 años era más difícil que una gran compañía quisiera aparecer ligada a una empresa de discapacidad».
Durán celebró que «la sociedad evolucione», que el sector privado reserve una cuota de empleo a las personas con discapacidad, pero cree que «todavía hay que dar un impulso» y por ello hizo «una llamada a los agentes sociales para que en los convenios se recoja el cumplimiento de la cuota de reserva».
El también presidente del Consejo de Administración de Ilunión sostuvoque «no hay que verlo como una imposición, sino como una cuestión que bien incorporada a la compañía descubre oportunidades porque hay un mayor conocimiento de una parte de la población que son mercado también».
En el mismo contexto, sobre los centros especiales de empleo aseguró que «son una vía muy importante para el empleo con discapacidad y son una vía muy batata porque por cada euro invertido público hay un retorno a la sociedad de 1,4 o 1,7, depende de los estudios».
Por otro lado, Durán destacó que la ONCE mantiene «un contrato social» para ayudar a quien llame a su puerta y señaló que es «la única entidad con 20.000 personas del total de 70.000 que trabajan en la organización que venden a diario productos de juego responsable». También se refirió a lo «positivo de que los vendedores sea como «psicólogos de la ilusión y con el cliente hablan de la situación de la vida cotidiana».
Preguntado por los asistentes al debate sobre por qué no empleaba un término «más correcto» para referirse a las personas con discapacidad, como «diversidad funcional», el vicepresidente de la Fundación ONCE respondió taxativo: «Los discapacitados no somos diversos funcionales, no queremos llamarlo así, algunos igual sí, pero yo soy además secretario general del Comité Español de Personas con Discapacidad y en la última Convención Internacional de las Personas con Discapacidad hemos acuñado que sí debemos llamarnos así. No hay nada de malo en hablar de discapacidad. Mientras los discapacitados tengamos algo que decir, no queremos que haya realidades que se definan de otra manera», manifestó.