Diario de Valladolid

La región produce ya lo mismo que en 2007 con 120.000 empleos menos

Sin embargo, el paro duplica aún, con más de 160.000 desempleados, el registrado en la precrisis / Los economistas lo atribuyen a un aumento de la productividad y las exportaciones y a la caída de los salarios

Eolución del PIB y los ocupados.-EL MUNDO

Eolución del PIB y los ocupados.-EL MUNDO

Publicado por
J. Luis F. del Corral

Creado:

Actualizado:

Diez años después de la peor crisis económica de los últimos cuarenta años, la economía regional está a punto de superar el Producto Interior Bruto de 2007. Sin embargo, esta hazaña en la actividad económica está aún lejos de hacerse realidad en el empleo y en la reducción del paro. Castilla y León produce ya casi lo mismo que el último año de la bonanza económica pero con 120.476 puestos de trabajo menos.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) cifra el PIB de la Comunidad en 2007 en 55.831 millones de euros aprecios de mercado, es decir sin contemplar la inflación. El PIB de 2016 supera los 55.391 millones de euros y todos los analistas apuntan a que este año se producirá un incremento próximo al 2,5%.

Castilla y León entró en crisis tras un elevado techo de producción económica gracias a los 1.093.364 ocupados, en un contexto próximo al paro técnico: con sólo el 7% de la población activa en situación de desempleo. Hoy la economía regional produce casi lo mismo con 972.888 ocupados y soporta en su seno más de 160.000 parados. La recuperación llega a la actividad económica pero está aún muy lejos de conseguir el mismo dato de paro (81.525) y similar ocupación de la precrisis.

La congelación o el recorte salarial son factores que han contribuido a lograr este milagro para quienes se benefician más del repunte o de la menor caída del PIB. También la innovación y la apuesta por la exportación. «La economía de Castilla y León es hoy más productiva y más competitiva que cuando se desencadenó la crisis», subraya JuanCarlos de Margarida, presidente del Colegio de Economistas de Valladolid. «Un importante número de empresas que no eran competitivas desaparecieron al principio del retroceso económico. Les pilló de improviso una caída en las ventas; se habían endeudado y no tenían dinero para pagar las deudas de sus inversiones.Las que obtuvieron préstamos a largo plazo se sostuvieron gracias a que apostaron por la exportación. Éstas empezaron a cambiar su estrategia y fueron innovando para mantenerse en el exterior. Fabricaban similares productos con menos empleados», explica el también decano de los economistas de Valladolid.

Este fue el proceso que ha llevado a recuperar el PIB de 2007 con mucha menos plantilla. Este factor de innovación y una mayor apuesta exportadora y la caída de los costes laborales. En medio, se ha producido «una recuperación del consumo con altibajos». Consumo, inversión, gasto público, exportación e importación... Todo ello ha permitido este repunte de actividad. ¿Y los salarios? Juan Carlos de Margarida cree que las empresas que consoliden sus beneficios deben subirlos para contribuir a elevar el consumo y la actividad. Un clamor a voces al que los empresarios de a pie se niegan incluso desoyendo las recomendaciones de sus representantes en la patronal Cecale e ignorando los acuerdos con los sindicatos.

Los indicadores de exportación, los de consumo y los de inversión se mantienen al alza. No así la innovación, donde Castilla y León pierde peso en el conjunto nacional y no logra ni siquiera alcanzar la media en porcentaje de gasto sobre el PIB. «Innovar es todo cambio que se hace para ganar más», precisa para justificar su teoría el presidente del Colegio de Economistas de Valladolid.

Los salarios están estancados. Prueba de ello es que durante la crisis los costes salariales se han mantenido en Castilla y León en términos de mercado y han retrocedido a euros constantes, descontando la inflación.

Llama la atención que el coste salarial medio en la Comunidad autónoma era en 2008 de 1.545,5 euros mensuales y en 2017 apenas ha subido 47 euros. Las medias salariales no contribuyen a explicar adecuadamente esta realidad. Este mantenimiento de costes es ficticio en parte: oculta que parte del aumento se debe al efecto de la mayor antigüedad de quienes no son despedidos y a los salarios altos en grandes empresas, según expertos consultados por EL MUNDO. La Encuesta de Población Activa del INE revela que perdieron más los que menos ganaban y menos los sueldos elevados.

Sólo el sector industrial sale de la crisis con recuperación salarial. La industria regional no sólo registra los costes salariales mayores (1.940,5 euros mensuales), sino que es el único sector en positivo para los trabajadores, ya que construcción y servicios retroceden en estos costes. El sector industrial se beneficia de su impulso exportador y de su mayor valor añadido innovador.

Castilla y León, cuyo peso industrial crece en el conjunto de la actividad económica regional, tiene unos costes salariales un 12% inferior a la media nacional. Un diferencial que en la crisis ha aumentado. Tampoco en la construcción y en los servicios se ha producido una reducción de la brecha salarial.

La década de la crisis y la lenta recuperación se ha caracterizado por un retroceso demográfico más acentuado en la Comunidad que en el resto. Esa pérdida de población ha ido acompañada por una reducción de las diferencias en renta por habitante de Castilla y León respecto a la media nacional. En 2007 el PIB per capita autonómico equivalía al 92,4% de la media española y en 2016 se aproximó hasta el 94,5%. El techo tuvo lugar en 2012 con el 95,1%.

No obstante, sólo la industria y los servicios han recuperado el volumen de PIBde la precrisis. Para la agricultura y para la construcción son asignaturas pendientes.

La situación pinta peor panorama en el empleo. Ningún sector ha logrado el mismo nivel de ocupación de diciembre de 2007. El sector servicios está más cerca y la construcción muy alejada. Al empleo agrario y al industrial le queda menos. Similar tendencia se registra en cuanto al volumen de paro, si bien el dato es menos comparable porque se ha producido una gran movilidad sobre todo en el sector de la construcción.

tracking