El informe ambiental da vía libre a demoler el grupo 2 de Compostilla
La Confederación Hidrográfica Miño-Sil pide cuidar las captaciones de agua
El informe de impacto ambiental del proyecto de desmantelamiento y demolición del grupo 2 de la central térmica de Compostilla, en Cubillos del Sil (León) no prevé que la intervención vaya a producir «adversidades significativas». Así lo recoge la resolución del Ministerio de Agricultura y Pesca y Alimentación y Medio Ambiente, tras recibir las recomendaciones y consultas de los diferentes organismos preguntados al respecto, informe Ical.
De este modo, se da un paso atrás más para la supervivencia de las térmicas en El Bierzo, que llega justo semanas después de conocer las intenciones de Enel, propietaria de Endesa, de cerrar por completo la central, es decir, todos los grupos activos de Compostilla, con el horizonte puesto en 2020. Así, la demolición del grupo 2 daría paso al resto. No obstante, la empresa deberá acometer ciertas obligaciones para la obra.
En primer lugar, la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil aconseja tomar medidas preventivas y correctoras con el fin de evitar afecciones a las captaciones de agua potable existentes, así como el arrastre de sedimentos y lixiviados hacia los cauces, y evitar la incorporación de fugas o derrames a la red de aguas pluviales o al dominio público hidráulico. Más si cabe dada su cercanía al embalse de Bárcena, donde ocupa una parcela de 332,9 hectáreas.
También indica que ha de evitarse la acumulación de tierras, escombros u otro tipo de materiales en los cursos fluviales, sus zonas de servidumbre y ecosistemas riparios asociados, así como en las zonas de flujo preferente y la zona inundable dentro de la zona de policía para no interferir en la red de drenaje natural del terreno. Las aguas de escorrentía deberán ser depuradas y será necesario disponer de un sistema de drenaje exterior, independientemente de las interiores.