Los díscolos de C’s acusan a Fuentes de obligarles a acatar «lo que se dice arriba»
La hasta ahora portavoz en la Diputación de Segovia señala que el líder autonómico les dejó claro que eran «un partido como todos»

María Cuesta y Luis Fuentes, en una imagen de archivo.-ICAL
La diputada no adscrita por Segovia, María Cuesta, denunció ayer que en una reunión con el portavoz de Ciudadanos en Castilla y León, Luis Fuentes, les dijo que eran «un partido como todos» y, por tanto, los afiliados «nos teníamos que limitar a cumplir lo que se dice desde arriba». María Cuesta, en una carta abierta, invitó a Fuentes a desmentir, «si se atreve», esta información, según recoge Ical.
María Cuesta afirmó que Luis Fuentes es el prototipo de dirigente que lleva este partido, «con un jugoso sueldo superior a los 90.000 euros». Criticó que desde la dirección autonómica de Ciudadanos se le acuse de querer «quedarse con el sillón», por no devolver su acta. Recordó que ha sido la única diputada portavoz en Castilla y León que no está liberada y sólo cuenta con un auxiliar a media jornada, mientras que la diputada de C’s en Valladolid, está «liberada al cien por cien y con tres personas a jornada completa».
Para María Cuesta son los cargos públicos y afiliados de Ciudadanos Segovia que han anunciado su marcha, los que deben reclamarle el acta al procurador David Castaño, por no cumplir con «la obligación de defender aquello para lo que fue elegido», porque él, «junto con otros y en condiciones dudosamente democráticas y transparentes», son los que han cambiado el ideario y el programa del partido. «Son ustedes los que han roto el contrato con los votantes», afirmó.
Rechazó que hayan protagonizado una «espantada» y que su decisión es fruto del debate y la reflexión, «algo que en su equipo desconocen, porque ya se sabe que quién discrepa no sale en la foto», sentenció María Cuesta. Para la diputada no adscrita por Segovia se dieron cuenta que el partido que «se comprometía a regenerar la política», son sólo un grupo «exclusivamente centrados en mantener su sillón».
María Cuesta volvió a reiterar que fue el coordinador provincial de Ciudadanos, Alfonso Martín, el que prohibió opinar en una asamblea a los afiliados, «asumiendo personalmente las consecuencias de incumplir el reglamento». Sin duda, explicó, todo un «ejemplo de pluralidad y diálogo», tanto del partido como de sus integrantes.