El 86% de empresas usa ‘cortafuegos’ para cuidar su información de ataques
Los expertos alertan, sin embargo, de su gran «vulnerabilidad» y «desconocimiento» sobre los riesgos El presidente de Conetic asegura que todos los días atacan a pymes «sin que ellas lo sepan»

-
Toda la vida de una empresa, así como su plan de negocios, está hoy informatizada. Por eso no es de extrañar que el asunto seguridad quite el sueño a cualquier empresario. Pero ¿realmente las empresas ponen todos los cortafuegos posibles para que su información no salte por los aires?
La estadística dice que sí. Los expertos lo cuestionan. El 86,5% de las empresas de Castilla y León utiliza sistemas internos de seguridad. Así figura, al menos, en el dossier elaborado por el Observatorio nacional de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información (Ontsi), en base a datos del INE y de la Comisión Nacional de los Valores y la Competencia. Lo hace en los mismos parámetros que la media nacional.
La gran mayoría de las empresas que utiliza algún sistema interno de seguridad, un 94,1%, declara acceder mediante una contraseña segura, un 57,3% cuenta con una copia de seguridad externa, prácticamente el mismo porcentaje de quienes optan por algún sistema de identificación de usuario y autenticación mediante algún elemento. Sólo el 12% tiene implantado un sistema de autenticación mediante elementos biométricos, que pueden ser la retina, la mano, las huellas digitales, la característica de la voz...
Una cosa es lo que declaran las empresas y otra la experiencia. Los expertos desmienten esa aparente seguridad que refleja la estadística oficial y alertan de que «las empresas de Castilla y León, pero también las españolas y las europeas, están totalmente desprotegidas ante ataques exteriores, sin saberlo». Quien así lo asegura es Tomás Castro, recién nombrado presidente de la Confederación Española de Empresas de Tecnologías de la Información, Comunicaciones y Electrónica (Conetic).
«Podría enumerar con nombres y apellidos empresas de Castilla y León que están siendo atacadas, y no son conscientes», advierte Castro, mientras asegura que las empresas «no están poniendo mecanismos de seguridad en la vida virtual por desconocimiento».
Castro no se cree que el 86% de las empresas adopte mecanismos de seguridad internos, a no ser que «piensen que con un antivirus es suficiente» y que una simple contraseña protegerá su información. «Todo el mundo tiene ya una contraseña, sí, pero ninguno tiene la precaución de ponerla de 14 o 16 dígitos y, mucho menos, de cambiarla cada quince días.
El máximo responsable de Conetic, muy alejado de los datos estadísticos y muy cercano a la realidad empresarial, señala que las empresas que tienen realmente una copia de seguridad en un servidor fuera de sus instalaciones y que la renuevan de forma automática cada semana o cada mes «no llega ni al 5%». «Vemos todos los días cómo atacan a las pymes y las pillan desprovistas de copias de seguridad, bien porque están desactualizadas o simplemente porque no la tenían», apunta.
En cuanto a los sistemas de seguridad a base del registro de huellas, faciales..., Castro señala que lo más frecuente es que las empresas se limiten a utilizar un sistema de tarjetas, «no más».
Para Castro, los ataques se producen, pero «las empresas no los denuncian». No lo hacen porque eso «dañaría su imagen y la credibilidad ante sus clientes». Sin embargo, eso tiene los días contados, ya que en 2018 entrará en vigor una normativa europea que obligará a los empresarios a denunciar sus vulnerabilidades, de lo contrario se enfrentarán a multas que de hasta el 4% de la facturación del año pasado o 20 millones de euros, tal y como afirma Castro.
Y si las empresas tienen puntos débiles a la hora de custodiar su información, qué decir de los particulares. La estadística habla de que un 74% de los castellanos y leoneses usuarios de Internet actualiza su antivirus, sin embargo un 83% de los que lo usan frecuentemente ni siquiera utiliza un software para rastrear la presencia de intrusos.
Preguntados, eso sí, por su grado de preocupación por que sus actividades on line sean monotorizadas, un 44% asegura que está algo preocupado, un 17% muy preocupado, frente a un 38% que asegura que no se siente nada preocupado ante esa posibilidad.
Un 30% no parece poner ‘peros’ a la red y no se protege. Los más precavidos aseguran, en un 51% de los casos, que deniegan el permiso de uso de su información personal para fines publicitarios, un 48% comprueba que el sitio web al que da información es seguro y un 42,2% limita el acceso a su perfil o contenido en las redes sociales. Un 36% restringe el acceso a su ubicación geográfica
El dossier por comunidades autónomas, elaborado por Otnsi, también realiza un análisis sobre la utilización de Internet por parte de las empresas. Las castellanas y leonesas están literalmente enganchadas a la red. Un 98,6% del total son usuarios. El porcentaje es prácticamente similar al registrado a nivel nacional. De ellas, casi el 100% cuenta con banda ancha fija o móvil.
Cuatro de cada diez empresas tiene contratada una velocidad máxima de bajadas de entre 2 mb y 10 mb, y un 28,4% llega a los 30 megas. Utilizan Internet, entre otros motivos, para enviar facturas a otras empresas o administraciones públicas el 81% de las existentes en la Comunidad.
Más de un 74% tiene sitio o página web propia, aunque sólo un 33,3% aseguran que utilizan los medios sociales existentes. Castilla y León destaca por ser la Comunidad con un menor porcentaje de toda España. Quienes las utilizan, la gran mayoría lo hace para estar presentes en redes sociales (un 91,5%). En el 38% de los casos cuentan con blogs y un 36% comparten contenido multimedias en websites. De la estadística también se extrae que hay un 22,3% de empresas que pagan por anunciarse en Internet.
Aunque los empresas sí muestran su preocupación, lo cierto es son pocas las que emplean a especialistas en TIC. Los datos del Observatorio indican que en Castilla y León sólo lo hace un 17,2% de las empresas, o que exclusivamente un 21,4% proporciona actividades formativas en TIC a sus empleados.