El municipio continúa dividido sobre la continuidad de la explotación de Garoña
Vivir en Tobalina afirma que el impacto en la zona «no es tanto pues la empresa sólo paga sus impuestos»
El fallo del pleno del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) favorable a la reapertura de la central nuclear de Garoña, pero con condiciones, volvió a poner sobre la mesa la realidad que la provincia vive desde hace más de 40 años, donde existe una equilibrada división entre los vecinos de Valle de Tobalina, donde ésta se ubica, a la hora de apoyar o rechazar la reactivación de la central. «De la que muchos, como nuestra alcaldesa del PP, Raquel González, destacan el enorme beneficio que su presencia supone para la comarca, cuando en verdad muchos de los empleados son de fuera, y el Consistorio no ha recibido ingresos por el IBI hasta finales de los 90», puntualiza el portavoz de Vivir en Tobalina en el Ayuntamiento, José Luis Conde, «a pesar de llevar funcionando desde los años 70».
Añade que ni siquiera ha asentado población, pues si bien décadas atrás «en Valle de Tobalina la población superaba las 3.500 personas, hoy apenas rondamos los 1.000 tras haber perdido 60 personas solo en el 2016», cifra.
En cuanto a la colaboración de la empresa en el entorno, Conde comenta que «se limita a los carteles de las fiestas», ya que las aportaciones económicas -en torno al millón de euros-, «son por el pago de impuestos que deben abonar, como cualquier otra empresa en concepto de IBI y de IAE, que suponen unos 850.000 y otros 350.000 euros, respectivamente».
Junto a él, también expresó su preocupación por la resolución del CSN el alcalde de Valle de Zamanzas, Juan José Asensio, donde aseguró que «estamos cansados de ser el basurero de la provincia, gracias a una central nuclear que es un peligro -y los residuos que ésta genera-, o los permisos otorgados para realizar investigaciones vinculadas al fracking», se lamentó.
A debate en la UE
Asensio mostró así su disconformidad con la posible reapertura de la central, contra la que recuerda que ya en el Pleno municipal «aprobamos una moción al respecto instando al Gobierno central a negarse a dicha reactivación». Proposición a la que, como explicó, sumó a título personal el envío de una solicitud a la Unión Europea para que ésta revise la posible reapertura, «ya que incumple el tratado europeo ‘Euratom’, donde se especifica que para reactivarse debe cumplir todas las pautas de seguridad», remarcó. «Y sin embargo, aquí se le da el visto bueno a pesar de estar las mejoras obligatorias a medio hacer», denunció Asensio, quien comentó que ya ha trasladado la iniciativa a grupos con parlamentarios europeos para su defensa en el seno de las comisiones europeas.
Desde Ecologistas en Acción en Burgos, Arístides García, criticó que en estos años tampoco se haya hecho un plan de reimpulso de la zona de influencia de la central y recordó que «cuando nosotros, que ni siquiera teníamos ninguna responsabilidad, ya hicimos una propuesta básica hace años».
Reproche que también realizó el portavoz del grupo provincial de Imagina Burgos, Marco Antonio Manjón. «Un plan que tenía que haberse hecho al ser todos conscientes, incluidos los propios trabajadores, de la fecha de caducidad de la central, que no tiene por qué seguir pues en estos cuatro años, su falta no ha causado ningún problema de abastecimiento». Criticó por ello, que «los políticos no hayan velado de verdad por los empleados, pues sino hace tiempo que estarían trazando un plan alternativo para cuando ésta se cierre».
El PP de Burgos ve positiva la autorización del CSN
El presidente de la Diputación y del PP de Burgos, César Rico, consideró como «muy positiva» la decisión sel CSN a favor de que la central pueda reactivarse. «Aunque no debemos olvidar que solamente es la primera de varias aún por tomarse», añadió, y recordó que «a partir de ahora es tarea del Gobierno -que tiene 6 meses para dar o no el permiso definitivo-, y de las empresas hacer números al respecto». Recordó así que la primera condición se cumple, «pues la central es segura, tal y como han avalado los técnicos de Nuclenor y del CSN quienes llevan mucho tiempo trabajando para que sea así».