«Empezamos a discutir, me puse nervioso y le golpeé. Perdí la cabeza»
El acusado por la muerte de un joven de Las Navas se declara por primera vez culpable

El acusado durante un momento del juicio celebrado ayer.-ANTONIO GARCÍA
El juicio por la muerte de Sergio Martín en marzo de 2015 en Peguerinos (Ávila), arrancó ayer en la Audiencia Provincial tras la constitución del jurado popular con sorpresa inicial, ya que el acusado, Francisco Javier García Organista, reconoció por primera vez y tras 5 versiones diferentes ser «culpable».
Aunque tanto la fiscalía, que solicita 19 años de cárcel y 200.000 euros de indemnización, y la acusación particular y popular, que pide 25 y 450.000, le acusaban de asesinato, la defensa solicitaba inicialmente su absolución. Sin embargo, la inesperada confesión del acusado cambió el guión de sus abogados, que en los próximos días tratarán de demostrar que su defendido «no es un asesino».
Con una sala de vistas casi repleta y a las 12.47 horas, el juez preguntó al acusado cómo se declaraba. Con total tranquilidad, su respuesta fue: «Cupable». Tras esta afirmación, el fiscal reconoció que él era «el primer sorprendido», ya que hasta entonces, nunca había reconocido su culpabilidad. Después de que tanto el fiscal como la acusación mantuvieran sus acusaciones, el acusado, que desde su detención permanece en prisión, sólo respondió a las preguntas de sus abogados.
Tal y como informó el pasado miércoles este periódico, lo sucedido tuvo su origen en la ruptura sentimental de Francisco Javier García Organista con una chica que acababa de empezar una relación sentimental con Sergio Martín, quien según el acusado habría hecho comentarios de mal gusto hacia ella que le «molestaron».
El día de los hechos, ambos coincidieron junto a la joven y otros dos amigos a las puertas del polideportivo de Las Navas del Marqués (Ávila), donde Sergio montó en el coche de Francisco Javier para hablar del problema entre ellos por la joven y, además, dirigirse hacia la casa del acusado en Peguerinos para ver un pitbull.
Una vez allí, tras hablar se dirigieron al cebadero donde estaba el perro y comenzaron a discutir «sobre el tema» de la relación con la joven. «Empezamos a discutir, me puse nervioso, no sé cómo pasó y le di un golpe. Perdí la cabeza», reconoció el acusado, antes de admitir que se asustó y abandonó el cuerpo.
Tras volver al pueblo, cenar en su casa y ver el fútbol, dijo que al irse a la cama no podía dormir. «Era imposible», añadió, antes de describir cómo arrastró el cuerpo hacia el paraje de «El Tejo» y lo enterró.
Al ser preguntado por qué no contó estos hechos hasta ahora, comentó que «por miedo» a su familia y a la de Sergio. Finalmente se mostró arrepentido y pidió «perdón» a las 2 familias y a los amigos del joven navero.