VISITA REAL A BURGOS inauguración de campofrío
Campofrío vuelve a reinar
El rey Felipe VI visita la nueva fábrica de la cárnica en Burgos y destaca el trabajo realizado por la compañía y por los trabajadores como un «ejemplo extraordinario de capacidad para sobreponerse a la adversidad»

En el centro, el director de Ingeniería, Benito Tapiador, explica el proceso productivo a Felipe VI. A la izquierda, Silvia Clemente y Virginia Arnáiz, y a la derecha, Sáenz de Santamaría y Pedro Ballvé.-ICAL
La primera visita a Burgos del rey Felipe VI tuvo ayer un contenido «muy emotivo», según sus propias palabras, porque lo hacía para conocer la nueva fábrica de Campofrío, levantada dos años después de que el fuego arrasara la planta que había inaugurado su padre, el rey JuanCarlos I, en 1997. Una visita que sirvió para mostrarse «impresionado por la determinación» de los trabajadores, profesionales, directivos y accionistas, la determinación de «una empresa entera» para conseguir que dos años después la nueva planta esté muy cerca de estar acabada.
El monarca recordó la «capacidad destructora» del fuego que arrasó la fábrica que, en muy poco tiempo, se llevó«años de trabajo, de esfuerzo y de ilusiones de quienes trabajaban en la fábrica».Por eso razón, y tras ver la nueva factoría, destacó que es «un ejemplo extraordinario de sobreponerse a la adversidad». En una situación de «dolor y confusión», el rey destacó que todos supieron afrontar la situación con «una verdadera entereza y con una voluntad firme de superar unas dificultades que, lógicamente, no habríais podido ni imaginar un día antes del suceso».
FelipeVI puso de relieve que esta situación se pudo superar gracias a que «se os ha visto como una gran familia, generosa, solidaria, eficiente, decidida a salir adelante». Dificultades personales, familiares y económicas que han tenido en torno a la fábrica y su resurgir como el «punto de encuentro» que«supera con mucho lo profesional».
El logro conseguido con la reconstrucción de Campofrío sobre el mismo solar es también un ejemplo de «compromiso y de eficacia».Asimismo, el rey lo destacó como el compromiso «cumplido plenamente» de haber levantado una fábrica puntera que es «un verdadero orgullo para la industria del sector cárnico de esta tierra y de toda España».Compromiso en el que hizo partícipe al Grupo Alfa, matriz del grupo alimentario Sigma Alimentos, propietaria de Campofrío. Después de dos años de trabajo y de haber superado las principales dificultades, Felipe VI auguró a Campofrío un «futuro prometedor» porque «habéis sabido superar una de las pruebas más difíciles que os ha fortalecido como empresa y, sobre todo, como equipo humano».
Recordando un«pasado indudablemente exitoso», el rey mostró su convencimiento de que Campofrío será capaz de proyectar ese futuro con«fuerzas renovadas, alimentando la innovación y la excelencia que siempre han caracterizado a Campofrío. Enhorabuena, el futuro es vuestro».
El presidente de GrupoAlfa, Álvaro Fernández, señaló que ayer era un«día muy especial para nosotros» y destaco el «apoyo realmente increíble que ha hecho posible». El representante de la matriz de Campofrío remarcó el «compromiso de Grupo AlfaEspaña».Fernández recordó que la llegada a Campofrío fue un proceso complicado que ha permitido «la creación de equipos de trabajo increíbles, de ideas que han generado la construcción de la planta Nueva Bureba.
El presidente de Alfa puso de manifiesto que la «gran planta» que ha levantado Campofrío es fruto deltrabajo de «muchísima gente». Una planta en la que se han invertido 225 millones de euros, «la inversión más grande de Alfa fuera de México en su historia». El presidente del grupo mexicano señaló que este periodo ha servido para crear una factoría innovadora que será «no solo una referencia no solo en Europa sino en el mundo». Una fábrica que ocupa una superficie de 90.000 metros cuadrados que permitirá conseguir una producción cercana a las 100.000 toneladas al año.La nueva factoría, que todavía está en periodo de pruebas, se ha construido en un tiempo récord para una construcción de estas características.
El acto de la puesta de largo de la nueva fábrica de Campofrío contó con la presencia de representantes del Gobierno central y del Autonómico. Aunque finalmente el presidente del Gobierno,Mariano Rajoy, no pudo cumplir con el compromiso adquirido hace dos años de venir a la inauguración de la fábrica si seguía como presidente del Ejecutivo, sí que hubo presencia del Gobierno.
La vicepresidenta del Gobierno,Soraya Sáenz de Santamaría, fue la encargada de expresar la importancia del resurgir de la Nueva Bureba ante la ausencia de Rajoy, que ayer se enfrentó a su primera sesión de control en el Parlamento como nuevo presidente del Gobierno.
Sáenz de Santamaría destacó que la reconstrucción de la fábrica de Campofrío es «un ejemplo de reacción extraordinaria». La vicepresidenta recordaba que el presidente de Campofrío,Pedro Ballvé, le había mencionado una conversación que tuvieron cuando el fuego arrasó la planta en la que ante una reacción extraordinaria de la empresa y de los trabajadores «el Gobierno debía tener una reacción extraordinaria».Sáenz de Santamaría destacó que, además, «se ha hecho en un tiempo récord», lo que permitirá que los trabajadores «vuelvan a trabajar y Burgos a tener su fábrica». La vicepresidenta se mostró satisfecha por la que ayer se hiciera realidad este esfuerzo colectivo.