SALAMANCA - SUCESOS
Fuentes de Oñoro vive con conmoción la muerte del matrimonio de 51 años
Los vecinos aseguran que la mujer, de nacionalidad portuguesa, era “muy agradable y sonriente”, mientras que el agente de la Guardia Civil acudía al pueblo cada vez que tenía permiso o días libres en la Comandancia de Guipuzcoa

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La incredulidad y la conmoción por lo sucedido son las principales sensaciones que dejó la muerte por heridas de bala de un matrimonio de 51 años en su domicilio de la localidad salmantina de Fuentes de Oñoro. Y, a pesar de que la investigación sigue abierta y no se descarta el suicidio, tras el mensaje de despedida aparecido en el Facebook de la fallecida horas antes de su muerte y cuya autenticidad investiga la Guardia Civil, la sensación de que las muertes están relacionadas con un nuevo episodio de violencia de género es la que predomina entre los vecinos.
No obstante, varios de ellos recordaban este mediodía en la localidad que hace varios años, en 2005 como confirmaron hoy fuentes de la Guardia Civil, se formuló una denuncia contra el fallecido por parte de su pareja por un posible delito de malos tratos. Sin embargo, la denuncia se retiró y la causa quedó archivada.
En la cafetería situada en la rotonda plaza de España de la localidad, junto a la avenida Europa, la sorpresa era la nota predominante. Mientras algunos de los vecinos declinaban hacer ningún tipo de declaración, otros comentaban lo sucedido y especulaban con las posibles causas de la muerte, además de recordar la última vez que vieron a la pareja. Unos, paseando ayer por las calles del pueblo. Otros, en verano, durante una de las visitas del fallecido, agente de la Guardia Civil destinado en la Comandancia de Guipuzcoa, pero que regresaba a Fuentes de Oñoro con cada permiso o libranza.
“Ella era muy agradable y sonriente, él era más serio pero correcto”, recuerdan tres vecinas, que señalaban que hasta hace unos meses la mujer, de nacionalidad portuguesa pero “a la que no se le notaba ya ni el acento después de tanto tiempo aquí” había trabajado en el restaurante 'El Frango', situado en la avenida Aldea del Obispo y cercano al domicilio de la pareja, en la calle Manuel Falla, donde esta mañana se encontraron los cuerpos. Precisamente de Aldea del Obispo era el fallecido, si bien, como recuerda otro grupo de vecinos “vino aquí con sus hermanos muy pequeño, cuando destinaron a su padre” a la localidad donde se produjo hoy el fatal suceso.
Fue una hermana de él, vecina de la localidad, quien dio el aviso al 112 al encontrar los cuerpos. A su domicilio, cercano al del fatal suceso, se fueron acercando a lo largo de la mañana familiares y amigos, que declinaron hacer ninguna declaración ante la conmoción vivida. También en Fuentes de Oñoro, localidad pegada a la frontera con Portugal, viven los sobrinos del fallecido: él, durante un tiempo camarero de una de las cafeterías del pueblo; ella, agente de la Guardia Civil, como tío y abuelo, y destinada en el municipio.
También hablaban los vecinos sobre sus recuerdos de la hija de la mujer fallecida, fruto de una relación anterior, pero que desde pequeña vivió con la pareja en Fuentes de Oñoro, donde trabajó como Guardia Civil el fallecido hasta que le destinaron a Guipuzcoa hace unos años. Actualmente, la hija de la fallecida se encuentra destinada en el Acuartelamiento General Arroquia de Salamanca capital, sede del Cuartel General del Mando de Ingenieros.
Llegada la hora del informativo del mediodía, los ojos de todos los presentes en la cafetería se giraron hacia la televisión, donde en un inicial silencio, siguieron la información sobre la trágica noticia que todos en Fuentes de Oñoro conocían desde primera hora de la mañana: la muerte de un matrimonio del pueblo en su domicilio por heridas de bala de la pistola personal del fallecido, en lo que podría ser, de confirmarse esa línea de investigación, el segundo caso de violencia de género de la provincia en 2016.