Segovia
El Juzgado impide la construcción de un almacén de construcción en un espacio rústico de Carbonero el Mayor
El Juzgado impide la construcción de un almacén de construcción en un espacio rústico de Carbonero el Mayor
El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Segovia ha revocado la autorización otorgada por la Junta de Castilla y León para construir un almacén de material y maquinaria de la construcción en Carbonero el Mayor. Un vecino de ese municipio adquirió una parcela de suelo rústico de 12.000 metros cuadrados junto a la autovía de Valladolid dedicada a la agricultura de secano, y solicitó y consiguió la autorización de la Junta para levantar una nave de 200 metros cuadrados para almacenar material de construcción y maquinaria.
Ecologistas en Acción de Segovia ha llevado a los tribunales esa decisión de la Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo al considerar que el destino del suelo rústico debe ser un uso agrario o un uso natural y no para levantar estructuras de tipo urbano, “que deben ir en los polígonos industriales”, según explicó hoy el colectivo naturalista a través de un comunicado.
Cuenta la organización ecologista que “en la mayoría de los casos se solicitan construcciones en suelo rústico porque es un suelo más barato que el suelo industrial y a gusto del promotor”. Sin embargo, los polígonos industriales se han creado para albergar este tipo de usos y edificaciones y no en suelos destinados a la agricultura, a la ganadería o a la naturaleza”, añade.
EA recurrió la autorización dada a ese vecino también “para corregir la tendencia de la Comisión Territorial a autorizar todo tipo de usos excepcionales en suelo rústico común sin atender a su interés público”, y ell Juzgado ha interpretado que la ley de urbanismo protege los suelos agrarios y considera que no se ha justificado ningún motivo de interés público que obligue a emplazar la nave-almacén para un uso no agrario en suelo rústico.
“Consideramos que con esta sentencia, que es firme, se atenúa la proliferación de usos inadecuados en suelo rústico, se protegen los suelos agrarios y el medio ambiente, se impide la especulación con parcelas rústicas, protegiendo a los agricultores y ganaderos, que tienen que competir con otras categorías de demandantes de suelo rústico y, por último, se redirigen las inversiones hacia los polígonos industriales, que como en Carbonero, se encuentran con parcelas vacantes”, concluye los ecologistas.