ENTREVISTA A ALBERT RIVERA, PRESIDENTE DE CIUDADANOS
«Vengo a luchar contra la corrupción, no para dar lecciones a nadie»
Enlaza palabras y frases con rapidez, pero con sentido y con rotundidad. Con la misma con la que rechaza un referéndum en Cataluña, «porque nos equivocamos si creemos que va a solventar el asunto», puntualiza. O con la que dice que «es absurdo que tenga que gobernar siempre la lista más votada».

Albert Rivera, en un momento de la entrevista concedida a EL MUNDO DE CASTILA Y LEÓN.-Pablo Requejo (Photogenic)
PREGUNTA.– ¿Contratiempos como el de Valladolid con un concejal le ha servido para darles a ustedes un poco de humildad, sobre todo al llegar alardeando de que venían a moralizar la vida pública y la vida política del país. Les ha servido para darse cuenta de que esas cosas pasan en todos los sitios y ámbitos?
RESPUESTA.– Yo no he venido a dar lecciones morales a nadie. He venido a luchar contra la corrupción y contra eso seguimos luchando. El caso de Presencio no tiene nada que ver con la corrupción. En la vida privada de cada uno no vengo a darle lecciones a nadie. De hecho, somos el único partido que por cosas como esta expulsa a sus cargos públicos. Pero contra la corrupción algo sí que estamos haciendo así que no mezclemos cosas que no tienen que ver. Ojalá en otros partidos tengan el listón tan alto no ya para temas personales, sino contra la corrupción. Tendríamos menos concejales, alcaldes o diputados imputados. La corrupción política es una lacra de la democracia española, es el segundo problema de España por encima de la economía incluso. No luchar contra ella hace que la gente desconfíe. Pensamos que tenía que haber un pacto nacional. Lo hemos hecho autonomía por autonomía contra la corrupción para que le pase a quien le pase acabe fuera. Pero en la vida privada de cada uno no me meto, pero nuestros estatutos dicen que cuando a uno le condenan tiene que dejar el cargo.
P.– Precisamente, ¿no queda por es en evidencia?
R.– Ya pero a ver si cunde el ejemplo
P.– ¿No se están excediendo en las cuotas morales. No cree que cualquier persona tiene derecho a rehabilitarse socialmente?
R.– Estoy de acuerdo. No hemos sido nosotros los que hemos abierto un debate sobre esto. El debate lo han abierto los ciudadanos, periodistas y partidos políticos en Valladolid con todo el derecho del mundo. Nosotros hemos actuado de manera coherente. No juzgar por cuestiones morales, sino qué dicen los estatutos. Y decían que si estabas condenado por delitos que podían afectar a la imagen del partido dejabas tu cargo y hemos actuado conforme a lo jurídico. Sin guiarnos por una guía puramente moral. Lo decidieron los militantes y hemos aplicado ese artículo. Tampoco estamos condenado a nadie a nada, sólo que deje su cargo. No es obligatorio tener un cargo público. No es una condena penal. Los que estamos en política pero tenemos profesión sabemos que estás de paso y que un día no estás. Es un listón alto de nuestros militantes a nuestros propios compañeros.
P.– Hay territorios de esta Comunidad que tienen o la han tenido una enorme dependencia del sector del carbón. ¿Qué posición tiene usted. Es favorable a buscar solución para que siga sobreviviendo como parte del mix energético?
R.– Me encantaría que el carbón fuera competitivo y que en ese mix energético el carbón de las cuencas mineras, en general, y de Castilla y León, en particular, fuera competitivo. Pero tenemos un problema, que no es competitivo y muchas veces depende de subvenciones públicas para esas empresas. Tenemos que solucionarlo y dinamizar zonas económicas, que no dependan sólo de esa situación del carbón. Si no al final, si cierran ciertas empresas, vas a dejar a toda una comarca en el paro en una situación social muy difícil, que va a ser peor para el propio Estado que va a tener que dar políticas sociales o de desempleo a mucha gente, además del drama humano que representa. Soy partidario de hacer un plan de dinamización de las cuencas mineras para intentar diversificar nuestra economía en esas zonas, como pasa en Asturias, que también lo hemos propuesto. Lo que no podemos es seguir pensando que todo aquello que no es productivo la solución es cargarlo a los Presupuestos Generales del Estado porque eso son soluciones a corto, pero a largo plazo no lo son. Soy partidario de ese plan y de no cortar por lo sano porque si cortas por lo sano tenemos un problema humano, social y económico. Pero sí empezar a pensarlo, igual que pasa con las zonas despobladas.
P.– ¿Cree que el carbón se ha acabado ya?
R.– No. Mire yo no soy experto en carbón y no voy a dar lecciones del sector del carbón.
P.– Planes de reindustrialización, las cuencas han tenido muchos y no han servido de nada.
R. – Yo lo que digo es que si el Estado actúa subvencionando aquello que no es productivo podemos extenderlo a todos los sectores de la sociedad.Pero al final, en un mundo globalizado y dentro de la Unión Europea, que nos pone límites a las subvenciones, a medio o largo plazo no queda otra que cambiar de estrategia. Y yo creo que lo que no ha habido es un plan estratégico en la Comunidad Autónoma y en determinadas comarcas. Es decir, de qué vamos a vivir en los próximos 20 años. Si ha habido planes de reindustrialización muy bien no han funcionado, estoy de acuerdo. El tema es si a lo mejor en el siglo XXI hay que pensar en cómo atraer determinadas empresas, de como atraer investigación y desarrollo. Es decir, de cómo diversificar nuestra economía. Y no digo que sea fácil. Lo que digo es que no soy partidario de eternizar esta situación sin tener una alternativa. Tampoco soy partidario de cortar mañana sino tenemos la alternativa, porque entonces te vas cargar a los prespuestos del Estado, además del drama que supone, más desempleo, más políticas sociales y más gente en exclusión social.
P.– ¿Cuál es el modelo de financiación que ustedes aplicarían? Porque si se va al liberalismo que acaba de demostrar con el carbón, seguramente esta Comunidad no subsistiría.
R.– El sistema de financiación autónomica no tiene nada que ver ni con el liberalismo, ni con el socialismo. Tiene que ver con un reparto en función de los costes del servicio. Y es evidente que prestar servicio sanitario o educativo en zonas ruales o con dispersión territorial es más caro que prestar servicios en zonas más pobladas. Nosotros lo que queremos es que en el nuevo modelo de financiación haya una caja común que garantice los servicios básicos, la educación y la sanidad en cualquier rincón de España. A partir de ahí cada Comunidad, en función de sus impuestos, de su política, de sus costes y de sus gastos porque no es lo mismo quien quiere tener tele autonómica, que quien no; o quien tiene una policía autónomica, que quien no; quien quiere gastarse el dinero en tener embajadas en el extranjero, que quien no las tiene. Dentro de esa caja común yo sí que soy partidario de que el coste servicio no sólo es por habitante, sino en cuánto cuesta prestar ese servicio.