ENTREVISTA A FERNANDO REY, CONSEJERO DE EDUCACIÓN
«La Lomce no ha sido un proceso político ejemplar, pero su contenido es muy razonable»
En medio de la tormenta por la puesta en marcha de la Lomce, llama a la tranquilidad. «En Castilla y León está todo bastante ordenado». No contempla no aplicarla: «Ninguna autoridad está por encima de la ley» y critica que España «es un país de dos velocidades en Educación»

Fernando Rey.-J. M. LOSTAU
Fernando Rey siempre ha sido un analista incómodo del mundo de la Educación. Ahora, como consejero de Educación, este leonés de 52 años mantiene algunas críticas al Gobierno, pero también ofrece su lealtad y esfuerzo para implantar la Lomce en la Comunidad, al filo de un inicio escolar donde la ley promovida por el exministro Wert levanta el rechazo en doce de las 17 autonomías. Un proceso que él prevé más sosegado que lo que anticipa buena parte de la comunidad educativa de Castilla y León.
Pregunta.- Diferentes sindicatos, asociaciones y partidos piden la moratoria de la Lomce y reunirse con usted para aclarar cuestiones de organización. No parece un inicio de curso muy tranquilo.
Respuesta.- Sigo trasladando ese mismo mensaje de tranquilidad. Llevo varios días hablando con las organizaciones sindicales y asociaciones de padres. Mi idea es que la Lomce en Castilla y León se implantará con bastante tranquilidad en la realidad cotidiana de los centros. Estamos en un ambiente preelectoral, repleto de declaraciones críticas, pero lo cierto es que en Castilla yLeón todo está bastante ordenado.
P.- ¿Quita usted importancia a que la Lomce sea una de las leyes más discutidas y polémicas?
R.- No, no, de ninguna manera. De hecho, mi opinión es que el procedimiento seguido por la Lomce no ha sido precisamente ejemplar. Pero la ley contiene cuestiones muy razonables. Busca mejorar la educación en España porque el sistema autonómico no ha beneficiado a algunos territorios y tenemos un país de dos velocidades en Educación.Por ejemplo, uno de los puntos más polémicos, –el de los exámenes que se han conocido coloquialmente como ‘reválidas’ y a los que algunos acusan de promover la segregación– en realidad tiene un valor diagnóstico muy importante para la mejora del sistema y de refuerzo del alumno.
P.- Pero esas reválidas han sido aplazadas y usted mismo se mostró crítico con ellas.
R.- En el sentido de una cierta precipitación a la hora de ponerlas en marcha. Mire, vamos a dejar clara una cuestión de base, la idea de no aplicar la ley resulta antipática a un Estado de Derecho y democrático. Ninguna autoridad pública está por encima de la ley, o de otra manera la única ley sería la de la jungla. Mi impresión es que, por desgracia, ahora muchos tienen en mente las elecciones generales para reconducir la Lomce en un sentido u otro o, simplemente, derogarla. Pero lo que toca ahora es trabajar.
P.- Lo que dibuja en la pizarra es una cálida escuela en Castilla y León a salvo de la tempestad que cae fuera.
R.- No. Hay incertidumbres. No se trata de que aquí no pase nada. Pero si quiere saber usted un asunto que en verdad me preocupa mucho es que la ley deja a las universidades los criterios de acceso y estas aún no lo han fijado. Así, ahora, en bachillerato hay alumnos que han comenzado a jugar un partido cuyas reglas desconocen. Mi postura en este y otros asuntos es que primero se cambien las reglas en el sentido que sea y luego se apliquen con un principio de racionalidad.
P.- Defina ese principio.
R.- Por ejemplo, en la Lomce hasta hoy sólo se ha hablado de financiación del Estado respecto al proceso de implantación, pero no se dice nada de lo que vendrá después. Y no podemos contemplar un escenario futuro en que el Estado central invite y las comunidades autónomas paguen, mientras ese mismo Estado nos somete a una severa disciplina fiscal. No cabe que se nos obligue a gastar más y, a la vez, a gastar menos. Por supuesto, el papel de la Consejería en cualquier escenario presente y futuro será el equilibrio, el rigor y defender el máximo interés del alumno. En ese sentido, no temo a los interlocutores dentro de Castilla y León. Son, lógicamente, reivindicativos, pero también gente muy seria y razonable.
P.- Continúa con un sesgo crítico ante el Gobierno central, una faceta suya por la que a algunos les sorprendió su elección como consejero.
R.- Es una faceta de obra y actividad académica de sobra conocida y que recordé a Juan Vicente Herrera cuando me llamó. Pero también le aseguré mi total lealtad para trabajar por la calidad y la equidad de la Educación en Castilla yLeón.Según dicen, el intelectual se preocupa y el político se ocupa y yo ya no tengo tiempo para críticas: debo gestionar mucho dinero. Ahora contrasto desde otro punto de vista muchas de mis ideas porque no las confundo con las creencias. Como jocosamente decía Unamuno: «Es que yo no soy ni de mi propia opinión».
P.- ¿Cuál es la prioridad ante el inicio del curso escolar?
R.- Las ayudas para material escolar y potenciar el sistema de préstamo de libros de texto Releo, una iniciativa que nació por el trabajo de los centros y asociaciones de padres y que es muy positiva.
P.- Los padres critican que las ayudas llegan tarde y son tan escasas que mejor sería incrementar el fondo Releo.
R.- Estoy de acuerdo. Nuestra política va a ser cada vez más apostar por el banco público de libros que optimiza la vida de cada volumen cuatro o cinco años y más ahora, cuando la Lomce obliga a la compra de nuevos libros. Pero también hay ahorro en seguir apostando por los medios digitales. En cualquier caso, lo principal es que las familias con menos recursos van a poder acceder a material gratuito. No podemos llegar a todo el mundo, pero a esas familias sí. Y vamos a agilizar y mejorar la entrega de las ayudas.
P.- Cómo encara las bestias negras de la dispersión y la baja natalidad.
R.- Razonablemente bien. Este año tendremos en el curso escolar 369.564 alumnos, que son 1.034 alumnos más que el año pasado. No hemos notado todavía un cierto despegue demográfico, pero hay un hecho indiscutible: el esfuerzo que hace Castilla yLeón por mantener la educación de calidad en el medio rural no tiene parangón con ninguna otra comunidad. Se abre un colegio cada cuatro alumnos. Somos una enorme empresa de transporte que cada día logra mover a 35.699 alumnos con un coste de 48,8 millones de euros al año. Alumnos que tiene su comedor, un gasto que en general asciende a los 18 millones de euros. No quiero decir que se entienda que vivimos en una arcadia feliz porque tenemos amenazas, debilidades y margen de mejora. En Castilla yleón deberíamos recordar con orgullo que en otros países de nuestro entorno hay una sensible diferencia entre los alumnos en el medio rural y en el medio urbano y aquí no. Una homogeneidad que se extiende a similares resultados entre la pública y la concertada. Tenemos una gran equidad en el sistema y eso manifiesta que las cosas se hacen relativamente bien. Por eso quiero y puedo dar un mensaje de tranquilidad, estabilidad y confianza en este comienzo de curso.