POLÍTICA
El bastón de mando cambia de color en Aldeamayor: del PSOE al PP
Fernando de la Cal se despide tras 10 años de la Alcaldía, en sucesión de Roberto Fernández según acordaron ambas formaciones
"Siento haberme quitado una mochila", dice De la Cal, que tendrá dos años de "reflexión" sobre su continuidad en la política

Roberto Fernández recibe el bastón de mando de Fernando de la Cal
"Nostalgia" es la primera palabra que pronuncia Fernando de la Cal una vez presentada su dimisión como alcalde de Aldeamayor. Una palabra que encaja si ponemos sobre el papel los años que lleva tras los despachos y mesas de plenos: 10. Pero si se despide del cargo, es más de una decisión pactada que deseada, llegada la mitad del mandato acordada con motivo de la cesión en el bastón de la Alcaldía al hasta ahora teniente de alcalde Roberto Martínez. Un cambio de figuras, bandos y colores, del PSOE al PP.
Cuando De la Cal habla de "nostalgia" no es solo por el sentimiento que corre por su cuerpo, sino también por lo que le transmite la gente de su pueblo. "Me lo hace sentir la gente que en estos días me para y me dice que he puesto el listón muy alto, que a ver si el otro (Roberto Fernández) es como yo de afable", explica. Y esa "unión vecinal" es la gran acción que registra entre sus logros como el alcalde de Aldeamayor.
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"He conseguido que asociaciones que estaban a punto de desaparecer, hayan crecido y estén activas. Por ejemplo, el Privilegio de Villazgo, que se ha hecho club; la Asociación Cultural 'Aldeamayor Taurina' (ACAT), que sigue creciendo, como el Certamen de Dulzainas; los vecinos de El Soto tienen también su presidente, que no había, y las dos asociaciones que existían se han fusionado. Es decir, lo que más, el orgullo para mí, lo que más me llevo es la unión entre los vecinos y las asociaciones", detalla a este periódico.
Pero como cualquier político, son las "espinitas clavadas" las que recorren su cabeza mientras recoge todo su despacho, el que ocupará desde mañana Roberto Fernández. "Hay cosillas que me habría gustado poderlas haber realizado, aunque no son competencia municipal, que son de la Junta, como es la clínica nueva, la parada del autobús que entre a la parada del golf, el transporte metropolitano...", lamenta.
Su marcha, sin embargo, no significa el final de sus intervenciones ya que como teniente de alcalde promete intentar llevarlas a cabo durante estos dos años restantes de legislatura. "Cosas por hacer" que no descarta que Roberto Fernández retome, con quien no tiene "mala" relación. "De hecho, pensaba que iba a ser peor por mi forma de ser y por la forma de ser de él", añade al respecto.
Para lograr que Aldeamayor no vea frenada su tendencia de crecimiento, De la Cal no duda en dar dos sencillos consejos a su sucesor: ser diplomático y ponerse "siempre" en la piel del vecino antes de tomar una decisión.
Cumplidor de sus promesas, como demuestra este cambio en el bastón de mando, ahora no quiere adelantar su participación o no en las próximas elecciones, como le preguntan insistentemente los vecinos de Aldeamayor. Y es que, como dice tras recoger su despacho, siente "haberse quitado una mochila" tras 10 años en la Alcaldía. Es por ello que decidió dividir la legislatura, con dos años para "seguir materializando todo lo que estaba empezado y acabarlo"; y otros dos para "reflexionar" sobre su continuidad. "Quiero estos dos años para tomar la decisión si sigo o no", concluye.