TRIBUNALES
Condenan por abuso sexual a un profesor de guitarra de Medina que tocó el pecho a una alumna
El monitor de Medina alegó que fue «accidental» pero el Supremo ratifica la pena ya que manifestó en la detención que se le fue ‘la pinza’ y protagonizó un intento autolítico

Juzgados de Medina del Campo donde se investigaron los hechos
El Tribunal Supremo (TS), en una reciente sentencia, ha ratificado la condena a un profesor de guitarra de Medina del Campo que, en enero de 2021, manoseó el pecho a una alumna de 12 años de edad, a la que daba clases. Ocurrió tras una insólita proposición del monitor en un descanso de la clase, cuando invitó a bailar a la alumna y la agarró por la espalda. A continuación, le metió la mano por debajo de la sudadera y el sujetador.
Por estos hechos que investigó el Juzgado de Instrucción 2 de Medina, el monitor fue juzgado por la Audiencia Provincial (AP) de Valladolid y condenado el 28 de febrero de 2022 a dos años de prisión por un delito de abuso sexual a una menor, sentencia que luego fue ratificada por el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) cinco meses más tarde,
Según reflejó la sentencia de la sección cuarta de la AP vallisoletana, los hechos ocurrieron el 21 de enero de 2021 cuando la víctima acudió a la clase que impartía el condenado de manera individual. Llevaba impartiendo clase a esta alumna desde hacía cinco años y no había existido antes ningún incidente.
Tras practicar con el instrumento, la niña decidió tomar un descanso, momento en que el profesor aprovechó para poner un arreglo musical en el ordenador y proponerle bailar juntos. Una vez se pusieron a bailar, el monitor le cogió por detrás, y acto seguido le tocó la barriga y le trasladó que estaba muy delgada.
A continuación, metió la mano por debajo de la sudadera y del sujetador de la víctima, y le tocó un pecho, momento en el que la menor le apartó, cogió su instrumento, y el resto de materiales de la clase y se marchó del aula. Su madre, que acudió a buscar a la chica, la encontraría llorando, y entonces esta le contó lo sucedido.
Además de la pena de dos años de prisión, fue inhabilitado para el ejercicio de empleo, cargo público o profesión relacionado con menores de edad durante el tiempo de tres años. De igual manera, la AP le condenó a indemnizar con 3.000 euros en concepto de daño moral a su víctima, así como al pago de las costas judiciales. Tras ver cómo el TSJCyL desestimó su apelación, el docente presentó, a la desesperada, recurso de casación ante el TS, que ahora ha vuelto a reafirmar la sentencia de instancia.
Declaración de una niña
Alegó el profesor la «inexistencia de prueba de cargo suficiente» para establecer su responsabilidad, insistiendo en que el tocamiento en el pecho a la menor por su parte se trató de «accidente» y que «no tuvo ánimo libidinoso». Argumentos que tumba el TS en su resolución 318/2025.
El Supremo se decanta por la versión de la víctima, ya que no aprecia «ninguna motivación espuria». Y recalca que no puede atender la excusa del acusado de que ‘puestos en una balanza sus 23 años de experiencia profesional sin tacha, y la declaración de una niña, debe de prevalecer la primera’ . «Es completamente irrelevante a la hora de valorar un testimonio; y además no se apreció ninguna motivación espuria tampoco en los familiares de la niña quienes no dudaron en reconocer que confiaban plenamente en el acusado hasta los hechos ocurridos, que les sorprendieron notablemente». Todo ello sin olvidar que el acusado protagonizó un intento autolítico tras la denuncia y expresó al director de la academia donde ocurrieron los hechos que pidió perdón a los padres de la niña por los hechos.
La ratificación de condena del TS coincide en el tiempo con la sentencia condenatoria de la AP en otro caso,que tuvo también como acusado un profesor particular de Valladolid, según informó Ical. La semana pasada el tribunal vallisoletano condenó a nueve años de prisión a un profesor particular por agredir sexualmente a una alumna de 15 años cuando la invitó a su casa para realizar un taller de matemáticas. Aprovechándose de la ascendencia e influencia que tenía sobre la menor, puso música y comenzó a desnudarse y a quitarle la ropa a su alumna. «Sobre un camastro, comenzó a tocarla por todo el cuerpo, a lamerla en sus partes íntimas y a masturbarla con la mano, atrayéndola para que le practicase sexo oral, lo que la menor hizo. Seguidamente, se puso encima de ella e introdujo su pene en la vagina de la menor sin preservativo», recogió la sentencia.