DANA DE VALENCIA
De la bici a la vitro: dos viajes desde Valladolid para paliar los estragos de la DANA
Jacob García, un mecánico de Cigales, irá a Valencia el 5 de diciembre cargado de electrodomésticos, tras haber llevado en noviembre 28 bicicletas restauradas / "Las instituciones tienen a los voluntarios abandonados"

Jacob García, a la derecha, junto con su compañero posando con la bicicletas restauradas.
"Por esa bici no me he quedado en el paro. Por esa bici puedo seguir comiendo y acudir al trabajo". Mensajes como este son los que recibe Jacob García, un mecánico aficionado a las bicicletas, habitante de Cigales nacido en la también localidad vallisoletana Aguilar de Campos. Según cuenta, cuando la DANA arrasó Valencia no podía parar de pensar en de qué manera podría ayudar. "Tengo muchas bicicletas, y como vi que las personas necesitaban medios de transporte, quise donar", dice el aguilarejo, que, finalmente, logró trasladar por cuenta propia alrededor de 30 bicicletas a las zonas afectadas. Ahora, se embarca en un nuevo proyecto: recopilar y acondicionar una veintena de electrodomésticos, que viajarán con él a Valencia el día 5 de diciembre.
Según cuenta, comenzó contactando con varias asociaciones: "La Fundación Alberto Contador, por ejemplo, había gestionado una metodología son la que podías enviar una bicicleta directamente a través de SEUR y ellos la llevaban hasta los lugares damnificados". En cambio, una bicicleta se le quedaba corta: "Quería donar unas 20". Viendo que, debido a temas logísticos y de espacio, hacerlo a través de asociaciones iba a "retrasar el proceso", decidió intentarlo por su cuenta.
El vallisoletano, que se encuentra activo en redes sociales con su cuenta @lanavea122 de Instagram, donde hace contenido de mecánica, supone que esta fue la vía que le permitió darse a conocer. "La compañía 'Furgoroba', con sede en el Polígono San Cristóbal de Valladolid, se puso en contacto conmigo y me prestó una furgoneta", explica. Tras esto, la llenó de alrededor de 30 bicicletas, aunque no todas eran propias: "Mucha gente donó y, aunque algunos de los ejemplares no eran funcionales, utilizamos sus piezas para reparar otras que finalmente sí me llevé". Después de este trabajo de acondicionamiento que hizo junto a algunos amigos, emprendió un camino, a mediados de noviembre, hasta Valencia con 28 bicicletas.
Una vez lleno el vehículo, llegaba el momento de transportar las bicicletas. "Antes de emprender mi camino, tenía algo de miedo porque se decía que había muchos controles para entrar a Valencia. Por eso, colgué carteles que decían 'Ayuda Valencia' en la furgoneta", explica García. En cambio, la serenidad fue la clave: "Lo importante fue hablar con tranquilidad y seguridad, dando detalles de los lugares que iba a visitar, que ya sabía gracias a un trabajo de organización previo", explica el mecánico.
Finalmente, llegó a Valencia. En cambio, cuenta que se topó con un imprevisto: la segunda alerta roja y, con ella, la prohibición a los civiles de poder moverse por las calles de los pueblos. En cambio, encontró una solución: "Yo me alojaba en el pabellón de Sedaví, donde también se quedaban varios miembros de la Protección Civil de varias ciudades. Finalmente, me dejaron un uniforme y unas placas para pegar en la furgoneta", confiesa Jacob. "A partir de ese momento, comencé mi camino"
"A la entrada de Aldaia, vi montañas de coches que llegaban hasta el tejado de una gasolinera. Todavía me emociono de pensarlo. Me costó asimilarlo". Con estas duras palabras relata Jacob su primera impresión sobre los municipios afectados. Tras esto, cuenta que "entró en modo batalla" y consiguió "centrarse en ayudar a las personas": "Poco a poco empecé a ser consciente de la situación".
"Por esa bici no me quedo en paro"
Con orgullo, cuenta que más de seis localidades recibieron algunas de sus bicis: "Me recorrí varias veces pueblos como Aldaia, donde las llevé al colegio, Paiporta, Benetusser, Catarroja, Alfafar y Sedaví", dice, matizando que, aunque en algunas ocasiones había hablado anteriormente con las personas vía redes sociales, normalmente se paraba en las calles y "las personas venían rápidamente". Según apunta, destaca Alfafar como lugar donde más vehículos repartió: "Calculo unas ocho bicicletas".
Aunque la humildad con la que cuenta sus hazañas hace normalizarlas, muestra un mensaje que recibió por redes sociales donde uno de los damnificados le agradece su labor: "En aquel momento no supe expresar mi gratitud como es debido, pero no sabes lo mucho que has hecho. Te tienes ganado el cielo, gente como tú hay poca. Un abrazo enorme". Así transmite Javier, un vecino del municipio de Sedaví, la enorme ayuda que Jacob le otorgó regalándole aquella bicicleta.
Un nuevo viaje, esta vez cargado de electrodomésticos
Una vez allí, vallisoletano observó el entorno y reflexionó para decidir qué llevaría la próxima vez que fuese a la provincia valenciana. "Sabía que yo no iba a poder volver hasta principios de diciembre, por lo que me fijé en qué se necesitaría para esa fecha", relata. Este análisis, según cuenta, es importante. Una vez allí, Jacob pudo darse cuenta de que la ayuda que se está ofreciendo está "mal repartida y llega a deshoras". Para exponer el problema, pone el ejemplo de la ropa: "Cuando comenzó esta catástrofe, había tantísima cantidad que era imposible de gestionar debido a que todo estaba completamente lleno de barro. Ahora la ropa sí hace falta, ya que las personas están empezando a tener sus casas limpias".
Tras haber hecho este trabajo de investigación, llegó a una conclusión: "Lo esencial en una casa es la cocina. Las personas ahora, con las viviendas medianamente acondicionadas, urgen de poder cocinar. Una cama se puede improvisar, pero tener electrodomésticos es necesario", afirma. Por todo ello, Jacob ha emprendido un nuevo proyecto: el 5 de diciembre emprenderá un nuevo viaje hasta Valencia, esta vez con electrodomésticos.
Para ello, está realizando una labor de recogida que, según apunta, va según lo esperado. Afirma que hay muchas personas colaborando y donando aparatos: "La gente se está volcando. Incluso he tenido que decir a algunos vecinos que ya no puedo coger más frigoríficos, porque no caben en la furgoneta. Voy a llenarla, y si hubiera tenido un camión, seguramente también lo hubiera llenado". Para poder colaborar, afirma que se debe contactar con él a través de su número de teléfono, 686 143 824 o incluso donar la cantidad que se desee, para poder comprar más aparatos, a ese mismo número.
Tal y como estima, prevé que podrá trasladar "unos seis frigoríficos, diez lavadoras y varias vitrocerámicas, microondas y hornos". Además, añade que en esta ocasión, en muchos casos va a 'tiro hecho': "Ya tengo muchos contactos de la vez anterior, por lo que ya he recibido mensajes de personas que necesitan ciertos electrodomésticos", explica.
El "abandono" a los voluntarios
Cuando se le pregunta por algo destacable de su estancia en Valencia, no duda en reivindicar "el abandono que sufren los voluntarios": "Se están pasando con ellos". Indignado, cuenta que las personas que van a ayudar de manera altruista no están recibiendo por parte de las instituciones el trato que, según él, merecen: "Se están desalojando pabellones y no se les está ofreciendo agua caliente para ducharse".
Además, añade que en este momento es "cuando más voluntarios se necesitan": "El barro ahora está tan denso que únicamente se puede quitar de manera manual. Y mucha gente va a hacerlo de forma completamente altruista y se les está tratando como perros", declara tajante Jacob.

Jacob, Sofía y Javier, voluntarios que están limpiando electrodomésticos para llevarlos a Valencia y donarlos a gente
Voluntarios limpian electrodomésticos para donarlos en Valencia por la DANA

Jacob y Javier, voluntarios que están limpiando electrodomésticos para llevarlos a Valencia y donarlos a gente
Voluntarios limpian electrodomésticos para donarlos en Valencia por la DANA

Sofía limpia uno de los electrodomésticos para llevarlos a Valencia y donarlos a gente
Voluntarios limpian electrodomésticos para donarlos en Valencia por la DANA

Jacob, Sofía y Javier, voluntarios que están limpiando electrodomésticos para llevarlos a Valencia y donarlos a gente
Voluntarios limpian electrodomésticos para donarlos en Valencia por la DANA

Uno de los electrodomésticos que se llevará a Valencia
Voluntarios limpian electrodomésticos para donarlos en Valencia por la DANA

Uno de los electrodomésticos que se llevará a Valencia
Voluntarios limpian electrodomésticos para donarlos en Valencia por la DANA

Jacob, Sofía y Javier, voluntarios que están limpiando electrodomésticos para llevarlos a Valencia y donarlos a gente
Voluntarios limpian electrodomésticos para donarlos en Valencia por la DANA

Jacob, Sofía y Javier, voluntarios que están limpiando electrodomésticos para llevarlos a Valencia y donarlos a gente
Voluntarios limpian electrodomésticos para donarlos en Valencia por la DANA

La furgoneta llena de bicicletas.
La furgoneta llena de bicicletas.

La DANA en Valencia a través de los ojos de Jacob García.
La DANA en Valencia a través de los ojos de Jacob García.

La DANA en Valencia a través de los ojos de Jacob García.
La DANA en Valencia a través de los ojos de Jacob García.

La furgoneta de Furgoroba en Valencia.
La furgoneta de Furgoroba en Valencia

La furgoneta de Furgoroba en Valencia.
La furgoneta de Furgoroba en Valencia.

Parte de los electrodomésticos que viajan a Valencia.
Parte de los electrodomésticos que viajan a Valencia.

Parte de los electrodomésticos que viajan a Valencia.