Rioseco
Un trámite caducado bloquea la variante de Medina de Rioseco en Valladolid
La Junta de Castilla y León alega que están estudiando un requerimiento de la CHD, mientras la CHD da la obra por desistida ante la falta de respuesta

Camino agrícola que se propuso acondicionar como conexión entre la N-601 y la VA-913.
La ejecución de una semicircunvalación en Medina de Rioseco para conectar la N-601 y la VA-913 y evitar así que tengan que atravesar el casco urbano del municipio los vehículos que transitan desde Valladolid con dirección hacia Villarramiel (y viceversa) no sólo sigue atascada cinco años después de su anuncio, sino que, además, no hay visos de que se ejecute a corto plazo, porque la Junta de Castilla y León se está escudando en un trámite ‘caducado’ para tratar de justificar la demora de este compromiso adquirido en 2019, cuando se contrató el informe de viabilidad.
Según el alegato de la Consejería de Movilidad y Transformación Digital –de la que depende en la actualidad un proyecto anunciado en su día por Juan Carlos Suárez-Quiñones desde Fomento–, aún no cuentan con el permiso de la Confederación Hidrográfica del Duero y, por eso, están pendientes de «supervisión» y, en su caso, «aprobación». Sin embargo, se trata de un trámite que el organismo de gestión de la cuenca da por archivado.
«Habiéndose realizado un requerimiento para la subsanación de la solicitud el 7 de agosto de 2023, al no atender dicho requerimiento, el Organismo resolvió por desistimiento el 20 de diciembre de 2023, notificado el 21 de diciembre», explicó la CHD en referencia al informe que había solicitado la Junta en abril de ese año, donde pedía la autorización necesaria para realizar las obras de esta variante prevista en paralelo al río Sequillo, en una zona calificada como inundable.
Es decir, la Junta inició el expediente hace prácticamente un año y medio, la CHD le pidió unas correcciones para avanzar en la tramitación y, como esas correcciones no se realizaron, el organismo de gestión de la cuenca del Duero dio la petición por abandonada.
Provincia
Rioseco complica la declaración de zona catastrófica por no activar un plan de riesgo
Laura G. Estrada
A pesar de esta contradicción, la Consejería que lidera José Luis Sanz Merino insistió en que están «analizando y estudiando» el requerimiento de la CHD para «adaptar el proyecto», y apuntan a que las obras se puedan licitar en 2027, «siempre y cuando se consigan todos los permisos, especialmente de la CHD». Es decir, Movilidad se parapeta en la aprobación por parte de un organismo que ha dado carpetazo al expediente por falta de respuesta del propio solicitante.
Este embrollo no es el único en el que se ha escudado la Junta para dilatar los plazo de la ejecución de esta conexión de poco más de un kilómetro de longitud que se basa en la conversión de un camino agrícola en una carretera. Hace dos años ya alegó que estaban pendientes de un trámite que dependía del Servicio Territorial de Medio Ambiente, es decir, de la propia Administración autonómica, y por eso no podían avanzar.
Ahora lanzan la pelota al tejado de otra Administración –pues la CHD depende del Gobierno central– para justificar el retraso, a pesar de que el proyecto ya está definido, según explicaron fuentes de Movilidad, y saben incluso el dinero que sería necesario para su ejecución. En concreto, el presupuesto de las obras roza los 665.000 euros.
La cuantía serviría para renovar el drenaje del camino, para acondicionar el acceso desde la plaza Arco Ajújar en el casco urbano, y para adecuar los 1.079 metros de vial principal y los 295 del ramal. Se trata, en definitiva, de pavimentar el camino que comienza nada más pasar el convento de Santa Clara y que termina en las pasarelas que se han construido recientemente para salvar el Canal de Castilla y el río, en aras de convertirlo en una calzada con seis metros de anchura y arcenes.
Una vez esté listo este vial con un carril para cada sentido, todos los vehículos con dirección a Villarramiel, sobre todo camiones, podrán circular por esta alternativa si vienen desde Valladolid, sin necesidad de adentrarse en Medina de Rioseco, mientras que ahora están obligados a atravesar prácticamente todo el casco urbano para coger el desvío hacia la localidad palentina.
Se trata, de hecho, de una senda que ya utilizan algunos vehículos, sobre todo de gran tonelaje, como tractores, para no tener que adentrarse en el pueblo y acortar distancias, pero no cuenta con las condiciones necesarias para el tráfico generalizado.