El fuego desvela a Matapozuelos
Cientos de vecinos, pendientes de la intervención de los bomberos durante 14 horas desde la noche del sábado hasta la mañana de ayer / Hospitalizado por intoxicación un anciano

Restos de una de las estructuras del inmueble vista desde el patio, tras el incendio sofocado ayer.-EL MUNDO
El espectacular fuego declarado en el número 2 de la Plaza de la Iglesia de Matapozuelos, a eso de las 23,30 horas de la noche del sábado, mantuvo en vilo a cientos de vecinos hasta la madrugada. El operativo de los bomberos se prolongó durante 14 horas hasta que, una vez refrescada la estructura para evitar nuevos brotes, la última dotación se retiró a eso de las 13,30 horas del mediodía de ayer.
Las llamas, sin embargo, procedían del patio de la casa colindante, con portal número 1. Los bomberos encontraron allí a un octogenario inconsciente, con una manguera en la mano con la que, según hipótesis de los agentes, habría intentado sofocar las primeras llamas que se declararon en un rudimentario sotechado instalado en el lugar. El anciano, que presentaba síntomas de asfixia, fue conducido al hospital clínico de Valladolid, donde permaneció ayer toda la jornada.
El inmueble afectado, una casona de más de un siglo de antigüedad, fue pasto del fuego con rapidez. Se trata de un inmueble tradicional familiar de labranza, de construcción registrada en el año 1.900, aunque puede ser anterior. Poseía 520 metros cuadrados de superficie construida, sobre un solar de 644 metros. 265 metros de los construidos se destinaban a vivienda, y los otros 255 metros cuadrados a 5 almacenes de planta baja destinados a distintos usos.
«La estructura de vigas de madera contribuyó a que las llamas se propagaran rápidamente», explicó el alcalde de la localidad, Conrado Íscar, quien se desplazó al lugar de los hechos minutos después de que se iniciara el suceso. La deflagración del depósito de gasóleo habría contribuido también a la propagación.
Seis miembros de la familia domiciliada en el inmueble siniestrado se vieron obligados a salir con rapidez, sin poder salvar casi ninguna de sus pertenencias. No hubo que lamentar entre ellos daños personales.
A punto de iniciarse la madrugada del domingo se produjeron momentos de alarma, por la proximidad de la residencia de mayores. «Llegamos a plantearnos la evacuación del complejo, pero afortunadamente el patio del centro hizo las veces de cortafuegos, y no fue necesario», relató Íscar.
Varias dotaciones de bomberos se fueron relevando durante la noche para hacerse cargo de las tareas, primero de extinción –que se prolongó hasta las seis de la madrugada–, y después preventivas de nuevos brotes. El servicio de la Diputación se hizo cargo del suceso, con efectivos de los parques de Medina del Campo, Íscar y Tordesillas, que se desplazaron al lugar.
El fuego se declaró a tan sólo 95 metros de la emblemática Iglesia de Santa María Magdalena, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) el 16 de julio de 1998 y recién rehabilitada en su integridad.
La cercanía de las llamas con respecto al templo alarmó aún más a los vecinos de la villa, que creyeron que peligraba uno de los más importantes ejemplos de la arquitectura del siglo XVI en la provincia. La espectacularidad de su torre, abierta al público en 2014 tras una restauración de más de 500.000 euros, le ha valido el sobrenombre de «La Giralda de Castilla». Su retablo mayor fue reinaugurado el pasado mes de julio, tras una rehabilitación por valor de 93.500 euros.
El incendio extinguido ayer es el más importante de los últimos seis años en Matapozuelos. El último siniestro grave debido al fuego se produjo el 23 de mayo de 2010, cuando un hombre de 43 años, de iniciales E. H. S., murió durante el siniestro ocurrido en una vivienda.
En aquel suceso, los servicios de emergencias tuvieron que atender a otras cuatro personas, tres de las cuales fueron trasladadas a hospitales de Valladolid yMedina del Campo, según la información que facilitó en aquel momento el servicio de Emergencias 112. En aquella ocasión el suceso se produjo en una vivienda de dos plantas ubicada en el número 1 de la calle LaCilla, en pleno centro de la localidad vallisoletana, cerca de la Plaza Mayor.