Alerta por la muerte de 63 aves en la laguna del Raso
Denuncian que el agua del humedal de La Pedraja se muestra «espesa, verde y pestilente» / Barajan vertidos y el calor como causas de la infección

Un agente de la Consejería retira cadáveres de aves en las lagunas del Raso, en La Pedraja de Portillo.-EL MUNDO
La aparición de 63 aves muertas y otras nueve enfermas en las lagunas del Raso, en La Pedraja de Portillo, ha puesto en alerta a los servicios de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, inmersos en analizar las muestras de agua recogida, de sangre y cloacales de los animales afectados, así como los cadáveres de algunas de las aves, para determinar el origen del problema y sus consecuencias para la fauna del entorno.
El Ayuntamiento de la localidad ha optado por restringir el acceso «de manera preventiva y temporal» para evitar que las personas estén en contacto con un agua que, según denuncia la asociación Garrapinos, es «espesa, verde y pestilente». Tanto este colectivo como la asociación para la conservación y estudio de la naturaleza de Valladolid (Acenva) y el propio Ayuntamiento de La Pedraja destacan el mal estado de conservación de este enclave inaugurado hace poco más de dos años, después de otros dos de obras para convertir un tradicional humedal en un recurso para el asentamiento y paso de aves migratorias.
«Hay una dejadez absoluta por parte de la Junta y de la Confederación Hidrográfica del Duero; no existe una partida presupuestaria para su mantenimiento», criticó el teniente de alcalde del municipio, Sergio San Miguel, tras explicar que las únicas labores de mantenimiento que se llevan a cabo las realizan el Ayuntamiento y las asociaciones a través de jornadas de voluntariado.
Otros dos factores se suman como posibles detonantes de las numerosas muertes de las aves registradas. El primero, las aguas del arroyo del Molino, que abastecen las lagunas, llegan sucias de la vecina localidad de Portillo, pues aún no cuenta con depuradora. El segundo, la ausencia de lluvias en el verano. «Nunca habíamos detectado en las lagunas este problema pero quizá estaba latente», explicó un miembro de la asociación Garrapinos.
Esta situación ha podido provocar que se haya extendido el problema más allá del enclave, ya que los ríos de la zona están secos y las lagunas de La Pedraja se han convertido en un resquicio de avituallamiento para las aves. Se ha confirmado la aparición de ejemplares muertos en Aldea de San Miguel y Aldeamayor de San Martín.
La Consejería de Medio Ambiente informó, en respuesta a este periódico, que sus agentes realizan un operativo en la zona. Han recogido, desde el pasado 29 de agosto, 63 aves muertas y 9 enfermas. Las especies afectadas son el ánade real (la más numerosa, con 47 ejemplares muertos), la focha (4), farceta (3), pato cuchara (2), andarrío (2) y un ejemplar de avefría, cigüeñuela, aguja, chorlito y pechiazul.
Se analiza ahora en laboratorio la posible presencia de virus y bacterias, en concreto botulismo, west nile, influenza aviar y newcastle.