El servicio de comedor estival de la Diputación de Valladolid atenderá una media diaria de 100 menores de 14 años en riesgo de vulnerabilidad
El diputado de Igualdad de Oportunidades y Servicios Sociales precisa que las zonas en que esperan más solicitudes son las de los CEAS de Nava del Rey e Íscar, como en 2015

El diputado de Igualdad de Oportunidades y Servicios Sociales Conrado Íscar, presenta el servicio de comedor estival de la Diputación de Valladolid.-ICAL
El diputado de Igualdad de Oportunidades y Servicios Sociales de Valladolid, Conrado Íscar, aseguró hoy que la Diputación espera atender a una media diaria de 100 menores de 14 años en riesgo de vulnerabilidad social con el servicio de comedor estival. Prestará servicio por segundo año consecutivo para paliar el cierre de los comedores escolares y completar el programa que ofrece la Red Centinela, donde se integran profesionales sanitarios, educativos y de servicios sociales, para ofrecer un recurso más que luche contra los casos de vulnerabilidad infantil.
"El año pasado se atendió a 114 menores de media, pero esperamos que este año la cifra se reduzca", indicó Íscar, que añadió que 2015 el servicio de comedor estival se prestó "en 26 municipios menores de 20.000 habitantes de la provincia, que es sobre los que tenemos competencia" y que en total se repartieron a domicilio "9.584 comidas con un coste aproximado de 90.000 euros, ya que al tratarse de atención a domicilio y teniendo en cuenta la dispersión de los puntos de reparto es un servicio un poco más caro".
Hasta el pasado 15 de junio la Diputación de Valladolid registró 300 solicitudes para este programa, 60 menos que en la misma fecha del año pasado, lo que supone un descenso del 16,7 por ciento, especialmente en las ayudas a la alimentación infantil donde de las 33 solicitudes que se cursaron en 2015, se ha pasado a solamente 11 a 15 de junio, un 66,6 por ciento menos.
Para la prestación de este se aprovechará la red ya creada por el servicio de comida a domicilio que la Diputación de Valladolid presta de forma permanente a 190 personas mayores dependientes de la provincia, lo que permitirá dar una respuesta normalizada y flexible a los menores, evitando soluciones que estigmaticen y permitiendo su alimentación en el entorno familiar.
Asimísmo, explicó que las zonas en que esperan más solicitudes son las de los CEAS de Nava del Rey e Íscar, como en 2015 y que el servicio "comenzará a prestarse el 1 de julio y se mantendrá hasta que vuelvan a estar operativos los comedores escolares, como máximo hasta el 30 de septiembre, ya que cada colegio reabre este servicio en una fecha".
El reparto se realizará "en dos rutas diferenciadas, una lunes, miércoles y viernes y la otra martes, jueves y sábado", añadió el diputado de Igualdad de Oportunidades y Servicios Sociales, que indicó que el plazo de solicitud para este servicio "no se cerrará mientras se esté prestando, ya que la empresa que lo realiza es lo suficientemente flexible como para adaptar la ruta o agregar una o dos comidas con 24 horas de plazo, más o menos".
En cuanto a los criterios para otorgar esta ayuda, que atenderá la comida y la cena de todos los días de la semana para los menores de 14 años en riesgo, Conrado Íscar recordó que "la decisión la toma el personal de los CEAS, que son los que tienen el listado de personas susceptibles de riesgo y los que trabajan con ellos durante todo el año" y explicó que se trata de menús "diseñados para adecuarlos a las necesidades de los jóvenes y que tendrán en cuenta cualquier posible patología que presente el destinatario".
Programa piloto
Por otra parte, el diputado de Igualdad de Oportunidades y Servicios Sociales de Valladolid explicó que en este momento están trabajando paralelamente con la Junta de Castilla y León, la Fundación la Caixa y Cruz Roja para poner en marcha un nuevo programa de atención para menores en riesgo de vulnerabilidad social que "normalice la atención a estas familias", indicó el diputado de Igualdad de Oportunidades y Servicios Sociales de Valladolid.
Se trata de una experiencia piloto, que se pondrá en marcha en varias provincias, cuenta con el apoyo de algunos municipios y de diputaciones como la de Valladolid y será presentado en breve por la Junta de Castilla y León, ya que tanto los técnicos de la Diputación de Valladolid como los de la Junta "entienden que la apertura de los comedores escolares en verano no es la mejor forma de atender a este colectivo", aseguró Conrado Íscar.