Diario de Valladolid

SALUD MENTAL

La Once advierte en Valladolid del problema de la soledad no deseada en los jóvenes

El estudio alerta de que el 38,5% de personas que se sienten solas, padecen también algún problema de salud mental

Presentación de un estudio sobre la soledad no deseada y salud mental en Castilla y León

Presentación de un estudio sobre la soledad no deseada y salud mental en Castilla y LeónONCE CYL

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

La soledad no deseada no entiende de edades ni depende necesariamente de vivir solo. En Castilla y León, los jóvenes de entre 18 y 34 años son el grupo de edad más afectado por este fenómeno, una realidad que contrasta con la imagen tradicional de la soledad como un problema asociado principalmente a las personas mayores.

Así lo recoge un estudio sobre soledad no deseada y salud mental presentado este miércoles en Valladolid por el Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada (SoledadES), con el impulso de Fundación ONCE y Fundación AXA. El informe se elaboró mediante una encuesta telefónica a 400 personas de 18 años o más de Castilla y León, con un margen de error aproximado del 5 %.

Según los datos expuestos durante la presentación, el 16,3 % de la población de Castilla y León experimenta soledad no deseada, casi cuatro puntos menos que la media nacional, situada en el 20,2 %. Sin embargo, la prevalencia aumenta hasta el 25 % entre los jóvenes de 18 a 34 años, lo que convierte a este grupo en uno de los principales focos de atención.

En los siguientes rangos de edad, la incidencia es menor que en el conjunto nacional. Entre las personas de 35 a 54 años, la prevalencia se sitúa en el 13,2 %, frente al 21,2 % de España, mientras que entre los mayores de 55 años alcanza el 15 %, frente al 17,2 % nacional.

Por otra parte, el 18,8 % de la población de Castilla y León presenta algún problema de salud mental, diagnosticado o percibido, una proporción 5,2 puntos inferior a la media nacional.

Brecha de género y otros factores sociales

La soledad no deseada y los problemas de salud mental presentan diferencias en función de ciertas circunstancias personales y sociales. En el caso de la salud mental, el estudio refleja una mayor prevalencia entre las mujeres, con un 25,6 %, frente al 11,6 % de los hombres.

La situación económica también influye en la vulnerabilidad. Entre las personas que tienen dificultades para llegar a fin de mes, la soledad no deseada alcanza el 26,3 %, frente al 12,9 % de quienes llegan con facilidad. 

La discapacidad y la orientación sexual son otros de los factores en los que se observan diferencias. Entre las personas con discapacidad, la prevalencia de soledad no deseada se sitúa en el 23,3 %, frente al 15,5 % de quienes no tienen discapacidad. Por su parte, el porcentaje alcanza el 44,1 % entre las personas LGTBI+, frente al 14,4 % de las personas heterosexuales.

Estos datos no implican que las circunstancias personales provoquen por sí mismas problemas de salud mental, pero sí reflejan diferencias de vulnerabilidad.

La convivencia tampoco garantiza que una persona no se sienta sola. Aunque la soledad no deseada afecta al 20,2 % de quienes viven solos, también alcanza al 15,5 % de quienes conviven con otras personas.

Una soledad que se mantiene

La duración de la soledad no deseada constituye otro de los aspectos destacados del informe. Entre las personas que experimentan esta situación, el 77 % lleva más de dos años en ella, mientras que el 54,2 % afirma que se prolonga desde hace cinco años o más.

La persistencia del problema refuerza la importancia de detectar las situaciones de vulnerabilidad y ofrecer respuestas adaptadas a cada caso. 

El estudio también recoge las dificultades para reconocer y comunicar los problemas de salud mental. El 79,3 % de las personas encuestadas considera bastante o muy difícil admitir ante otras personas que tiene un problema de este tipo. Además, el 64,9 % señala que resulta difícil identificar en uno mismo la existencia de un problema de salud mental.

Entre quienes sospechan que tienen un problema psicológico, pero no cuentan con un diagnóstico profesional, la prevalencia de soledad no deseada alcanza el 40,2 %. Asimismo, el 59 % de este grupo no recibe apoyo psicológico ni tratamiento farmacológico.

Las relaciones familiares y de amistad desempeñan un papel importante en la prevención de la soledad no deseada. El estudio refleja que su prevalencia alcanza el 48,8 % entre quienes nunca mantienen contacto con sus amistades y el 45,4 % entre quienes nunca contactan con familiares cercanos.

También se observan diferencias entre las personas que cuentan con una figura de apoyo y quienes carecen de ella. La soledad no deseada afecta al 26,8 % de quienes no disponen de una persona de referencia, frente al 12,2 % de quienes sí cuentan con ese respaldo.

La percepción social sobre la evolución de ambos fenómenos también es significativa. El 84,7 % de las personas encuestadas considera que la salud mental ha empeorado, mientras que el 87,1 % cree que la soledad no deseada ha aumentado. Además, el 72,1 % aprecia una relación entre ambos problemas.

Las redes sociales y el entorno digital aparecen asimismo en las respuestas. El 45,6 % considera que las redes sociales provocan más soledad y el 67,7 % cree que empeoran la salud mental. 

Los asistentes al acto

Al acto de presentación acudieron figuras relacionadas con la salud mental. Como es el caso de Ángeles Cantalapiedra, gerente territorial de Servicios Sociales en Valladolid, quien dirigió unas palabras a las personas con problemas de salud mental que viven en el medio rural. "Es importante ofrecerle recursos, siempre respetando su voluntad y proyecto de vida", explicó.

También estuvo presente Rodrigo Nieto, concejal de Personas Mayores y Servicios Sociales del Ayuntamiento de Valladolid, quien identificó este estudio como una medida para "situar el problema y dar contexto a las medidas que se están desarrollando". 

Además, quiso desmentir el hecho de que la soledad afecta únicamente a las personas mayores o personas que viven solas. "Afecta también a los jóvenes. Muchas veces la gente que se siente sola vive rodeada de gente". También habló de la necesidad de pasar a un modelo preventivo para evitar este tipo de situaciones.

Por otra parte, las caras visibles de esta unión participaron en la rueda de prensa. Josep Alfonso, director general de la Fundación AXA, puso el foco en la importancia de frenar los estigmas de salud mental por medio de la palabra. "La percepción es que estamos empeorando", refiere.

Juan Ignacio Vela, director de contenidos del Observatorio estatal de la Fundación ONCE, incidió en la importancia de colocar a las personas en el centro. "Es una tarea de la sociedad".

El delegado de la ONCE de Castilla y León, Ismael Pérez definió la soledad y la salud mental como "algo importante para todos los que estamos aquí". Además, hizo hincapié en la necesidad de ayudar a las personas que se sientes solas, siendo este uno de los objetivos de la Fundación ONCE.

Por último, intervino David Esteban, vicepresidente de la Diputación de Valladolid, que animó una vez más al compromiso y a "alejarse de cualquier discurso triunfalista de la salud mental", concluyó.

tracking