NATURALEZA

El Ayuntamiento de Valladolid combate la maleza del Pisuerga con dos cuadrillas

A través de Somacyl, licita de forma urgente un contrato para incorporar dos equipos especializados para "preservar el buen estado ecológico" de la ribera del río

Las actuaciones irán desde desbroces y podas al apeo de arbolado seco

Vegetación que aflorar en la ribera del Pisuerga en el puente de Arturo EyriesJUAN GARCÍA

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Valladolid

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Se suele mirar el Pisuerga y ver sólo agua, pero el río también es arboleda. Álamos, chopos, sauces y olmos acompañan el caudal por la ciudad, envejecidos en algunos tramos y acechados por especies invasoras en otros. Independientemente del estado en que se encuentra esa vegetación, pronto tendrá un cuidado especial a través de dos cuadrillas con el objetivo de limpiar, prevenir y mejorar las riberas a lo largo de 5,3 kilómetros.

Así está planteado por el Ayuntamiento de Valladolid, que, a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (SOMACyL), licita la contratación «urgente» de un servicio para la ejecución de trabajos selvícolas, forestales y de conservación ambiental destinados al «mantenimiento, mejora y protección de las masas vegetales» localizadas en las riberas y espacios asociados al Pisuerga, «principal corredor ecológico» de la ciudad de Valladolid.

Los pliegos de SOMACyL reflejan la «necesidad» de disponer de dos cuadrillas especializadas en trabajos selvícolas, dotadas de los medios humanos y materiales necesarios, que trabajarían según un calendario variable temporalmente en función de las condiciones de peligro y de la climatología. El plazo de ejecución de las actuaciones previstas fijaba en un principio desde el pasado 8 de septiembre hasta el próximo 8 de abril, pero sin haberse adjudicado aún el contrato valorado en 407.822,99 euros (sin IVA incluido), el inicio como la finalización de los periodos laborales se dilatarán. Eso sí, la duración del servicio será de siete meses.

Los objetivos de las futuras actuaciones se enfocan en la conservación del bosque de ribera, favoreciendo las especies autóctonas propias de los ecosistemas fluviales; la mejora de la funcionalidad ecológica del corredor, lo que puede potenciar la presencia de fauna; la conservación del estado fitosanitario de la vegetación; el control de especies exóticas invasoras, como pueden ser ailanto, robinia, budleya o caña común; la conservación paisajística del entorno fluvial; y la protección frente a procesos erosivos.

Vegetación que aflorar en la ribera del Pisuerga en el puente de Arturo EyriesJUAN GARCÍA

Aunque, en términos generales, el estado de la vegetación se considera en estado «aceptable», la ribera del Pisuerga presenta una «problemática» relacionada con sus formaciones vegetales. Al respecto, se enumera «la existencia de árboles envejecidos», «pies inclinados con pérdida de suelo en las márgenes», «ramas secas», «ejemplares afectados por plagas o enfermedades» y «acumulaciones de biomasa vegetal». Todo ello consecuencia de una flora desarrollada «en un entorno altamente dinámico condicionado por la acción permanente del agua, los procesos de erosión y sedimentación, así como por la intensa utilización pública de los espacios asociados al cauce», explican desde SOMACyL.

Entre las características físicas del territorio y la posible ausencia de gestión de las riberas durante periodos prolongados, las actuaciones planteadas se fijan en determinados sectores, como pueden ser en el entorno del Puente de la Hispanidad o el de Arturo Eyries, donde es habitual la presencia de usuarios para actividades deportivas, recreativas y de ocio. Este factor humano es considerado una «cuestión prioritaria» por SOMACyL, que como gestión preventiva pretende «mantener unas condiciones adecuadas de seguridad mediante la eliminación de riesgos asociados a la caída de árboles, ramas o ejemplares con problemas estructurales».

En atención a las situaciones de riesgo para las personas y bienes, las dos cuadrillas –formadas por un capataz y seis peones especialistas– que se contratarán tendrán por finalidad actuar en zonas con vegetación degradada o en aquellas que proliferen árboles muertos o en mal estado, que pueden comprometer la funcionalidad ecológica del ecosistema.

En el ámbito preventivo también se incluye la reducción del riesgo de incendios forestales. Para ello, los trabajos preventivos realizarán podas, con cortes realizados «limpiamente y sin desgarros» de las ramas con el fin de eliminar la continuidad vertical del combustible. Asimismo, se plantean desbroces para la eliminación de matorral mediante operaciones de arranque, descuaje o roza en un porcentaje comprendido entre el 51 y 75% de la superficie, manteniendo «siempre» una cobertura mínima para evitar procesos erosivos.

Los trabajos también consistirán en realizar clareos, que tienen por finalidad disminuir la densidad de arbolado y crear discontinuidades horizontales, reduciendo la cantidad de combustible leñoso. Ante la formación de claros por la retirada de arbolado peligroso, otra de las actuaciones contempladas es plantar, renovar y restaurar la vegetación autóctona, cumpliendo así con «la necesidad de garantizar la conservación y renovación de las formaciones vegetales de ribera».

Vegetación que aflorar en la ribera del Pisuerga en el puente de Arturo EyriesJUAN GARCÍA

Frente a los trabajos descritos, el ámbito de actuación proyectado por SOMACyL encuentra una «elevada complejidad administrativa debido a la concurrencia de competencias de diferentes organismos y administraciones públicas». Es por ello que la ejecución de los trabajos selvícolas deberá desarrollarse «considerando las limitaciones derivadas de la normativa hidráulica, forestal, ambiental, urbanística y de prevención de riesgos, así como las condiciones particulares que puedan establecer los distintos órganos competentes en función de la localización concreta de las actuaciones».

Además de la frecuente visita de la ribera por peatones, ciclistas, corredores y usuarios de las distintas instalaciones recreativas existentes a lo largo del río, otro percance para las futuras actuaciones selvícolas se encuentra en las zonas complejas en las que se tiene previsto actuar. «Gran parte de los trabajos deberán ejecutarse sobre márgenes que presentan importantes desniveles entre los paseos superiores y el nivel del cauce (...) En numerosos puntos las pendientes superan ampliamente los valores habituales para trabajos forestales mecanizados, obligando a realizar las actuaciones mediante procedimientos manuales», describen los pliegos de la memoria. De esta forma, la circulación de operarios y el transporte de herramientas se pueden ver dificultados ante taludes pronunciados, escalones naturales generados por erosión, raíces superficiales, bloques y depósitos de gravas, vegetación densa o zonas resbaladizas por humedad permanente.

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Con la incógnita pendiente, queda por saber cuándo se pondrán en marcha las cuadrillas y cuántas jornadas efectivas trabajarán en esos 5,3 kilómetros de orilla. Lo que sí está escrito es que, en gran parte del tramo, habrá que hacerlo a mano y a pie.