SAN AGUSTÍN
Luz verde de Puente y Carnero al convenio para soterrar San Agustín por 21,3 millones
Ministerio y Ayuntamiento inician la tramitación del acuerdo para la obra, cuyo coste asumirán al 50%
Tiene un plazo de vigencia provisional de cuatro años con el inicio de los trabajos previsto para 2028

Recreación del soterramiento de la intersección de la N-601 con la Avenida de Zamora
El soterramiento de la glorieta donde se ubica el colegio San Agustín de Valladolid sigue sumando pasos adelante. El último, el visto bueno del Ayuntamiento y del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible al convenio que regula la financiación y la ejecución de los trabajos en la intersección de la carretera N-601 con la Avenida de Zamora y que establece el presupuesto definitivo de la actuación y anticipa algunos plazos provisionales.
El documento de doce páginas al que ha tenido acceso este periódico está ya en fase de tramitación por parte tanto del Ayuntamiento de Valladolid como del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, es decir, la administración municipal con Jesús Julio Carnero al frente y la cartera correspondiente que dirige Óscar Puente.
Además, fuentes municipales consultadas por este periódico señalan que, con ese visto bueno, el siguiente paso pasa por la aprobación del mencionado convenio. En el caso del consistorio vallisoletano, el documento deberá pasar por Junta de Gobierno, con la previsión de que esto ocurra a principios del mes de ocutubre, aunque también cabe la posibilidad de que se adelante alguna semana.
En cuanto al contenido del convenio, el documento establece de manera provisional el coste del soterramiento de la rotonda del San Agustín, el cual podría ascender hasta los 21.377.045,80 euros, IVA incluido. Un coste que, como ya habían acordado Carnero y Puente, las dos administraciones asumirán a partes iguales, lo que supone que de acuerdo a esta previsión, cada una de ellas deberá hacer frente a un desembolso de 10.688.522,90 euros.
Un presupuesto que, eso sí, se repartirá a lo largo de cuatro años y movilizándose la primera partida en 2027, puesto que tanto el Ayuntamiento como el Ministerio deberán incorporarla en sus respectivas cuentas. Según el documento al que ha tenido acceso este periódico, para el próximo ejercicio las dos administraciones deberán movilizar 254.100 euros en cada caso para un total de 508.200 aunque, eso sí, en ellos se incluirán los más de 400.000 euros de la redacción del proyecto.
En cuanto a la previsión para 2028, cada una de las dos administraciones deberá movilizar 3.130.326,87 euros para un total de 6.262.681,74. Los 8,349.567,32 euros que el convenio contempla para la anualidad de 2029 se dividen en partes iguales de 4.173.769,16 euros, mientras que los 6.262.683,74 millones de 2030, última anualidad que contempla el documento, recaen en forma de 3.130.326,87 euros tanto para el Ayuntamiento como para Transportes.

Tráfico en la rotonda de San Agustín (archivo
En el caso de que en alguno de estos años las partidas movilizadas sean inferiores o superiores a las previstas, el convenio también contempla que se ajusten en el ejercicio siguiente. Además, se recoge que «el Ministerio de Transportes y Movildiad Sostenible transferirá, antes del 31 de diciembre de cada año, al Ayuntamiento de Valladolid, el importe comprometido en virtud del convenio para cada anualidad».
En lo relativo a los plazos, el convenio que asumen el Ayuntamiento de Valladolid y el Ministerio de Transportes «estará vigente hasta la recepción y liquidación de las obras y, como máximo, por un plazo de 4 años desde la fecha en que sea eficaz, una vez inscrito en el Registro Electrónico estatal de Órganos e Instrumentos de Cooperación del sector público estatal».
Esto no significa, no obstante, que el plazo de ejecución de la obra tenga que acogerse a esos cuatro años, ya que la vigencia del convenio podrá prorrogarse por otros cuatro años adicionales. En todo caso, las fuentes municipales consultadas por este periódico señalan que los trabajos podrían comenzar en 2028, toda vez que a lo largo del próximo ejercicio se lleve a cabo la licitación de los mismos.
Como prólogo a las cláusulas del convenio, la parte expositiva recoge que «las intensidades diarias en un día tipo laborable que se concentra en la intersección entre todos sus ramales superan los 75.000 vehículos al día, siendo revelador que las mayores intensidades de tráfico se producen en el ramal de la N-601, ya que es una vía que canaliza el tráfico local y regional más el tráfico de largo recorrido que llega a la intersección».
Esto supone, además, «que se producen retenciones de largas colas a lo largo de las horas más demandadas». «Las mayores colas de vehículos se suelen producir en la parte sur de la N-601 que afectan también a la funcionalidad y movilidad del enlace de la VA-30 con la N-601 cuyo centro se encuentra, hacia el sur, a unos 900 metros del centro de la intersección objeto de este convenio», añade también el documento. «Esto conlleva a otros efectos indeseados como la mayor contaminación atmosférica y acústica en el entorno, movilidad precaria, niveles de servicio deficientes, accidentalidad y peligrosidad para los usuarios vulnerables».
Por todo ello, el convenio recoge que «el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y el Ayuntamiento de Valladolid consideran urgente acometer las obras de mejora de la movilidad en la intersección de la carretera N-601 con la avenida de Zamora mediante la construcción de un paso inferior.
El proyecto inicial para aliviar el tráfico en la intersección de la N-601 con la avenida de Zamora contempla la construcción de un paso subterráneo que permita sortear por debajo la actual glorieta para aquellos vehículos que entren o salgan de Valladolid utilizando la carretera de Madrid.
De esta forma, aquellos vehículos que vayan a incorporarse a la avenida de Zamora podrán hacerlo de la misma forma que ahora, al igual que los conductores que utilicen esta intersección para salir hacia la N-601. Gracias a toda esta reestrucuturación, se prevé que las afecciones al tráfico que se producen en este punto de la ciudad se reduzcan sensiblemente, siendo los más beneficiados aquellos que entren y salgan de la ciudad y que podrán esquivar la señalización de la glorieta del San Agustín.
Por el momento, no obstante, son varios los pasos que quedan por dar antes de que las máquinas empiecen a trabajar en esta zona. El visto bueno al convenio del Ayuntamiento y del Ministerio de Transportes supone un impulso importante al proyecto, puesto que permite avanzar en la tramitación y, salvo otros escollos sobrevenidos. Además, una vez alcanzada esta fase, la intervención podrá adquirir velocidad de crucero hacia la licitación y su posterior adjudicación, todo ello con la mirada puesta en el horizonte de 2028 cuando se espera que arranque la ejecución de las obras.
Como cabe esperar ante una actuación de este tipo, mientras se llevan a cabo los trabajos se producirán algunas afecciones al tráfico, en estos casos un mal necesario antes de que el paso inferior vea la luz y permita mejorar la movilidad en este punto de la ciudad.