PIROTECNIA
El sector pirotécnico de Castilla y León arremete contra las prohibiciones por los incendios y denuncian su "asfixia"
AEPIRO propone la convocatoria de una Mesa de Diálogo con las comunidades autónomas para delimitar restricciones "basadas y sustentadas en criterios de seguridad"

Un momento de los fuegos artificiales en las Fiestas de Valladolid.
El sector pirotécnico denuncia su "asfixia" tras la prohibición del uso de estos materiales en las zonas con riesgo de incendios forestales en Andalucía, Aragón, Castilla y León, Castilla La Mancha y Extremadura. La Asociación Española de la Pirotecnia (AEPIRO) expone su situación económica y social "ante el veto al uso de la pirotecnia" por parte de las Administraciones autómicas y locales en estas cinco comunidades autónomas.
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AEPIRO destaca que lo que considera una oleada "indiscriminada e injustificada" de la suspensión y prohibición de los diferentes eventos en los que el material protagonista es la pirotecnia ante una "persecución desproporcionada" que amenaza con "el desmantelamiento inminente de una industria artesanal, tradicional, legal y regulada que genera miles de empleos". Las fiestas patronales, que se concentran en la temporada de verano, supone un 80% de la facturación anual de este sector en todo el país. En concreto, gran parte de la actividad pirotécnica tiene lugar en los festejos que se celebran el 15 de agosto, ya que tienen lugar las fiestas en miles de muncipios de España.
Según la nota informativa de la AEPIRO, la organización expone que se "está calando en la opinión pública la certeza, incentivada por la clase política, de que la pirotecnia es causa relevante de los incendios forestales". La Asociación Española de la Pirotecnia indica que "los datos oficiales acreditan justamente lo contrario" ya que corroboran, con datos de la Estadística General de Incendios Forestales (EGIF) del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO), que los fuesgos artificales "solo han sido causa del 0,049% de toda la superficie forestal quemada en España entre 2015 y 2023". A través de esta información reflejan que el peligro que supone la pirotecnia esta "muy por detrás de la intencionalidad y el rayo, que concentran juntas más de dos tercios del total, y de otras causas cotidianas como colillas, vehículos, líneas eléctricas o quema de restos de poda".
En Castilla y León se refleja con un 0,016% de 180.588 hectáreas. La asociación lamenta que se trate "como si fuera una actividad improvisada o temeraria", ya que indican que estos espectáculos superan "estrictos controles bajo la vigilancia de un Organismo Notificado". En caso de que la producción sea propia, "ningún producto puede comercializarse o dispararse en España sin pasar estrictos trámites para su inclusión en el Catálogo Oficial de Artículos Pirotécnicos y Cartuchería (CATEX) del Ministerio de Industria". También, AEPIRO expone que los eventos de pirotecnia tienen "planos de seguridad exigidos en cada montaje presencia de equipos de extinción de incendios en la zona de disparo y adopción de medidas de prevención durante los espectáculos".
"Tratar como un peligro público una actividad con estos niveles de certificación, control y prevención es un insulto a los ingenieros y técnicos del sector", denuncia AEPIRO. El sector alerta de “la absoluta asfixia económica y la falta de responsabilidad patrimonial por parte de los gobiernos autonómicos". La asociación expone que "las Administraciones promueven políticas de cancelación masiva basándose en un supuesto riesgo que las estadísticas oficiales desmienten, pero en ningún momento contemplan líneas de ayuda, planes de contingencia ni compensaciones financieras".
El sector piroténico, a través de AEPIRO, propone la "creción y puesta en marcha de una Mesa de Diálogo urgente con las Direcciones Generales de Emengencias de las Comunidades", con el objetivo de concretar que las restricciones que se realicen en verano "estén basadas y sustentadas en criterios de seguridad industrial y delimitación competencial estricta".