CONVENIO
La Diputación de Valladolid y las farmacias se alían para una atención personalizada a los mayores en los pueblos
El Sistema Personalizado de Dosificación permite que la medicación prescrita sea preparada semanalmente por el farmacéutico en dispositivos organizados según las tomas diarias

Demostración del servicio Sistema Personalizado de Dosificación, que forma parte del nuevo convenio de colaboración entre la Diputación y el Colegio de Farmacéuticos de Valladolid
La accesibilidad a la prestación farmacéutica se rige por las siglas SPD, las del Sistema Personalizado de Dosificación que se implanta desde este lunes en 42 oficinas de farmacia rurales de Valladolid gracias al convenio firmado por la Diputación con el Colegio Oficial de Farmacéuticas (COF). Con su rúbrica, los pacientes podrán recibir la medicación prescrita con una preparación semanal en dispositivos tipo blíster según las tomas diarias correspondientes.
Para Conrado Íscar, la formalización del nuevo convenio fue calificado como "un paso de gigante" en la provincia, donde hay 279 farmacias, de las cuales 78 están en el medio rural y que es donde se enfoca este nuevo tipo de atención farmacéutica. "Es un paso para ayudar en este caso a las farmacias, pero también más importante, para ayudar a los pacientes y a sus familias", afirmó el presidente de la Diputación de Valladolid.
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El servicio de SPD supone una línea añadida al convenio de colaboración entre la Diputación y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valladolid, cifrada en 100.000 euros. El proyecto tendrá especial repercusión en los municipios de 20.000 habitaciones de la provincia vallisoletana, donde más "se necesita" la atención farmacéutica personalizada. De esta forma, la correspondiente oficina preparará, bajo supervisión y verificación del profesional farmacéutico, una especie de 'receta a la carta' que permitirá que, sin errores ni intoxicaciones, las personas del medio rural "se mantengan cada vez más tiempo en sus casas y puedan llevar una vida acorde a sus patologías", explicó Conrado Íscar.
"Desde la institución, llevamos tiempo queriendo poner en marcha este proyecto", reconoció Íscar, acompañado de Rafael Martínez Olmedo, presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valladolid, quien calificó el SPD como "un punto de partida en el cuidado de nuestros mayores". Especialmente, la iniciativa va dirigida a aquellos pacientes polimedicados, ancianos que viven solos, o ciudadanos con dificultades físicas, psíquicas o sensoriales para organizar correctamente su medicación.
Además de palabras, la presentación realizada en el Palacio de Pimentel permitió vislumbrar el funcionamiento del dispositivo en el que se fundamente el SPD, con un cartón desplegable en varios apartados: por un lado, los datos del paciente, del médico prescriptor y la información sobre el tipo de medicación junto su fecha de preparación y plazo de cumplimiento; y por otro, la distribución de la medicación en siete días y según su consumo corresponde al desayuno, comida, cena o noche. De esta manera, con el blíster que se pegaría al dispositivo, cada paciente podría cumplir con la receta farmacéutica sin ninguna problemática.
"Va a ayudar, pues de cara a toda esa medicación que tienen los pacientes, que tienen las personas vulnerables y las personas mayores, a hacérselo más fácil", reflejó Íscar, que a continuación destacó el proyecto para ayudar al "mantenimiento de las farmacias en el ámbito rural", cuya viabilidad puede peligrar. Así, dentro de las 42 farmacias ya adscritas al convenio, 16 de ellas corresponden a oficinas de Viabilidad Económica Comprometida, que forman el segundo eje del convenio firmado hoy, con 30.000 euros de financiación para su sostenimiento.
En este contexto, la red de oficinas de farmacia se consolida como un servicio esencial para garantizar la igualdad en el acceso a los medicamentos y contribuir a fijar población en el territorio. Y especialmente en Castilla y León, donde las personas mayores de 65 años representan cerca del 25% de la población y el envejecimiento progresivo incrementa la prevalencia de enfermedades crónicas y el consumo de medicamentos.
Con este acuerdo, la Diputación de Valladolid y el Colegio Oficial de Farmacéuticos refuerzan su compromiso conjunto con la salud pública, la atención sociosanitaria de proximidad y la sostenibilidad de los servicios esenciales en el medio rural vallisoletano.