COMUNIONES 2026 EN VALLADOLID
Las 'minibodas' de los niños vallisoletanos: de photocall, DJ y candy bar a Nancys personalizadas que replican el vestido de comunión
Las comuniones escalan hasta asemejarse a los enlaces matrimoniales con actuaciones, entradas coreografiadas y decoraciones especiales
Celebrarlas en Valladolid cuesta más de 3.000 euros según un informe de consumidores

Nuria muestra varios vestidos de comunión en la tienda Circe Boutique
Las comuniones sencillas se quedan en el banquillo y entran al campo las celebraciones en las que se aplica un concepto, «todo lo que te puedas imaginar se queda corto». El «ya que celebramos» sobre pasa límites creando una nueva tendencia en la primera comunión de los niños y niñas vallisoletanos llegando a organizar 'minibodas' con elementos propios de los evento nupciales como ‘candy bar’ o ‘photocall’.
A través de un informe publicado sobre las comuniones en 2025 por la Unión de Consumidores de Castilla y León (UCE-CyL) muestra que el coste actual de la celebración supera los 3.000 euros. Las cifras, incluyendo los gastos esenciales como el traje, peluquería, complementos, restaurante con 20 comensales, actividades lúdicas, detalles y álbum fotográfico, rondan los 2.800-2.900 euros.
Tras la concretación de la fecha del evento, alrededor del mes de septiembre, es el momento del «volumen fuerte de reservas» en septiembre y octubre, «aunque hay gente que lo deja hecho en verano». Uno de los servicios que ofrece el restaurante del hotel Conde Ansúrez es cubrir eventos como comuniones en los que proporcionan varias opciones: un menú de 75 euros o una composición en la que el cubierto de media ronda entre los 95-98 euros. Dentro de estos servicios también incluyen la actuación de un mago y dos horas de baile. «Siempre suelen preguntar por el ‘candy bar’ y ha aumentado el interés por el ‘photocall’», informan desde el hotel vallisoletano.
«Muchas veces nos piden preparar una entrada con música, como las bodas, y que el niño corte él mismo la tarta, que es lo que más les gusta». Las características propias que tendría una boda pasan a hacerlas los más pequeños en el día de su comunión con alrededor de ocho años.
Otra de las opciones que se pueden elegir en Valladolid es el hotel Lasa Sport. El restaurante de este espacio ofrece hasta cuatro opciones de menús dependiendo de lo que la familia desee. El menú número uno tiene un precio de 87 euros por persona, la segunda opción tiene un valor de 92 euros, la tercera de 99 euros y la cuarta de 109 euros.
La combinación de platos que configuran el menú infantil tienen un coste de 45 euros por persona. Entre ibéricos, opciones de pescado, sorbetes y tarta el plato estrella por el que destaca el restaurante de Lasa Sport es el lechazo al horno de leña. Este producto autóctono deCastilla y León forma parte de varios de los menús que ofrecen para las celebraciones.
Entre los servicios opciones Lasa Sport ofrece un cóctel de bienvenida, con una duración de 40 minutos, en el que se sirven canapés y raciones junto a las bebidas por un precio de 18,90 por persona, tanto para los eventos de día como para los de noche. En las comuniones de mañana incluye una mesa en la terraza para merienda o copas después de la comida donde hay un ‘candy wall’, animación e hinchables junto a tres horas de DJ. En los eventos de tarde proporcionan una discoteca privada hasta las 3.00 horas.
Lasa Sport informa a este periódico que su agenda para este tipo de eventos se abre en «junio y julio» hasta «octubre» ya que «nada más terminar la temporada iniciamos la agenda porque la gente tiene miedo a perder la fecha». «Totalmente se han convertido en minibodas», corroboran desde el hotel vallisoletano. El precio medio de la celebración de la comunión en los salones de este hotel ronda los 1.500 a 2.000 euros.
El hotel durante la temporada de comuniones y bodas contrata a «todo tipos de extras en zonas como cocina, cafetería, sala para atender a los comensales, restaurante, limpieza y animación».
Al solucionar el tema de la comida, hay que vestir a los protagonistas. Un vestido de comunión ronda entre los 300 «hasta donde tu quieras». «Generalmente no pasan de los 700 euros, pero sí que hay firmas que pueden subir tranquilamente a los 1.000 euros», concreta sobre los precios actuales de los vestidos. En Circe Boutique Infantil el «más barato sería en torno a los 350 euros», mientras que el más caro del establecimiento «estaría en torno a los 800-900 euros». A parte el vestido que necesite de cancan, y no lo incluye en su estructura, suma al precio final entre 40 y 70 euros.
La diferencia en este tipo de prendas esencialmente es «la calidad del tejido, el tipo de bordado y su cantidad, el diseño y la firma», estas cualidades son las que hacen que el vestido «se encarezca más o menos». Otras opciones para niñas son conjuntos o monos ya que «no todas las niñas quieren ser princesas». Los colores que más predominan en estas piezas son «los colores pastel». Algunos de los complementos que pueden llevar en la calebración son «los guantes, la limosnera, el tocado que puede ser de flores preservadas o naturales». La tendencia que «ahora se lleva muchísimo» son los rosarios colgados al cuello como «adorno en conjunto del vestido».
Los trajes de niño pueden ser de tres tipos: marinero, almirante o un traje de calle. La opción de marinero «puede estar entre los 90 y 300 euros», mientras que el de almirante completo compuesto el pantalón, americana, camisa, chaleco y corbata «rondan los 500 euros pero también hay de 800». «La misma calidad en dos firmas diferentes puede suponer 200-300 euros de diferencia», afirma la encargada de la boutique. En cuanto a la vestimenta lo importante es «que se reconozcan cuando se miran al espejo, que se vean de comunión guapos».
En el traje de calle «hay que diferenciar de alguna forma al niño de la comunión con el invitado». Para ello, los establecimientos ofrecen «una especie de insignia en el bolsillo de la americana como especia de marca distintiva, o la cruz de madera con el cordón».La moda de los niños es «la que más evolución ha tenido» ya que «antes solamente estaba el marinero azul y beige, o el almirante azul y beige, todo ello en nylon y se acabó» en el mercado actual hay «un montón de tejidos, colores y opciones».
Tanto en el traje de niña como en el del niño los zapatos van a parte y pueden rondar los 70 euros, pero también hay diferentes opciones como las converse personalizadas, que pueden subir a los 120 euros pero ya depende «de lo que te quiera cobrar la persona que te lo hace».
Otras tiendas como Boutique Peppa expone que «cada vez llegan antes» las familias con sus hijos con la misión de encontrar la ropa perfecta para este día. «Los vestidos tradicionales siempre están pero hay una evolución año a año», confirman desde el establecimiento. Los vestidos de niña rondan los 500-600 euros de media en este local vallisoletano, sin contar los accesorios que pueden subir hasta 150 euros el precio total del conjunto como puede ser la chaqueta que tiene un valor aproximado de 60 euros. En cambio, el traje de niño tiene un coste cercano a los 400 euros ya que «todo depende de los gustos y del presupuesto que tengan».
Entre los detalles más comunes para regalar a las protagonistas de estos eventos son las muñecas de comunión. La nancy «de toda la vida» se convierte en una «réplica exacta del vestido de la niña con los mismos tejidos, adornos». Nuria, dependienta de Circe Boutique Infantil concreta que el precio de este «recuerdo» ronda los 150 euros. Mientras que para los niños las firmas «no suelen hacerles» este tipo de detalle es más a «título más personal».
Como tradición en este tipo de celebraciones los padres entregan un detalle a los invitados como «una botellita de vino, aceite, jabones o perfumes». «Pero eso ya ha pasado a la historia» ahora lo que si se reparte «sobre todo para los familiares más directos es la foto del niños con un marco». Dos elementos que se repiten año tras año en esta celebración en el momento de repartir los regalos es el viaje a Disneyland y el ‘candy bar’ a la hora de la merienda.
Pero además ya se incluyen horas de discoteca con DJ y espacios concretos para inmortalizar ese día. «Hemos pasado de la celebración de un sacramento a la celebración de una fiesta y como fiesta lo que buscamos es diversión», concreta la dependienta de uno de los establecimientos. «La idea es una fiesta para y por los niños y a partir de ahí pues como fiesta todo y más vale».
Las 'minibodas' infantiles dominan ya las celebraciones del mes de mayo en Valladolid, donde las comuniones han pasado de ser encuentros familiares discretos a grandes eventos cargados de animación, decoración y detalles propios de los enlaces nupciales con entradas grandiosas en las que la música toma el control y los regalos no pasan desapercibidos.