ARCHIDIÓCESIS
El cura más veterano de Valladolid: "Las familias ya no creen en Dios como antes"
Mateo Marcos, canónigo de la Catedral de Valladolid, en su homenaje por su sacerdocio de Diamante: "Siempre he intentado querer a la gente, sin buscar si eran creyentes o no"

Los sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.
"La Eucaristía es la acción de gracias, la necesidad que tengo de Dios para seguir luchando y haciendo el bien. En ella encuentro siempre la gracia de Dios, sobre todo la fuerza para dar ilusión a mi vida" asegura Mateo Marcos, notario mayor del Arzobispado y canónigo de la Catedral de Valladolid, que celebra hoy sus Bodas de Diamante.
Junto a él, otros siete sacerdotes han sido homenajeados este lunes 11 de mayo, un día después de la festividad de San Juan de Ávila, en el Seminario Diocesano de Valladolid, aunque tan solo han podido asisitir seis de los sacerdotes homenajeados, ya que dos no han podido ir por asuntos personales. En la capilla presidida por el Arzobispo Argüello se han reunido finalmente más de 110 eclesiásticos para acompañar a los sacerdotes distinguidos.
La jornada comenzó con el rezo de la Hora Intermedia, que dio paso a una mesa redonda en la que se reunieron cuatro generaciones de presbíteros, junto con un seminarista para compartir algunas de sus experiencias y su llegada al seminario. "Me sentía fuera de contexto, porque llevo poco tiempo en comparación a mis compañeros de mesa" comentaba Juan José Calvo, párroco in solidum en Peñafiel y otras 14 localidades pertenecientes al Arciprestazgo del Duero, que festejaba hoy sus Bodas de Plata, tras llevar 25 años dentro de la Iglésia Católica.
A pesar de las múltiples visiones y vivencias de cada uno de los presentes, todos estuvieron de acuerdo e hicieron hincapié en que lo que les mueve es ayudar a los demás a encontrar su fe, y pusieron especial importancia a la "esperanza" y la "fidelidad".
El sacerdote Mateo Marcos, recordaba entre risas su deseo de conseguir ser párroco y lo feliz que le ha hecho poder servir a Dios durante toda su vida. "He estado muchos años sirviendo a personas sordas, muchos de ellos no hablaban y no le encontraban sentido a muchas cosas, por lo que mi vida se baso en entregarme a ellos" explicaba Mateo a este periódico. "Yo he intentado siempre querer a la gente, y no he buscado si era creyente o no, y ahí he encontrado mi ilusión, pero sobre todo la amistad también con los demás" continuaba el sacerdote.
Durante la mesa redonda uno de los participantes aseguró que la Iglesia estaba actualmente en una etapa de "Evangelización", ya que cada vez es menos frecuente ver a jóvenes en las parroquias y suelen estar más vacías que antes. Esto no afecta solo a como las personas viven la religión, ya que también afecta a la propia Iglesia, que cada vez tiene menos alumnos en su seminario. Según Mateo Marcos, esto se debe en gran parte a que cada vez nacen menos niños, "antes había 5.000 bautizos y ahora vemos que hay muy pocos", a esto, el sacerdote añade que "las familias no están preparadas y no buscan a Dios como lo hacían antes", a lo que añade que "hay muchas familias que no se forman bien en la religión".
Por ello, hace un llamamiento a los jóvenes a que sigan la religión y se dejen guiar por ella, ya que "sin Dios la vida no tiene sentido". De esta forma, Mateo Marcos, anima a todo el mundo a buscar a Dios, ya que pueden encontrarle de muchas maneras, sobre todo si tienen "ilusión".

Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.
Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.

Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.
Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.

Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.
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Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.
Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.

Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.
Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.

Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.
Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.

Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.
Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.

Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.
Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.

Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.
Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.

Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.
Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.

Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.
Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.

Los Sacerdotes homenajeados en el Seminario de la Diócesis de Valladlid con el Arzobispo Argüello.