Diario de Valladolid

SANIDAD

El Clínico de Valladolid, en la "primera división" de los hospitales europeos contra el cáncer de próstata

El complejo vallisoletano se convierte en el único de Castilla y León en participar en dos ensayos pioneros para acceder a tratamientos innovadores

El gerente del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, José Antonio Arranz Velasco, junto a representantes de los servicios clínicos relacionados, informa de la participación del centro hospitalario en dos ensayos clínicos internacionales en tratamiento del cáncer de próstata

El gerente del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, José Antonio Arranz Velasco, junto a representantes de los servicios clínicos relacionados, informa de la participación del centro hospitalario en dos ensayos clínicos internacionales en tratamiento del cáncer de próstataICAL

Publicado por
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Cuando se habla de la élite hospitalaria, lo más frecuente es mencionar hospitales de grandes ciudades de Estados Unidos o de Reino Unido, donde el médico trata pacientes, investiga y publica. Pero si uno se adentra en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid, y en especial en sus servicios oncológicos, se dará cuenta que ese rol multidisciplinar está más que integrado. De otra manera, habría sido muy poco probable que hubiese sido seleccionado para participar en dos pioneros ensayos clínicos para luchar contra el cáncer de próstata a partir de una optimización en los tratamientos disponibles y una atención más personalizada a los pacientes.

Maidstone Hospital, de Kent; St James’s University Hospital, de Leeds; King’s Mill Hospital, de Nottinghamshire; Churchill Hospital, de Oxford; y en el epicentro de estos y otros complejos participantes en el estudio ‘Stampede 2’, el University College Hospital, de Londres, como promotor. Ahora, a un largo listado tendrá que añadirse el Clínico de Valladolid, ya en la «primera división» de la red hospitalaria europea tras superar «exigentes procesos de selección» en los que se acredita su capacidad para desarrollar esta investigación –y la que engloba el estudio ‘De-escalate’– en colaboración con otros centros de prestigio.

«Los requerimientos para poder entrar en este tipo de estudios son muy exigentes, y gracias pues al buen hacer de todas las unidades del hospital hemos podido optar a a participar en este estudio», señaló el doctor Ricardo Sánchez-Escribano, que este martes explicó el impacto de los dos ensayos clínicos que se incorporan a la actividad investigadora del complejo vallisoletano. En esa línea también se pronunció el gerente del Clínico, José Antonio Arranz Velasco, quien agrupó en la categoría de «imprescindibles» a todos los profesionales sanitarios que forman parte de estas investigaciones. «Nosotros no podríamos llegar a un ensayo clínico, no podríamos llegar a una orientación terapéutica avanzada, a un proceso de investigación, si todos los componentes de la red no funcionan adecuadamente», afirmó al respecto.

Bastaba con ver quién acompañaba a Arranz Velasco y a Sánchez-Escribano para entender el «enfoque multidisciplinar» que ha permitido al Clínico ser partícipe en ambos ensayos internacionales. Así, a sus lados se postraban durante el acto de presentación realizado hoy tanto Jesús Calleja, jefe del servicio de Urología; Patricia Diezhandino, de Oncología Radioterápica; como Ricardo Ruano, de Medicina Nuclear. Pero la lista también incluye a María Álvarez-Quiñones, de Anatomía Patológica; Teresa Sánchez, de Farmacia Hospitalaria; a Israel Sánchez Lite, de Radiodiagnóstico, como a Diego Soto de Prado, que se unió a la cita vía telemática desde el Hospital del Bierzo.

Sobre el ‘Stampede 2’, se trata de un estudio que va a permitir «acceder precozmente a las futuras líneas de tratamiento para el cáncer de próstata», detalló Sánchez-Escribano. De esta forma, se abordarán dos áreas según el tipo de paciente: por un lado, los que tienen una enfermedad con baja carga metastásica, de forma se las aplica una terapia dirigida a la metástasis con un tratamiento de radioterapia estereotáctica corporal (SBRT); mientras que en el otro «brazo» de pacientes se incluyen aquellos con un cuadro más agresiva y peor pronóstico, en los que se va probar nuevas opciones terapéuticas, como puede ser la terapia con radioligandos de Lutecio-177, que utiliza un isótopo radiactivo dirigido a atacar las células tumorales a través de una proteína que es el PSMA.

«Es distinto si un paciente se diagnostica de entrada con metástasis a si la desarrolla después de haber tenido una enfermedad tratada localmente por cirugía o por radioterapia. Y también es importante la cantidad de enfermedad con la que debuta. Todo esto nos pone pues en una situación de distintos tipos de pacientes y nos adaptamos un poco a estas condiciones para ver distintas opciones terapéuticas, es decir, no hay una terapia unificada para todos los pacientes, sino que hay que hacer, de alguna manera, un traje a medida», explicó Sánchez-Escribano.

A través de la otra rama del estudio, basada en el ensayo ‘De-Escalate’ promovido por la EORTC (European Organistarion for Research and Treatment of Cancer), se pretende realizar una «desescalada» con la reducción de fármacos para aquellos pacientes que tienen una muy buena respuesta a los tratamientos iniciales con el objeto de «mejorar su calidad de vida y conseguir unos resultados oncológicos similares», detalló el especialista en Oncología Médica.

El jefe de servicio de Urología del complejo, Jesús Calleja, destacó que estos estudios representan «una oportunidad para que los pacientes accedan a tratamientos que de otra forma serían mucho más difíciles de obtener». En este sentido, recordó que la participación es voluntaria y requiere un proceso exhaustivo de información y consentimiento. Y no sólo para los pacientes adscritos al Clínico de Valladolid, sino que los estudios se podrán ofertar a a prácticamente a todos los que luchan contra el cáncer de próstata de Castilla y León, enfermedad que Calleja consideró que sigue siendo un «desafío»

«Estos ensayos permitirán ampliar indicaciones, mejorar la supervivencia y aumentar la calidad de vida» aseguró por su parte Patricia Díaz-Handino, mientras que Diego Soto, incidió en que la investigación es una «obligación ética» y un indicador de calidad asistencial.

Gracias a esta participación conjunta, el Clínico de Valladolid ya podrá desde este mes de mayo ofrecer a los pacientes su inclusión en ambos ensayos, con dos candidatos ya en proceso de ser evaluados para su participación. Con todo ello, y como remataba Sánchez-Escribano, el Clínico se sitúa en la «primera división» de la oncología nacional, pero también europea.

tracking