CASO ESTHER LÓPEZ
Caso Esther López: Ni la Guardia Civil ni las partes han solicitado aún el registro del zulo en el antiguo chalet de Óscar
La jueza sólo ha recibido una diligencia en la que la Benemérita le reporta la existencia del habitáculo con 30 centímetros de agua, maderas flotando y ferralla
El descubrimiento se produjo de forma casual al picar una baldosa porque había humedades y debajo de está había espuma de poliuretano

Chalet donde ha aparecido el habitáculo oculto en una imagen de este lunes.
No hay registro, porque no se ha solicitado. Así explican fuentes del TSJ, la situación actual sobre la posible entrada e inspección de la Guardia Civil del zulo n el antiguo chalet de Óscar S.M., el único investigado por la muerte de Esther López.
Las fuentes de recalcan que el registro no puede autorizarse de oficio, sino que lo tienen que solicitar las partes y luego acordarse por orden judicial si así lo estima. Debe de existir previamente una solicitud que aún no se ha cursado ni por parte de la Guardia Civil, ni de las partes (Fiscalía, acusaciones particulares o defensa).
Debe tenerse en cuenta, además, que el caso ya no está en manos del Juzgado de Instrucción 5, sino en la Audiencia de Valladolid a la espera de señalamiento del juicio.
La cuestión es si las partes lo van a solicitar, como parece probable. Este periódico ha podido saber que este lunes la magistrada y la Fiscalía mantuvieron una reunión. Preguntada la fiscal jeje Soledad Martín por este diario esta misma mañana ha contestado que no va a hacer declaraciones sobre este asunto.
Para añadir más hermetismo, fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Valladolid se han limitado a señalar esta mañana que siguen "a la espera" en un caso que, precisan, "está en el Juzgado".
Diligencia solo informativa
La diligencia de la Guardia Civil enviada el pasado domingo al Juzgado de Instrucción 5, órgano que investigó el caso Esther, era, según fuentes del TSJ, de índole meramente informativa. En el escrito no se solicitaba la entrada y registro.
La Guardia Civil reportó al Juzgado que el nuevo propietario (compró el chalet el pasado mes de diciembre) les llamó porque descubrió el habitáculo secreto por casualidad al detectar humedades en el suelo del dormitorio en cuestión.
Por ello empezó a picar una baldosa. La retiró y también la espuma de poliuretano debajo de ésta y así descubrió una trampilla que llevaba a un sótano. En el habitáculo había una capa de agua de unos 30 centímetros, con ferralla, maderas flotando y una escalera de hierro para bajar sin algunos peldaños-