ESTACIÓN CAMPO GRANDE
Íñigo de la Serna: de enterrar el soterramiento de Valladolid a diseñar la nueva estación de Campo Grande
El que fuera ministro de Fomento en 2017, que firmo el convenio de integración ferroviaria, es el vicepresidente de la sociedad que desarrollará el diseño de la actual terminal de viajeros

Estación de trenes de Valladolid y en miniatura el exministro Íñigo de la Serna
La historia reciente de la eterna batalla política entre soterramiento o integración ferroviaria está marcada por dos nombres: Jesús Julio Carnero y Óscar Puente. Sin embargo al echar la vista atrás, emergen otras figuras de capital importancia para entender la actual situación. Una de esas personas es Íñigo de la Serna (PP), quien fuera ministro de Fomento entre 2016 y 2018, que firmó la modificación del convenio de integración ferroviaria en 2017 y enterró el sueño del soterramiento en Valladolid. Ahora, participará en el diseño de la remodelación de Campo Grande que, paradójicamente, descarta definitivamente el proyecto de enterrar las vías.
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Actualmente De la Serna es el vicepresidente de Typsa, la empresa encargada de redactar el proyecto de la nueva terminal. Una nueva estación que será más moderna y con mayor capacidad de pasajeros, pero que a la vez enterrará cualquier opción de soterrar las vías. Un estudio de Adif así lo reflejaba y daba hasta cinco argumentos. Entre las explicaciones se encontraba que los pilotes que sujeten los edificios "requieren un empotramiento en el terreno de aproximadamente 15 metros de profundidad", un motivo que imposibilitaría la construcción de "un túnel que portase las vías contenidas en los andenes".
De igual manera, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias también sostenía que los trabajos asociados al soterramiento «comprometerían la estabilidad global del edificio-puente suponiendo un claro riesgo de colapso sobre los andenes y vías en servicio».
Los técnicos también sostuvieron que no habría espacio suficiente para llevar a cabo este proyecto faraónico: «La ejecución de las pantallas perimetrales de la estación soterrada en la zona ubicada bajo el edificio en servicio se ve limitada por el insuficiente gálibo disponible». De igual manera, según apuntaron los técnicos, sería complicado mantener el servicio ferroviario a su paso por Valladolid y la ampliación de la nueva terminal.
Typsa
Por ello, la futura estación de trenes de Campo Grande enterrará definitivamente el soterramiento, un proyecto que ya descartó Íñigo de la Serna cuando era ministro de Fomento con Mariano Rajoy y ahora es el vicepresidente de la empresa encargada de su diseño.
En la propia página web del Grupo Typsa se recoge que el proyecto de la futura terminal vallisoletana "integra soluciones innovadoras en movilidad, accesibilidad y eficiencia energética, consolidando a Valladolid como un nodo estratégico dentro del sistema ferroviario nacional". Así, el edificio tendrá más de 15.000 metros cuadrados sobre la playa de vías, será "un edificio puente" al permitir cruzar a ambos lados del trazado del ferrocarril y se modificará el entorno para crear una nueva plaza.
Un cambio en el paisaje urbanístico de Valladolid, pero que también servirá para incrementar «el número de vías y andenes para atender el aumento de la demanda actual y futura, que se prevé que alcanzará los cinco millones de pasajeros en 2050». El complejo total de la estación pasará a tener 6.900 metros cuadrados, con la unificación de los edificios ferroviarios actuales: «Lo que permitirá liberar espacio para el ciudadano y llevar a cabo una reordenación integral del entorno creando una nueva plaza y un aparcamiento subterráneo con 600 plazas».
Una transformación que durará 43 meses y dejará atrás el proyecto del soterramiento que el propio Íñigo de la Serna ya descartó hace nueve años cuando era ministro. Unos trabajos que ya empiezan a ser visibles para el ciudadano con la desaparición de la estación Gourmet. En un futuro se ubicará un aparcamiento bajo tierra de cuatro plantas y provocará que el actual aparcamiento desaparezca. El nuevo estacionamiento tendrá un acceso directo al vestíbulo de la estación y contará con conexión con taxis, bicis y transporte urbano.