La última fase de obras de la VA-20 corta los accesos a Juan Carlos I en Valladolid: alternativas
Los cortes por los trabajos de aglomerado se prolongarán dos meses

Trabajos en las salidas de la VA-20
La última fase de las obras de la VA-20 continúa hacia delante en Valladolid en el que ya es su segundo día de obras en las fases de asfaltado de rodadura. Los trabajos, desarrollados para la adecuación al paso de peatones y bicis de la carretera VA-20 de kilómetro 0 al kilómetro 10,3, entre el enlace con la A-62 (norte) y el enlace con la VA-30 (sur), cuentan con una inversión de 12,8 millones de euros, la actuación ya puso parcialmente en servicio el pasado mes de enero tras la construcción de carril bici bidireccional de 9,5 km de longitud. Ahora, con la fase final cerca, se producirán los últimos trabajos necesarios para finalizar la obra.
Fue ayer cuando iniciaron los trabajos de extendido de aglomerado en la capa de rodadura y la instalación de señalización horizontal definitiva a partir de las 09.00 horas, trabajos que continuarán durante este martes. Se dividirán en diferentes fases:la primera de ellas supondrá realizar los trabajos en las intersecciones (semiglorietas y ramales de conexión). Para ello se desviará el tráfico a través de las intersecciones adyacentes a la (semiglorietas y ramales de conexión).
Por otro lado, la segunda fase se centrará en los trabajos en los carriles centrales de la VA20 por tramos, entre glorietas consecutivas, en ambos sentidos de circulación, de forma consecutiva. Para ello, se desviará el tráfico entre la glorieta anterior y posterior por diferentes itinerarios alternativos según el tramo. Como consecuencia de estos cortes, se pueden producir retenciones de vehículos, por lo que se recomienda evitar circular por la VA-20. Los trabajos se extenderán durante un total de dos meses, parando su ejecución durante la Semana Santa, por lo que eso se traduce en que la carretera estará abierta al tráfico entre el 30 de marzo y el 5 de abril.
Desde que comenzó la transformación de la ronda interior, el goteo de cortes ha sido alterno pero constante a lo largo de los 10,3 kilómetros de recorrido que discurren entre la glorieta del enlace con la carretera N-620a (junto a Mercaolid) y la glorieta de inicio de la VA-30 (junto al polígono de San Cristóbal), así como el tramo de la VA-11 de acceso a La Cistérniga, pero quienes transitan por esta importante arteria de manera habitual ya pueden activar la cuenta atrás para decir adiós a los trabajos y circular sin tropiezos por una vía renovada.
Cabe recordar que antes de que se iniciara el proceso de transformación para contar con un corredor verde, el pavimento de la VA-20 era «muy deficiente» y presentaba un «estado de fisuración importante», según se plasma en la memoria del proyecto de humanización. Así que era necesario rehabilitar el firme, aunque el verdadero cambio haya consistido en ampliar el espacio para peatones y ciclistas, en detrimento del que tenían los vehículos.

Trabajos en las salidas de la VA-20
Trabajos en las salidas de la VA-20

Trabajos en las salidas de la VA-20
Trabajos en las salidas de la VA-20

Trabajos en las salidas de la VA-20
Trabajos en las salidas de la VA-20

Trabajos en las salidas de la VA-20
Trabajos en las salidas de la VA-20

Trabajos en las salidas de la VA-20
Trabajos en las salidas de la VA-20

Trabajos en las salidas de la VA-20
Trabajos en las salidas de la VA-20

Trabajos en las salidas de la VA-20