Seis años sin pistas
La madre del asesinado David de Laguna pide a la UCO tras la resolución del caso Francisca Cadenas
Lorena Sánchez ya solicitó el cuerpo de élite en 2025 siguiendo los pasos de la desaparición y crimen de la mujer en Los Hornachos (Badajoz), recién resuelto
La juez no vio procedente llamar a la UCO en el caso del joven de Valladolid

Lorena Sánchez, madre de David, asesinado en 2020, con un calendario con la fecha del homicidio aún impune.
La madre del joven David Hernández, asesinado a los 18 años de edad el 16 de abril de 2020 en un parque de Laguna de Duero, va a volver a solicitar la intervención de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil para apurar la última esperanza de resolver el caso que aún permanece impune seis años después.
La progenitora Lorena Sánchez dio el paso de reclamar la intervención del cuerpo de élite hace justo un año, cuando supo que los familiares de la mujer extremeña Francisca Cadenas Márquez, de 59 años, habían logrado que la UCO se pusiera manos a la obra para resolver aquel caso de la mujer misteriosamente desaparecida en un pequeño pueblo pacense en 2017.
Lorena quería que los mejores sabuesos de España también enfocaran su lupa en el asesinato del joven David, pero el resultado no ha podido ser más desgarrador para esta madre. La titular del Juzgado de Instrucción 3 de Valladolid, Elena López Negrete, investigadora del caso de David, en una contestación fechada en abril de 2025, no vio procedente entonces solicitar el desembarco de la UCO.
En un escrito glacial respondió: «No ha lugar a lo interesado, al no corresponder a esta juzgadora la determinación de la unidad policial investigadora de los hechos, debiendo estar el sobreseimiento acordado sin perjuicio de lo que pueda resultar de la investigación que siga la Guardia Civil encargada del caso».
Una contestación que también tumbaba, de paso, la solicitud de habilitar un número de teléfono receptor de llamadas con garantía de anonimato para que personas conocedoras de algún detalle de interés sobre el asesinato de David pudieran aportar datos a la Guardia Civil con la tranquilidad de no dejar rastro.
Esta vía de información anónima telefónica le abría a Lorena especiales esperanzas. «Creo realmente que puede funcionar», aseguró entonces Lorena a este diario. «Desde el principio he pensado que hay gente que sabe algo, especialmente del entorno de David y que ha callado por miedo a represalias. Con esta vía abriríamos una vía a pistas de dónde tirar», aseguró la progenitora.
La madre reconoce que la Guardia Civil ha hecho su trabajo, ya que tomó declaración a más de 20 personas que eran meros posibles testigos. También recogieron varios cuchillos de la zona del parque donde apareció David, pero ninguno tenía trazas de sangre ni de restos biológicos. La conclusión es que Criminalística redactó un atestado de centenares de páginas, pero no dio con los posibles autores. La investigación empezó con todo en contra: ocurrió en la etapa más restrictiva del Covid (abril de 2020), no se hallaron las armas homicidas (la piedra o palo con el que le golpearon en la cabeza) ni el arma blanca utilizada en las cuchilladas.
Tampoco ayudó que no hubiese ni testigos a la hora probable del crimen (medianoche), o cámaras en la zona del parque (la única estaba situada en una rotonda de tráfico a más de 200 metros), que en el cuerpo y la ropa de David no se recogiesen restos biológicos de terceros, ni que el modesto teléfono que portaba David, revelara tráfico de mensajes o llamadas de interés. Sí pudo haberse realizado, y eso lo reprocha Lorena, un rastreo del lago a las pocas horas. Pero no. Lo hicieron exactamente 10 meses más tarde.
Aparcada la petición de que interviniera la UCO, el abogado de la familia, Óscar Criado, y Lorena, han visto hace dos semanas, cómo el caso de Extremadura –el que les inspiró a pedir el auxilio de la UCO– se acaba de resolver en días pasados con dos detenidos por asesinato: dos hermanos vecinos de la desaparecida, Julián, de 55 años y ‘Lolo’ González, de, 50, ya en prisión.
Aún más. El resultado de la sesuda investigación ha permitido determinar que la mujer fue golpeada, amordazada, atada y desnudada de cintura para abajo. Los hechos ocurrieron en 2017, hace nueve años y el caso se resolvió de forma definitiva, gracias a la intervención de la UCO el pasado 11 de marzo cuando fueron hallados restos óseos en un pozo de la vivienda de los hermanos.
Uno de los hermanos, Julián, conocido como ‘El Juli’, confesó el crimen, exculpando, eso sí, a su hermano menor, Lolo, de 50, que según dijo, el día de la desaparición estaba en el Hospital de Mérida cuidando a su padre enfermo. Pese a ello, están detenidos los dos hermanos.
Para desgracia de Lorena Sánchez, quien ya se quejó de que la Guardia Civil no hubiera puesto los mismos medios de búsqueda que en caso de Esther López (en este caso sí intervino la UCO), el asesinato de David va a cumplir seis años sin que la Comandancia haya descubierto quiénes fueron los autores y, por tanto, que el sumario del caso duerma en el cajón de la juez con el sello de ‘sobreseimiento provisional’ desde el mes de septiembre de 2023.
No habrá este año acto en Laguna
Pero ni el abogado de la familia ni Lorena se conforman con el archivo. «A la vista de que la intervención de la UCO ha sido determinante en el caso de Francisca Cadenas, volveremos a pedir que se destinen refuerzos al caso del asesinato de David», indicó el letrado Óscar Criado.
Lorena, por su parte, trasladó a este diario que estudiará entrevistarse o pedir por escrito al subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, su mediación para que los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad implementen más medios en la investigación del caso de Laguna.
A favor de ello está no solo el reciente éxito de la UCO en Badajoz, sino la angustiante realidad de que las esperanzas de dar con los asesinos de David se diluyen con el paso del tiempo. A los seis años puede haber una opción, pero a los ocho o diez años... las posibilidades son remotas. En contra de volver a volcar todas sus energías, confiesa la madre, está su decisión de centrarse en sus otros dos hijos, de 18 y 22 años: «Ni quiero distraerme en nada para estar con ellos, ni deseo que lo pasen mal porque aún les afecta mucho. De hecho, por este motivo no va haber este año ningún acto»