Tribunales
Piden 12 años de prisión para dos hombres por lesiones a botellazos y con barras a otros dos en Valladolid
A una víctima, compatriota de los acusados, le golpearon con puño americano y una barra de hierro en la terraza de un bar en Delicias
En el segundo ataque la víctima perdió dos piezas dentales tras recibir un botellazo en la cara

Calle Aaiún de Delicias donde se produjo presuntamente a primera agresión de los dos acusados a un compatriota.
La Fiscalía de Valladolid solicita un total de 12 años de prisión para dos acusados de origen rumano por dos delitos de lesiones y uno más de obstrucción a la justicia (amenazas a un persona que se atrevió a denunciarles) a dos compatriotas en el barrio de Delicias.
En el juicio que se celebrará el próximo 24 de marzo en la sección segunda de la Audiencia Provincial de Valladolid, se verán los tres hechos, concentrados todos ellos en dos días, el 26 y el 27 de julio de 2023, y en dos calles de Delicias, Aaiún y Hornija.
En el banquillo se sentarán los acusados Remus M.P., de pasaporte rumano, y Marius G.P.. Según el escrito de acusación del Ministerio Público, la primera de las dos violentas agresiones se produjo a las 19.30 horas del 26 de julio de aquel año en la terraza de un bar de la calle Aaiún donde ambos la emprendieron contra P.G., un compatriota que estaba tomando una consumición.
“De repente, le agarraron por la espalda tirándole al suelo, dándole patadas y puñetazos. Remus usó un puño americano para golpearle la cabeza, mientras Marius le golpeaba con una barra de hierro”, recoge el fiscal, que apunta el móvil como venganza, ya que la víctima se había enfrentado a ellos en defensa de una menor.
Segunda agresión en solo tres horas
Tres horas más tarde, a las 21.30 horas, el acusado Remus M.P. se encontró en la calle Hornija con otro ‘rival’, de iniciales I.B. Empezaron ambos a discutir y pronto acabó en una agresión aún más grave, ya que Remus lanzó una botella de cristal que impactó en la boca de su compatriota, con el resultado de pérdida de dos piezas dentales y la secuela de una cicatriz por encima del labio.
Al día siguiente, 27 de julio, a las 10 horas, el acusado Marius llamó por teléfono a un compatriota y le amenazó por haber denunciado las dos agresiones citadas. “No vas a escapar de nosotros, ni tú ni tu familia por haber denunciado, aunque que me coma 15 años de cárcel”, le espetó, siempre según el escrito del fiscal.
Por estos hechos Remus se enfrenta a siete años de cárcel (como interviniente en dos delitos de lesiones) y Marius se expone a cinco años de prisión por un delito de lesiones (tres años) y otro de obstrucción a la justicia (dos años y 3.6000 euros de multa).