BARRIO A BARRIO | CALLE GABILONDO
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
Esta calle conecta el Paseo Hospital Militar y la calle Domingo Martínez
La vía une negocios de toda la vida con nuevas aperturas y mezcla el ambiente de barrio con el carácter más céntrico

Obras de la primera fase de urbanización de la calle Gabilondo en 1998
Si uno se asoma a la calle Gabilondo desde el paseo Zorrilla, será testigo de una versión de la vía muy diferente a si lo hace desde la calle Domingo Martínez. Y es que así lo reconocen comerciantes, vecinos y transeúntes: esta céntrica vía alberga en una, si se me permite, larga calle, dos mundos diferentes que logran coexistir a la perfección.
Pese a su evidente cercanía con el paseo Zorrilla y situada a escasos minutos de la estación de autobuses, lo cierto es que esta vía vallisoletana de las ‘dos perspectivas’ tiene a lo largo de su casi kilómetro de longitud una gran variedad de negocios, desde peluquerías a bares, centros de estética o librerías.
De la obra Las calles de Valladolid, de Juan Agapito y Revilla se extrae que se puso este nombre en honor al concejal del Ayuntamiento de Valladolid Leto Gabilondo, «que trabajó mucho por la parroquia y barrio San Ildefonso en la última década del siglo XIX». Su apellido es conocido en la ciudad por los ‘Talleres Gabilondo’ y paradójicamente da nombre a la calle. Agapito y Revilla explica también en esas líneas que el concejal era «una persona afable y simpática» y que poseía una casa en esta misma vía con entrada por el paseo Zorrilla.
Desde la misma entrada del paseo Zorrilla inaugura la calle la cafetería Moka, que hace esquina con Gabilondo y es un clásico de la zona. En este establecimiento, con más de 60 años de antigüedad, los clientes aprovechan cualquier oportunidad para probar su ya famosa ensaladilla rusa. Ajetreados desde primera hora de la mañana, lo cierto es que entre cafés, pinchos y buenas charlas el tiempo pasa volando entre las paredes del ya veterano negocio.
Justo en la acera de en frente descansa uno de los concesionarios de Renault. Mayor de edad es ya el paso de Santiago, uno de los trabajadores en esta sucursal de la marca francesa. «En nuestro caso lo que más nos beneficia es la zona donde esta situada la tienda, porque la cristalera la tenemos en la esquina y eso nos da mucha visibilidad», explica.
A solo unos pasos, pero cambiando los coches por los secadores, champús y tintes, María Ángeles Martín y Rocío Verdugo se encargan de poner guapas a sus clientas en la peluquería D.S. Peluqueras. Sin perder la concentración terminando de peinar a una de sus clientas, Martín recuerda que su andadura comenzó en el año 2013. Junto a Verdugo, ambas eran empleadas, pero tras decidir la dueña traspasar el local, optaron por quedarse con él y seguir adelante.
Las peluqueras confiesan tener «mucha suerte» con su clientela, ya que se ha ido haciendo más variada e incluso acuden personas de pueblos o de Madrid para ponerse en sus manos. «Sin duda lo que más me gusta es hablar con la gente, que a veces hacemos hasta de medio psicólogas», bromea la peluquera. Preguntadas por las anécdotas vividas en doce años de trabajo, ambas coinciden en la «magia de hablar sobre alguien y que de repente llame por teléfono».
Alberto García, propietario de la tienda Multiocio Mádison ha vivido desde el mostrador del local una auténtica transformación, no solo de la calle, sino del propio negocio, que comenzó en un ámbito de moda en aquel momento y completamente distinto al que regente ahora mismo. «Fue un videoclub en el año 1987, pero lo convertimos en tienda de prensa, que llevamos vendiéndola desde 1994». 32 años más tarde, el panorama es diferente y los estantes y el escaparate resultan copados por artículos de regalo, pero también juguetes o artículos de papelería.
«Nos hemos adaptado, vendemos bastante prensa, es el centro del negocio». De la calle destaca la tranquilidad, pese a sus pasos de cebra «complicados», y que siempre hay tránsito de personas. Pese a su iluminación y por pedir una mejora, García apunta a que colocar más árboles sería algo positivo para la zona.
Quien se pasea por Gabilondo tampoco puede evitar parar ante la confitería de Begoña. En la esquina con la calle Florida, la propia Begoña pasa sus días en contacto con sus clientas desde hace 37 años. Tartas, pasteles y magdalenas, la confitería se convirtió de manera improvisada en un lugar que dio a su dueña un grupo de amigas. «Con varias de ellas quedo para comer, para tomar un café. Incluso tengo una copia de las llaves de su casa por si se les olvida. Más que clientas son amigas», comenta. Una apasionada de trabajar cara al público, aprecia el paso constante de gente, y abraza la idea de que aún perdura «el alma de barrio, donde te conocen y te llaman por tu nombre».
La brasería Molino Rojo mantiene una curiosa unión con la tienda de Begoña que, incluso, les ha hecho intercambiar una foto que ella guarda con cariño en su tienda. Y es que Molino Rojo poseía una fotografía de finales de los sesenta del actual negocio de Begoña. Carlos Felipe, uno de sus trabajadores dedicados desde muy joven a la hostelería. «Para mí lo más importante es que la gente se vaya contenta de aquí».
En enmarcación y manualidades Di No, Cristóbal Martínez tiene muy claro que si hay algo importante en la vida, eso es «aprender a decir que no». De ahí el nombre de su negocio, al que lleva dedicándose desde hace 26 años, tiempo de sobra para ver cómo ha evolucionad, a su jucio, a peor. «Los locales que se han ido cerrando ya no abre. Lo que es la continuidad del local se ha perdido», lamenta.
Además de dedicarse a las enmarcaciones, Cristóbal también recolecta y vende miel, además de dar clases de manualidades. «Nos vienen los hijos de los clientes de toda la vida, que es muy emocionante. Igual que otros que hace tiempo que no vemos, vienen a enmarcar las orlas universitarias y cosas del estilo y eso te hace pensar en el paso del tiempo», reflexiona Martínez.
Como hito importante en su trayectoria, recuerda que en una ocasión enmarcó dos cuadros del único pintor ciego conocido hasta ese momento, pero no es el único que se ha puesto en sus manos para mostrar su obra. «He tenido la suerte de enmarcar para los mejores pintores de Valladolid», celebra.
En la calle Gabilondo también hay espacio para la fruta. Así lo demuestra la frutería Agropal, que ocupa el número 19. «Llevamos tres años aquí y la verdad es que muy contentos con la zona en general», explica Mario Sánchez, uno de los trabajadores. «Es muy movido el ambiente y se ve que van abriendo sitios». Sin embargo, puntualiza con la urgencia de arreglar las baldosas de la acera, que afirma han causado algún que otro susto a varios transeúntes.
Entre libros y papelería, Jesús Ángel Delgado se prepara en la librería Orrasco para continuar recomendando libros a sus fieles lectores. Abierto desde 1992, el librero afirma que tiene «muy en cuenta las opiniones de los clientes» a la hora de hacer recomendaciones. «A mi lo que más me gusta es conseguir algo que el cliente quiere». Así lo confirma una de sus clientas más fieles, que confiesa que le ganó precisamente tras comprarle un libro para su amiga hace muchos años. «A mi amiga no le gustó el libro y se lo traje envuelto y todo. Me ganó cuando me devolvió el dinero», recuerda
El bar El Bohemio es otro de los que hace disfrutar a sus clientes de los pinchos y las tapas. Entre conversaciones, vino y risas, Bina, una de las camareras, apunta a la preferencia de sus clientes: «Sin duda, la oreja. Aunque la paella de los domingos también atrae a mucha gente».
Si algo queda claro es que esta vía vallisoletana presume de un gran ambiente, con el gentío constante como seña de identidad y el nacimiento de nuevos comercios.

Vehículos Renault de la Policía estacionados en el concesionario de la calle Gabilondo esquina García Morato en 1972.
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Vehículos de Renault de la Policía estacionados en el concesionario situado en la calle Gabilondo esquina García Morato en 1972
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Vehículos de Renault de la Policía estacionados en el concesionario situado en la calle Gabilondo esquina García Morato en 1972
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Obras de la primera fase de urbanización de la calle Gabilondo en 1998
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Obras de la primera fase de urbanización de la calle Gabilondo en 1998
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Obras de la primera fase de urbanización de la calle Gabilondo en 1998
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Yessenia e Isabel, equipo del centro de manicura Quiss, atienden a Sara, una de sus mejores clientas
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Begoña Adan dueña de la pastelería Begoña, atiende a Amor, una de sus mejores clientas. En el número 12
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

María Ángeles Martín, socia de la peluquería D.S. Peluqueras. En el número 2
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Jesús Ángel Delgado, dueño de la librería Orrasco, en el número 28.
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Carlos Felipe, trabajador de la brasería Molino Rojo.
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Raúl Curiel, dueño del kiosco en el cruce con la calle Puente Colgante.
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Cristina Espeso atiende la panificadora La Tudelana, en el número 10
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Begoña Macía y Belén Martín, equipo de la peluquería Bell París
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Cristobal Martínez, dueño de la tienda de enmarcación y manualidades Di No, en el número 14
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Soraya Estrada, dueña de la mercería Soraya, en el número 22.
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Begoña Adan dueña de la pastelería Begoña, muestra una foto de la fachada de la pastelería a finales de los años sesenta
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Bina, trabajadora del bar El Bohemio, en el número 22
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Josué David Flores, cocinero de la pizzería Milano, en el número 35
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

Mario Sánchez, trabajador de la frutería AGROPAL, en el número 19
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

José Alberto García, dueño de Multiocio Mádison, en el número 12
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía
La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía

La calle vallisoletana mitad centro, mitad vía