CAOS FERROVIARIO
La Junta reclama a Adif el «estado real» de las infraestructuras ferroviarias en Castilla y León
El consejero de Movilidad pide por carta al presidente del operador, dependiente del Ministerio de Transportes, «información y las explicaciones oportunas sobre la situación actual» tras la tragedia de Adamuz y las incidencias de velocidad

Tren de alta velocidad en la línea Valladolid, Segovia y Madrid.
El estado de las vías. Pero el «real». Eso es lo que quiere saber la Junta de Castilla y León. Y eso es lo que el ejecutivo autonómico le reclama al Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), que le informe del «estado real» de las infraestructuras ferroviarias en la Comunidad.
La petición al operador ferroviario, dependiente del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de Óscar Puente, por parte del Ejecutivo autonómico llega después de que el pasado viernes este periódico desvelara que Adif había limitado a 60 kilómetros por hora la velocidad AVE en un tramo de 18,2 kilómetros del AVE entre Valladolid y Madrid, concretamente entre la capital segoviana y la localidad de Garcillán.
Ese mismo viernes, día 23, el consejero de Movilidad y Transformación Digital, José Luis Sanz Merino, remitía una carta al presidente del operador, dependiente del Ministerio de Transportes, Pedro Marco de la Peña, en la que le pedía «información y las explicaciones oportunas sobre la situación actual» de las vías en la Comunidad tras la tragedia de Adamuz, que costaba la vida a 45 personas, y las incidencias que provocaban la limitación de velocidad en el corredor de AVE Valladolid-Segovia-Madrid, que el de «mayor volumen de usuarios de la alta velocidad», tal y como recuerda el consejero de Movilidad castellano y leonés en su misiva al presidente de Adif, a la que ha tenido acceso este periódico.
«En las últimas horas hemos conocido a través de los usuarios y de los medios de comunicación una información relativa a la «limitación temporal de velocidad a 60 kilómetros por hora entre Segovia y Garcillán por una deformación de la vía que afecta a la línea Madrid-Valladolid, activada por el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif)». Así es como arranca la carta el consejero de Movilidad de Castilla y León al presidente de Adif, a quien a renglón seguido le recuerda que esta limitación de la velocidad a esos 60 kilómetros por hora en algo más de 18 kilómetros, «ha provocado incidencias e inconvenientes en el servicio ferroviario a causa de retrasos en esta línea y en otros servicios que atraviesan Castilla y León».
En este punto de la misiva, Sanz Merino recuerda a Pedro Marco de la Peña las otras limitaciones de velocidad que se venían produciendo «en otras infraestructuras ferroviarias en el resto del país». «Esta situación, lejos de ser coyuntural, está adquiriendo un carácter estructural que resulta profundamente cuando menos preocupante», incide el consejero de Movilidad.
Una situación, la de las reducciones de velocidad por deformaciones de las vías que, unidas a la tragedia ferroviaria de Adamuz, hace que desde la Consejería de Movilidad se le solicite al máximo responsable de Adif que facilite la «información detallada sobre el estado real de las infraestructuras ferroviarias en el ámbito de nuestra Comunidad Autónoma, y acerca de las posibles incidencias y las medidas previstas para garantizar la calidad y seguridad del transporte ferroviario en Castilla y León».
Está por ver cuál es la respuesta que llega desde la Presidencia de Adif a estas exigencias de información de la Junta, cuyo consejero de Movilidad aprovecha la carta para solicitar, además, una entrevista con Pedro Marco de la Peña.
Mientras Adif empleaba 24 horas para devolver la velocidad AVE, salvo apenas 100 metros que se mantenía a 180 kilómetro, al tramo de la línea de alta velocidad entre Valladolid y Madrid sin velocidad AVE, que el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias había reducido a 60 por hora. Este sábado pasado, a primero hora, Adif reparaba la «deformación de la vía», denunciada por los maquinistas, después de la tragedia ferroviaria de Adamuz en Córdoba con 45 muertos.