PRESUPUESTOS PARTICIPATIVOS
Vecinos piden abrir el atrio de la Catedral con una escalinata al estilo de la plaza España de Roma
La propuesta vecinal de los Presupuestos Participativos para intervenir en el entorno de Portugalete y plantea que la nueva escalera sea mirador y se construya «una pasarela ligera que facilite su integración en la plaza»

Plaza de Portugalete con vistas a la catedral en una imagen de archivo.
Los Presupuestos Participativos siempre dan alas a la imaginación y a la creatividad de los vecinos. Es uno de los momentos en los que pueden plantear proyectos propios para que sean aprobados, aunque con varias condiciones. Esta ventana da lugar a iniciativas originales por parte del vecindario, como una escalinata en la Catedral de Valladolid al estilo de la emblemática escalera de la plaza de España de Roma.
Una de las 1.008 propuestas que se han recibido en esta edición llega bajo el nombre «Escalinata-graderío en la plaza de Portugalete». Un ciudadano plantea crear una escalinata en dicha plaza, aprovechando que actualmente se están llevando a cabo obras en la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción.
El planteamiento consistiría en «abrir el atrio de la Catedral hacia Portugalete de la forma más respetuosa y precisa posible, mediante la creación de una escalinata-mirador y una pasarela ligera que faciliten su integración con la plaza». Más allá de dar otro acceso al gran templo vallisoletano, esta propuesta pública también apunta que esta instalación no se quedaría en una simple escalera, se trataría de un «elemento flexible»: «Podría funcionar también fácilmente como un graderío para teatro de calle, conciertos íntimos y otras actividades culturales, convirtiéndose así en un nuevo espacio dinamizador de la vida urbana, al estilo de otras muchas famosas escalinatas urbanas, tales como la plaza de España en Roma».
Este usuario también tiene en cuenta las dificultades de las personas con discapacidad: «La accesibilidad universal se garantizaría mediante una rampa suave que se proyectaría paralela al muro de la Catedral, en dirección hacia la iglesia de la Antigua, ofreciendo al mismo tiempo un recorrido contemplativo desde el que poder admirar la riqueza monumental del entorno».
La intención de esta propuesta es que sea sutil: «Tendría más un carácter de mobiliario urbano que arquitectónico». «Toda la actuación se plantea como una instalación ligera y reversible», desliza este vecino que a mayores plantea los materiales con los que se podría llevar a cabo para materializar la idea: «Posiblemente realizada en acero corten y madera, materiales que considero serían bastante capaces de aportar sobriedad y calidez en un entorno monumental como este».
Si bien, esta intervención no afectaría en ningún modo al característico atrio de la catedral vallisoletana: «La pasarela de acceso al atrio, desde la escalinata, estaría simplemente apoyada en el interior del mismo, cuidando por completo su volumen, su fisonomía y todos los elementos que lo componen. Por lo tanto, cabe resaltar que el atrio histórico original de la catedral no recibiría intervención constructiva alguna, quedando respetado en su integridad».
Esta original idea ya ha recibido al menos dos apoyos en el apartado destinado a los Presupuestos Participativos de la web del Ayuntamiento.
Autobús autónomo
Otra de las sugerencias llamativas que han dejado empadronados y no empadronados (novedad en la convocatoria de este año) es la de adquirir un vehículo autónomo sin conductor para conectar La Overuela con La Victoria «como servicio público complementario a la actual línea 24 de Auvasa». De hecho, el usuario llega a estimar que el precio de su propuesta es de 350.000 euros.
La medida bajo el nombre de «Vehículo inteligente sin conductor La Overuela-Movilidad Pública Autónoma» señala que su intención es la de «implantar un servicio piloto de lanzadera autónoma entre La Overuela y un punto de conexión con la red principal». Así, se estima que se podría adquirir un microbús eléctrico autónomo de ocho o doce plazas y que sea accesible para personas con movilidad reducida.
El objetivo final de la iniciativa, según se recoge en la web municipal, es «aumentar la regularidad y fiabilidad de la conexión de La Overuela con los servicios básico y el centro de la ciudad».
Condiciones
Los Presupuestos Participativos también tienen sus reglas, la dotación económica no es infinita y no se podrán realizar el millar de propuestas que la ciudadanía ha realizado. El Ayuntamiento de Valladolid ha dividido la ciudad en diez zonas para que los vecinos puedan realizar sus propuestas y cada una de ellas tiene una dotación de 1,05 millones de euros a ejecutar durante dos años. En total el Ayuntamiento ha destinado 10,5 millones de euros a este apartado. A mayores, debe tratarse de una inversión, tiene que tener un interés público, ser viable y que la competencia para hacerlo sea municipal.
Ya ha sonado la campana y ya no se admiten más propuestas. El periodo acabó el pasado 9 de enero y ahora comienza un largo proceso que terminará en verano. Del 10 al 18 de enero se produjo la revisión interna de propuestas y ahora, hasta el 19 de febrero se produce la recogida de apoyos donde los usuarios pueden respaldar los proyectos que les interesen. Del 20 de febrero al 14 de junio se llevará a cabo la evaluación de propuestas (con distintas fases), después se pasará a la votación final entre el 15 de junio y el 15 de julio para que los resultados estén listos entre el 27 y el 30 de julio.
La mayoría de las propuestas tratan sobre la renovación o mantenimiento de parques, mejora de accesibilidad, renovación de asfaltado, mejoras en la red ciclista de la ciudad, más iluminación en calles y plazas o peatonalizar más vías, sobretodo en la zona centro.