Espíritus Libres | Javier Sendín/ Bodeguero y constructor de guitarras eléctricas
«Si se va la luz, trabajaría con guitarra clásica, pero siempre tendré el mismo vino»
Lo de la afición la música le viene de largo. Llegó a tocar la batería en grupos, pero las vueltas de la vida le ubican ahora en Pereña de la Ribera con clara ascendencia de familia de viticultores

Javier, con una de sus guitarras en el mirador de Pereña sobre los cañones del Duero.
Pregunta. ¿Qué es para usted ser un espíritu libre?
Respuesta. Un espíritu libre es ir en contra de lo que hace la mayoría, hacer lo que te dice el corazón y no tanto lo que guía al resto de la sociedad.
P. ¿Cómo se gana la vida?
R. Pues, por un lado, hago y arreglo guitarras y por otro, con el vino, elaborando y comercializando vino.
P. ¿Qué le gustaría ser de mayor?
R. Casi que no cambiaría nada. He convertido mis dos pasiones en mi trabajo… ¿qué más se puede pedir?
P. ¿De qué se siente más orgulloso?
R. De haber dado el paso y haber tenido el valor de venirnos aquí. De ser capaces de cambiarlo todo.
P. ¿Tiene algún sueño por cumplir?
R. No ya con lo que hacemos ahora, el sueño de volver se cumplió.
P. ¿Qué es para usted el amor?
R. Es la confianza, la amistad, el estar a gusto juntos básicamente.
P. ¿Qué tal se lleva con Dios?
R. No tengo amigos imaginarios.
P. Un espíritu libre al que admire.
R. Jimi Hendrix, el genio de la guitarra eléctrica.
P. Qué fue primero, ¿la guitarra o el viñedo?
R. Lo primero fueron las guitarras. Yo conocía a Pancho Riano, que es un hombre que tiene una tienda en Salamanca y empecé a hacer cosas para él. El vino lo retomamos cuando volvimos al pueblo, pero no fue hasta que la cooperativa dejó de comprar uva que decidimos elaborar nuestro propio vino.
P. ¿Cuántas guitarras le llegan?
R. Esta es una profesión en la que hay muy poco nivel en España. Así que me llegan guitarras de Salamanca, pero también de Cáceres, de Ávila o de Zamora. A veces unas dos y tres a la semana.
P. ¿Quién le gustaría que le encargara una guitarra?
R. Pues ya le hice una a uno de mis guitarristas preferidos de España, que no es otro que Francisco Simón. Vive en Madrid, tiene un grupo que se llama Red House y tiene una guitarra mía.
P. Si se va la luz, la guitarra eléctrica no funciona, ¿se pasaría a construir y a arreglar la guitarra española?
R. Es posible, sí. Lo que pasa que son dos instrumentos muy diferentes constructivamente, pero el vino nunca me iba a faltar.
P. ¿Por qué suenan diferente?
R. En la guitarra española todo el sonido es acústico, no tiene nada eléctrico, se lo da la caja de resonancia; en la guitarra eléctrica se lo dan las pastillas, que son unas bobinas que lo que hacen es captar el movimiento de la cuerda, lo que causa un impulso eléctrico y eso es lo que llega al amplificador y lo que suena.
P. ¿Sabe tocar la guitarra?
R. Sí sé tocarla, pero no le he dedicado nunca mucho tiempo. Siempre me ha interesado más desarmarlas y ver cómo funcionan. Lo que sí toco es la batería en un grupo de Salamanca.
P. ¿Cuánto cuesta una guitarra normal sin pasarse?
R. Un modelo sencillo puede costar alrededor de 1.500 o 2.000 euros más o menos.
P. ¿De quién es el Pozo de los Humos, de Masueco o de Pereña?
R. Está justo ahí, en la linde, ni de uno ni de otro. Porque la mitad será de Masueco y la mitad, nuestro.
P. ¿Y cómo llegó al mundo del vino?
R. Siempre he estado ligado un poco al mundo del vino. Mi padre tenía con otro socio una taberna que se llamaba El Aloque, que es lo primero que sale del vino, una especie de clarete.
P. Su bodega se llama Al Pie del Abismo, ¿por qué?
R. Tiene un doble sentido. Por un lado, es ese asomarte a los cañones y, por otro, el hecho de empezar algo nuevo. Al final con la bodega te asomas al abismo con todo el tema de la elaboración y la comercialización.
P. ¿Y no tiene miedo a caerse?
R. Si te caes, pues habrá que levantarse otra vez. Pero esperamos estar ahí, siempre en el filo sin caernos al abismo.
P. ¿Ni siquiera en los fríos inviernos de Pereña?
R. Los inviernos son fríos, pero a mí me gustan mucho. La gente dice que son duros porque hay pocos habitantes, pero nosotros también vinimos aquí para eso, para que encontrar esa soledad, esa tranquilidad.
P. ¿Y cuándo quieren ir al teatro?
R. Vamos a Salamanca todos los martes porque llevo las guitarras ese día. Así que utilizamos ese día para socializar y hacer lo que necesitemos en la ciudad.
P. El anterior entrevistado dejó esta pregunta: ¿Come comida preparada o cocina en casa?
R. Cocino en casa siempre.
P. Deje una pregunta para el siguiente entrevistado.
R. Los espíritus libres, ¿nacen o se hacen?