Valladolid estrenará contenedores de basura orgánica que se abren con tarjeta personal
La capital, Boecillo, Cabezón, Laguna, Santovenia y Viana distribuirán 2.752 identificadores y habilitarán una app para facilitar el reciclaje de biorresiduos

Contenedor con tarjeta en un municipio de la mancomunidad Comarca de Pamplona.
Abrir el contenedor para tirar la basura acercando simplemente una tarjeta personalizada a un lector o escaneando un código QR es una opción que está a punto de implementarse en la capital vallisoletana y en cinco municipios del alfoz, gracias a un programa para incentivar el reciclaje de los residuos orgánicos que arrancará este mismo semestre –si no hay retrasos– y que incluye la posibilidad de bonificar a quienes participen en la iniciativa.
La propuesta se basa en la instalación de sistemas de activación y control electrónico en determinados depósitos de la ‘fracción marrón’ para que únicamente los puedan abrir los usuarios que cuenten con una herramienta de identificación, y así se logren mejores resultados en la recogida selectiva. Bastará con acercar la credencial o abrir la aplicación correspondiente en el 'smartphone' para que, en un tiempo máximo de dos segundos, se accione el mecanismo de la ranura y el ciudadano pueda arrojar la bolsa de los desperdicios de alimentos.
Serán los ayuntamientos de la capital vallisoletana, de Boecillo, Cabezón de Pisuerga, Laguna de Duero, Santovenia de Pisuerga y Viana de Cega los que determinarán el reparto de las 2.752 tarjetas previstas y decidan en qué lugares se instalará este moderno sistema que ya funciona en otras ciudades de España y de Europa.
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Una vez acoplados los cierres mecatrónicos, los vecinos participantes en las seis localidades que forman parte de la mancomunidad donde se va a iniciar esta propuesta tendrán que ‘fichar’ con su tarjeta o acercar su 'smarthpone' a un lector para abrir el contenedor de manera automática. Las tapas se abrirán y cerrarán «sin la participación por parte del usuario», y emitirán una señal luminosa y sonora para «indicar claramente si la identificación se ha realizado correctamente o de manera errónea».
Los lectores se instalarán en puntos accesibles para el usuario e incluirán un pictograma para indicar el lugar exacto donde deban colocar la tarjeta para desbloquear la tapa del contenedor de restos orgánicos. La implantación se prevé de forma progresiva para diferentes zonas del ámbito de la mancomunidad y grupos de contenedores, tanto en modelos de carga lateral, como trasera o soterrada.
Aunque la idea de la Mancomunidad de Interés General Valladolid y Alfoz era que esta actuación, financiada con fondos europeos, hubiera arrancado el año pasado, es ahora cuando se va a poner en marcha. De hecho, el lote de este contrato ya está adjudicado a una mercantil italiana ubicada en la ciudad de Brescia y, una vez se formalice el acuerdo con la mancomunidad, la elegida dispondrá de un plazo máximo de cuatro meses para que el sistema esté operativo.
Se trata de la empresa I4I, con experiencia previa en la instalación de estos equipos de control de acceso en contenedores, no sólo en enclaves de Italia (como Pisa o Verona, según refleja el expediente), sino también en España, pues fueron los seleccionados por la mancomunidad Comarca de Pamplona para implementar esta tecnología.
La mesa de contratación de la mancomunidad vallisoletana ha elegido su propuesta tras haber alcanzado una puntuación más elevada que la otra ‘postulante’ –una empresa cántabra–, gracias a un equipo del que destacaron su «montaje extraordinariamente robusto y bien integrado», capaz de instalarse «correctamente en el cuerpo del contenedor» y cuyas pruebas «evidenciaron comportamiento preciso del cierre y una respuesta ágil ante la identificación del usuario».
El sistema de los italianos incluye una pantalla bicolor y un avisador acústico que se adapta de forma «satisfactoria» en los diferentes modelos de contenedores –incluidos los soterrados–, cuenta con «menús intuitivos y tiempos de respuesta adecuados», recopila información de forma «estable y continua» con detalle para la gestión de incidencias y tiene un sensor de llenado.
Además, incluye un «botón antivandálico que permite la desconexión temporal del dispositivo y evita manipulaciones internas», la cerradura es de bajo consumo y está protegida por un vidrio también antivandálico, y es capaz de detectar si la tapa ha quedado abierta, con detección y registro de fallos de apertura, según se observa de la evaluación realizada a partir de la información aportada por la empresa dedicada a la innovación industrial mediante aplicaciones de inteligencia artificial.
Con este herramienta de identificación los ayuntamientos aspiran no sólo a incentivar el reciclaje de la fracción orgánica en sus municipios, sino también a recopilar información de utilización, pues el sistema, denominado 'Cerraduras con apertura mediante tarjeta ciudadana para contenedores de recogida de FORM (fracción orgánica de los residuos municipales) en el ámbito territorial de la mancomunidad', les permitirá conocer datos sobre la actividad de cada usuario, los usos por ubicación, el número de veces que se ha abierto un contenedor, o las incidencias.
El empleo de tecnología inteligente para la apertura de ‘contenedores marrones’ no es la única novedad que van a incluir en la recogida selectiva de la fracción orgánica los ayuntamientos de Valladolid, Boecillo, Cabezón, Laguna, Santovenia y Viana. La subvención que solicitaron (y les fue concedida) a través de los Next Generation de la Unión Europea, incluye la adquisición de 380 contenedores de descarga lateral de 2.200 litros para los pueblos (pues la capital ya tiene implantada esta fracción) y la compra de 20.715 cubos domésticos de biorresiduos, con una inversión global estimada en 4,7 millones de euros.
Todas estas iniciativas se acompañarán de una campaña de sensibilización de la recogida selectiva de la fracción orgánica, centrada sobre todo en la importancia de separar los residuos en los domicilios, de generar menos desperdicios o de adquirir hábitos de reciclaje. Para ello se repartirán 175.000 dípticos explicativos, se realizarán visitas a centros educativos y se establecerán puntos itinerantes de información al ciudadano.
Nuevo sistema de reciclaje en los pueblos
Los vecinos de Laguna, Boecillo, Cabezón, Santovenia y Viana tendrán que cambiar sus hábitos de reciclaje en sus hogares porque está a punto de comenzar la recogida diferenciada de la basura orgánica y la de resto. Ahora va todo ‘al mismo saco’.
Según el expediente activado por la mancomunidad a la que pertenecen estos cinco municipios, la puesta en marcha de las nuevas rutas de recogida tendrá un coste de 1,4 millones de euros anuales. Y es que el servicio, según está concebido en la actualidad, lo presta el Ayuntamiento de Valladolid, pero la introducción de la fracción orgánica obliga a una reestructuración que el Consistorio de la capital no puede asumir. «El Ayuntamiento de Valladolid, por medio de sus servicios técnicos, ha informado de la inviabilidad de realizar la recogida de la fracción biorresiduo a los municipios mancomunados», sostienen.
Ante el nuevo escenario, y con el objetivo de cumplir la ley que obliga a las entidades locales a la recogida de las diferentes fracciones, la mancomunidad ha realizado un estudio de los contenedores actuales y ha elaborado una propuesta de distribución para el futuro próximo, teniendo en cuenta que «la fracción orgánica viene a suponer un 35% de la fracción que en la actualidad se trata como resto».
En total han calculado 380 depósitos para los biorrresiduos (con una capacidad de 2.200 litros cada uno) y 650 para la sección resto (con capacidad para 3.200 litros cada uno), a repartir en los cinco enclaves. Todos ellos, de carga lateral.
Laguna tendrá 310 contenedores de resto y 155 de orgánico, Boecillo 155 y 77, Cabezón 66 y 56, Santovenia 67 y 50, y Viana52 y 42.
En cuanto a las frecuencias de recogida, la sección de orgánico se recogerá tres veces por semana tanto en Laguna como en Boecillo, Cabezón, Santovenia y Viana, aun siendo festivo, salvo los días 1 de enero y 25 de diciembre. En estos casos la recogida se realizará al día siguiente "con el fin de evitar que se produzcan desbordes".
Mientras, la fracción de resto sólo se recogerá a diario en Laguna (salvo las dos mencionadas jornadas excepcionales). En los otro cuatro municipios, la frecuencia será de tres veces por semana, con variaciones durante los meses de julio, agosto y septiembre, donde también se habilitan los sábados en el servicio.