CENTRO DE MENORES
Un menor amenaza de muerte a una educadora del Zambrana y trata de agredirla con la puerta de un armario
El interno, que ya había protagonizado diferentes agresiones anteriormente, fue finalmente controlado sin herir a ningún trabajador
Entrada del centro de menores Zambrana, en Valladolid, en una imagen de archivo.
Las agresiones van y vienen en el Zambrana. Después que un menor lanzarse dos platos a una integradora social el pasado viernes, a los cinco días siguientes se sucede un episodio del estilo tras las amenazas de muerte y el intento de agresión de un interno a otra educadora, quien tuvo que refugiarse en su despacho con otra compañera.
Según relatan fuentes internos del centro de menores ubicado en Valladolid, el último episodio de violencia se originó una vez que el menor implicado se percató de la trabajadora que iba a estar a su cargo durante la tarde de ayer, lo que desató "amenazas directas" hacia ella después de propinar un "fuerte puñetazo" contra una mesa.
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Acto seguido, la persona involucrada en el acto agresivo "arrancó con gran violencia la puerta de un armario" y trató de utilizarla como arma para agredir a la integradora social, quien se vio obligada a refugiarse en un despacho junto a otra compañera para evitar la posible agresión. Mientras tanto, otro integrador social intentaba, sin éxito inicial, calmar al menor y convencerle de que depusiera su actitud violenta.
La situación obligó a intervenir al personal de seguridad, que accedió a la unidad donde estaban ocurriendo los hechos con escudos de protección ante la "pérdida de control" y estado "alterado" del menor. Sin deponer su actitud y con continuas amenazas de muerte al personal de seguridad y educador del Zambrana, se logró controlar al interno, sin ser necesario el uso de los escudos.
Desde el comité de empresa se denuncia que este grave incidente no es un hecho aislado. "La unidad de observación, donde se encontraba el menor, estaba atendida tanto en el turno de mañana como en el de tarde únicamente por integradores sociales, sin la supervisión ni el acompañamiento de un educador, tal y como establece el IV Convenio de Reforma Juvenil", reflejan al respecto.
Asimismo, recuerdan que los trabajadores del centro de menores llevaban tiempo alertando de "la peligrosidad de la situación", lo cual ya había sido trasladado a la coordinación del centro, de la que apuntan que "no se ha hecho nada al respecto". Y es que, según añaden desde UGT y CCOO, el menor implicado había protagonizado agresiones previas a varios educadores del Zambrana, pero, aún así, "no se han adoptado las medidas necesarias para garantizar la integridad física y psicológica de los equipos educativos".
Además, afirman que la unidad donde ocurrió el último episodio de violento -en la de observación- no cuenta con un vigilante de seguridad de forma permanente. Así, explican que el guardia más cercano se encuentra a una "distancia considerable", lo que consideran "un factor crítico en situaciones donde cada segundo puede marcar la diferencia entre evitar un incidente o lamentar una tragedia".
Según los trabajadores, "la falta de medidas y de personal responde a una política de precarización del servicio cuyo único objetivo es el beneficio económico, poniendo en grave riesgo la seguridad de los profesionales y del propio centro", mientras el comité de empresa señala directamente a la Junta de Castilla y León y a la entidad gestora Adis Meridianos, a quienes acusa de “mirar hacia otro lado” y de no asumir la responsabilidad que les corresponde.
La empresa gestora del Zambrana defiende que cumple las ratios de profesionales
Meridianos, la empresa gestora del Centro de Menores de Zambrana en Valladolid, lamentó hoy "profundamente" agresiones o incidentes como los registrados en el centro en los últimos días. "Ante este tipo de situaciones, se han activado de inmediato los protocolos correspondientes, en estricto cumplimiento de la normativa específica que regula este tipo de centros y de las obligaciones legales en materia de protección de los menores y del personal", defienden en un comunicado donde señalan que cumplen con las ratios de profesionales por menor establecidas, "incluso por encima de lo previsto en el pliego técnico de la licitación".
"Cualquier ajuste organizativo se realiza en función de la planificación y de las necesidades operativas del centro, sin que ello suponga merma alguna en la cobertura continua ni en la calidad de los servicios prestados", informan en un escrito recogido por Ical.
La entidad reitera que, como centro de internamiento de menores infractores, dispone de las medidas y protocolos de seguridad previstos legalmente para garantizar la protección tanto de los menores como de los profesionales que prestan servicio en el centro. "Dichos protocolos se aplican conforme a la normativa vigente y contemplan tanto la atención a los menores y a los profesionales como los procedimientos de comunicación legalmente establecidos", añaden.
Además, explican que, al tratarse de un centro de ejecución de medidas judiciales con menores privados de libertad, el procedimiento establecido y legalmente previsto ante la posible comisión de hechos con relevancia penal consiste en la comunicación inmediata a los órganos judiciales competentes, concretamente al Juzgado de Menores y al Ministerio Fiscal, para que, en el ejercicio de sus competencias, valoren los hechos y actúen de oficio si apreciaran indicios de delito.
Meridianos señala que las decisiones organizativas del centro de menores se enmarcan en sus facultades de dirección y gestión y "se adoptan manteniendo un diálogo abierto y permanente con la representación legal de las personas trabajadoras, siempre conforme a lo establecido en el convenio colectivo vigente, atendiendo a las necesidades del servicio y bajo la supervisión de la administración competente".
En este sentido, reiteran su "plena disposición al diálogo" con el comité de empresa, "a través de los cauces legalmente establecidos", con el objetivo de seguir mejorando el funcionamiento del servicio y las condiciones en las que se desarrolla.