CIERRE DE COMERCIOS Y BARES DE VALLADOLID EN 2025
De Villalonga a Musicarium, los cierres recientes de comercios y bares vallisoletanos más sonados
Valladolid pierde en 2025 numerosos negocios emblemáticos que formaban parte del paisaje de la ciudad y ahora solo son locales con un cartel de «liquidación por cierre»

Los cierres recientes de comercios y bares vallisoletanos más sonados
«Liquidación por cierre», es el mensaje que se repite cada vez más en los escaparates de los pequeños comercios de Valladolid. Esta realidad no discrimina por antigüedad, afectando tanto a negocios emblemáticos con más de 50 años de historia como a locales que apenas llevan un par de años funcionando. Ningún comercio está a salvo de echar la persiana, desde el sector de la moda y el calzado hasta librerías y hostería. Los motivos de cierre pueden ser diversos. En muchos casos, la falta de rentabilidad por la caída de las ventas y la presión del comercio electrónico determinan el cierre definitivo. Sin embargo, en otras ocasiones, se trata de una jubilación sin relevo generacional.
Las tiendas de moda y accesorios representan uno de los sectores más afectados por los cierres en el último año. La calle Mantería perdió dos de sus referentes: primero ‘Merkurio Moda’, que llevaba más de 25 años especializada en ropa de ceremonia tanto para hombres como para mujeres. También desapareció la tienda de deportes ‘Halcón’, pasando a ser exclusivamente online, al igual que ocurrió con el comercio ‘Kilarny’ en la calle Pasión.
Tras 45 años de trayectoria, la ‘Boutique Can-Can’ se despidió de los vallisoletanos que frecuentaban la plaza de la Libertad y admiraban las últimas novedades en su gran escaparate acristalado. Otro local que cierra sus puertas tras 40 años es ‘Marcos Restegui’, en la calle Claudio Moyano, debido a la jubilación de su propietario. Esta es la misma situación que atraviesa ‘Darío Mehrgut’, un establecimiento especializado en moda masculina situado en la calle López Gómez.
La tienda de ropa infantil ‘MiGiraLuna’, ubicada en la calle Santuario, se despidió tras cinco años de todos los que apoyaron el negocio a través de sus redes sociales. En el mensaje anunciaba que «esto no es un adiós, sino un hasta pronto» y añadió una conclusión final: «Queremos dedicar nuestras palabras finales al comercio local, que amamos con locura; sin él, nuestras ciudades carecerían de alma».
Sin embargo, no solo el comercio local se ve obligado a cerrar, sino también las grandes cadenas. Uno de los cierres más sonados a comienzos de 2025 fue el de United Colors of Benetton. Los locales de la calle Montero Calvo y el centro comercial Vallsur cerraron en enero como consecuencia del ERE declarado por Luciano Benetton, su fundador, tras la quiebra de la marca italiana. Actualmente, solo sobrevive el local de Río Shopping, en Arroyo de la Encomienda.
En las calles de Valladolid también desaparecen zapaterías que ya eran parte del paisaje, como ‘Calzados Villalonga’, bajo los soportales de la calle Ferrari, que llevaba abierta desde el siglo XIX, o la clásica ‘Lalpargata’ en la calle Cánovas del Castillo, un negocio especializado en zapatillas de casa y alpargatas. La calle Panaderos también perdió a ‘Calzados Lobo’, cuyos dueños se despidieron a través de las redes sociales: «Ha llegado el momento de jubilarnos. Queríamos compartir con vosotros la noticia y, sobre todo, daros las gracias por todos estos años».
«Después de 50 años compartiendo con vosotros este proyecto, ha llegado el momento de poner punto final a esta etapa», indica un cartel en el escaparate del ‘Herbolario Santiveri’, en la calle Cebadería. Este negocio, dedicado a los complementos alimenticios y la cosmética natural, fue fundado por Jesús Sastre y regentado por sus hijas hasta su clausura.
Un espacio único que se despide tras 20 años ofreciendo instrumentos es ‘Musicarium’, en la calle Panaderos. Una tienda clásica que cualquier persona que paseara por la zona habrá mirado intrigada por su inusual escaparate. En sus redes sociales promocionaron la liquidación, pero también mostraron una faceta más cercana al publicar un vídeo dando «una noticia que duele»: el cierre de sus puertas. «Gracias por todos estos años y gracias por la música», subrayaron.
La calle Teresa Gil perdió, tras apenas dos años en funcionamiento, a ‘Stark Comics’, un negocio que transportaba a sus clientes al interior de una nave espacial y ofrecía cómics, juegos de mesa y figuras de coleccionismo. Por otro lado, una tienda de temática similar, descrita a menudo como tienda ‘friki’, era ‘Raccoon Planet’, en la calle Pedro Barruecos, que tuvo que cerrar sus puertas tras casi 10 años. Esta historia llegó a su fin debido a que, como cuentan en sus redes sociales, «desde la pandemia los hábitos de consumo han cambiado y no hemos podido luchar contra ello». Asimismo, lamentan que un negocio no se puede mantener siendo solo un escaparate para que luego se compren los productos en tiendas online «ahorrando un euro».
La oleada de cierres se extiende desde el centro hasta los barrios de la capital del Pisuerga. Es el caso de Covaresa, donde la librería ‘ZipiZape’, situada en la calle Miguel Delibes, echó el cierre definitivo, al igual que el quiosco ‘Silmarill’ en el paseo de los Castaños. Lo mismo ocurrió en pleno corazón de la ciudad, en la plaza Mayor, donde la firma española de muebles y decoración ‘Casa Viva’ cesó su actividad, cediendo el relevo a la multinacional china ‘Miniso’.
La clausura de negocios tampoco entiende de sectores, habiendo afectado notablemente a la hostelería. Normalmente, en este tipo de locales, el cierre no suele ser definitivo, ya que suelen pasar a manos de otros propietarios. Este es el caso de la ‘Bodega Frontela’, ubicada en la calle Tirso de Molina en el barrio de La Rondilla, un pequeño bar dedicado al Real Valladolid donde los vecinos podían disfrutar de una cerveza en su terraza. Algo similar ocurrió con el bar ‘Amanecer’, una cafetería especializada en tortillas y desayunos en la calle Amadeo Arias, en Parquesol.
Uno de los traspasos más notorios en este sector fue el del bar musical ‘La Piedra’, en la calle de la Catedral, que ahora ha dado paso a ‘La Croquetería de Croquet Ramos’. Esta misma calle también se quedó el año pasado sin el mítico bar ‘El Álamo’, famoso por sus bocadillos, hamburguesas y tapas. Asimismo, en la plaza Mayor cerró sus puertas ‘La Petite’, establecimiento dedicado a crepes, gofres, batidos y helados artesanos.
Durante 2025, Valladolid asistió al cierre de numerosos negocios emblemáticos que han cedido su lugar a grandes cadenas o, en muchos casos, a locales vacíos con el cartel de «se alquila». Esta desaparición no solo supone la pérdida de puestos de trabajo, sino también el adiós a negocios que ya formaban parte del paisaje de la ciudad.

Calzados Villalonga, en la calle Ferrari.
Los cierres recientes de comercios y bares vallisoletanos más sonados

Calzados Lobo, en la calle Panaderos.
Los cierres recientes de comercios y bares vallisoletanos más sonados

Musicarium, en la calle Panaderos.
Los cierres recientes de comercios y bares vallisoletanos más sonados

Boutique Can-Can, en la plaza de la Libertad.
Los cierres recientes de comercios y bares vallisoletanos más sonados

MiGiraLuna, en la calle Santuario.
Los cierres recientes de comercios y bares vallisoletanos más sonados

Merkurio, en la calle Mantería.
Los cierres recientes de comercios y bares vallisoletanos más sonados

Stark Comics, calle Teresa Gil.
Los cierres recientes de comercios y bares vallisoletanos más sonados

Local donde se ubicaba la tienda Benetton en Montero Calvo, en una imagen de archivo.