PATINETES ELÉCTRICOS
Vigilancia de los patinetes eléctricos en Valladolid: 71 denuncias en ocho horas, sobre todo en el centro
La Policía despliega controles por todos los distritos y sanciona "por ser menor de 16 años, llevar un casco de obra o no llevar elementos reflectantes"

La grúa municipal recoge un patinete eléctrico, requisado por la Policía.
La tregua ha terminado. Tras un periodo de adaptación y campañas informativas, y con la entrada en vigor de la nueva ordenanza de movilidad el pasado 1 de enero, la Policía Municipal de Valladolid ha endurecido la vigilancia sobre los usuarios de Vehículos de Movilidad Personal (VMP). Lo que en un principio estaba previsto como una intensificación del control tras la concentración motera de Pingüinos se adelantó esta semana a raíz de un siniestro.
El balance del dispositivo especial desplegado el pasado jueves es contundente: de los 162 patinetes eléctricos controlados, los agentes formularon 71 denuncias y retiraron 18 vehículos al depósito municipal en apenas ocho horas, según informó la Policía Local en la red social X (antes Twitter).
El desencadenante de este adelanto en la vigilancia tuvo lugar la tarde del miércoles, en la calle Nicolás Salmerón. Una intervención policial por un accidente puso de manifiesto la situación real del uso de estos vehículos. "Tuvimos dos positivos en alcohol en un VMP y hubo que adelantar la campaña. Cuando ya hay un riesgo para la ciudad, tienes que formular denuncias", explicó a este periódico el oficial Moro. En concreto, "uno de los implicados arrojó una tasa de 0,45 mg/l".
El dispositivo del jueves se extendió entre las 14:30 y las 22:30 horas, abarcando todos los distritos de la capital con controles rotatorios de una hora. Sin embargo, "el grueso de las infracciones se concentró en la zona centro, específicamente en el nudo de la calle Estación con Ferrocarril, un punto crítico de conexión con el barrio de Delicias", detalló el agente.
La casuística encontrada por los agentes supera en ocasiones la ficción. Entre las 71 denuncias, destacó la interpuesta a un usuario que circulaba sin chaleco reflectante y con una protección peculiar. "Llevaba un casco de obra", relató Moro sobre la picaresca de algunos conductores para intentar esquivar la normativa que exige un casco homologado.
Más grave es la situación de los patinetes manipulados técnicamente. La Unidad de Transportes, compuesta por agentes especializados en peritaje, detectó vehículos que excedían las prestaciones legales. "Tenemos unos cuantos VMP que están manipulados". Si el vehículo supera los 25 kilómetros por hora o incorpora sillín y puño acelerador sin necesidad de pedaleo, deja de ser un patinete eléctrico para considerarse un ciclomotor. Esto cambia, tal y como explicó, el escenario legal: de una infracción administrativa se pasa a un presunto delito contra la seguridad vial si el conductor carece de permiso de conducir.
Uno de los puntos rojos de la jornada fue la detección de menores de edad al mando de estos vehículos, algo prohibido por la ordenanza, que fija la edad mínima en 16 años. En la calle Ebro, en el barrio de las Delicias, los agentes interceptaron a dos menores en momentos distintos; uno de ellos conducía un patinete que, además, figuraba como sustraído.
El protocolo en estos casos es estricto. "Lo que tienes que hacer es inmovilizar porque un menor de 16 años no puede estar circulando con este tipo de vehículos", sentenció el oficial. Las sanciones económicas, que parten de los 200 euros en vía administrativa, recaen directamente sobre los padres o tutores legales. No obstante, si el vehículo resulta ser un "falso patinete" con prestaciones de ciclomotor, la multa podría escalar hasta los 1.000 euros, sumada a la responsabilidad penal.
Las infracciones más recurrentes durante el dispositivo fueron "la ausencia de prendas reflectantes, la falta de luces obligatorias para la circulación nocturna y el no uso del casco". Aunque el oficial Moro matizó que "el ciudadano normal procura tener cuidado", la realidad de las 71 denuncias evidencia que una parte significativa de los usuarios sigue incumpliendo las normas básicas de seguridad.
Depósito municipal
Los 18 vehículos retirados al depósito municipal seguirán procesos distintos. Aquellos inmovilizados por falta de casco o documentación podrán ser recuperados tras el pago de la tasa de grúa -inferior a la de un turismo- y la subsanación de la deficiencia. Sin embargo, los patinetes sospechosos de estar trucados o de ser vehículos a motor encubiertos permanecerán custodiados hasta que finalice el informe pericial de la Unidad de Transportes para determinar si se instruyen diligencias judiciales.
La Policía Municipal confirma que la presión no bajará. A partir del lunes, tras el fin de semana de Pingüinos, los controles preventivos continuarán. El escenario se prevé aún más complejo con la futura obligación de asegurar y matricular estos vehículos, una medida que, según advierten desde la Policía Local, sacará de la circulación a todos aquellos patinetes "alegales" que no puedan cumplir con los requisitos técnicos de la DGT.