Tribunales
Seis años de cárcel a un joven por agesión sexual a una menor tras un botellón en Laguna
El TSJ ratifica la condena de la Audiencia de Valladolid y considera acreditado que el acusado conocía que la víctima era menor de edad

Fachada del TSJ de Castilla y León, tribunal que ha ratificado la condena.
El TSJ de Castilla y León ha ratificado la condena a un joven de Valladolid a seis años de cárcel por un delito de agresión sexual con acceso a carnal a menor de 16 años. Los hechos se produjeron el 24 de enero de 2020 cuando el acusado tenía 25 años y la menor, 12.
El TSJCyL ratifica de esta forma la sentencia que impuso la Audiencia Provincial de Valladolid y que se completó con la obligación de indemnizarla en la cantidad de 6.000 euros. El tribunal considera acreditado que el acusado conocía la minoría de edad de la víctima.
Según recoge el apartado de hechos probados de la sentencia, el 24 de enero de 2020 una amiga de Instagram de 14 años pidió al encausado si las podía ayudar a ella y a sus amigas a sacar bebidas alcohólicas de un supermercado de Laguna de Duero a fin de que pudieran hacer el “botellón”.
El acusado accedió a ello y sobre las 6 de la tarde de ese día coincidieron en la puerta del super la que contacto por Instagram y dos chicas de 12 años. Una vez que el acusado compró las bebidas alcohólicas y salió del establecimiento, pidió a las menores que si podía irse con ellas a hacer el botellón, a lo que ellas accedieron, sabiendo que todas ellas eran menores de edad, y siendo notorio que una de ellas a tenía una edad próxima a los 12 años.
Acto seguido, se dirigieron al entorno de la plaza de toros de Laguna, y allí pusieron música y empezaron a consumir las bebidas alcohólicas adquiridas. Sobre las ocho de la tarde, el acusado comenzó a decirle a la luego víctima de 12 años que ellos eran "como hermanos", con el fin de irse ganando la confianza de la adolescente. También empezó a manosearla y a practicarle tocamientos en sus partes íntimas. En un momento dado, sobre las nueve de la noche, la cogió del brazo, y se dirigió a un grupo de chicos que se encontraba cerca fumando un porro y les dijo: “si me dais el porro, ésta os la chupa”.
El grupo de jóvenes le dio el porro y a continuación, se puso de pie de frente a ella y se sacó el pene para que ella le efectuara una felación, cogiéndola de la cabeza mientras introducía el pene en su boca, manteniéndose en esta situación cierto tiempo, al tiempo que la decía: “Cierra los ojos”, “Que raro que sea la primera vez porque lo haces muy bien”, “Puta niña”, diciéndole que si quería quedar al día siguiente para hacer lo mismo.
El caso no llegó denunciarse hasta pasados casi cuatro años (dio el paso el padre de la víctima), pero los testimonios fueron corroborados por todos los testigos.