Progreso peintenciario 

La madre de la niña Sara obtiene la semilibertad a los 8 años del asesinato en Valladolid

Instituciones Penitenciarias le concede el tercer grado tras haber cumplido las tres cuartas partes de su condena de 12 años y 11 meses de cárcel y por buena conducta en Brieva 

Davinia sale escoltada en agosto de 2017 del domicilio de la Rondilla tras la reconstruccion del brutal crimen de la niña Sara.E.P.

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Valladolid

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La madre de la niña Sara F., de 4 años, brutalmente violada en días anteriores y asesinada el 3 de agosto de 2017 en el domicilio familiar de la Rondilla, ha obtenido en días pasados el tercer grado penitenciario, un régimen de semilibertad que le permite solo ir a dormir a prisión. Instituciones Penitenciarias (II.PP.) ha concedido a Davinia Muñoz, de 45 años, este progreso en atención a su buena conducta en la cárcel de Brieva (Ávila); a haber cumplido casi tres cuartas partes de su condena de 12 años y 11 meses, y a su compromiso de pagar la indemnización por responsabilidad civil, según han informado a este diario fuentes penitenciarias.

El caso de Davinia, que ha elegido el Centro de Inserción Social (CIS) ‘Máximo Casado’ de Santovenia (Valladolid) para su ultima etapa carcelaria, se ha adoptado después que la Junta de Tratamiento de la cárcel de Brieva apoyase esta medida, una propuesta que elevó a los Servicio Centrales de II.PP.  y que logró el visto bueno.

Oposición de la Fiscalía 

Todo ello a pesar de que la Fiscalía rechazó de inicio la medida por la especial gravedad del delito. Sin embargo, según las fuentes consultadas, la Acusación Pública acabó desistiendo de tumbar el tercer grado al tener en cuenta los «informes muy favorables, su buena evolución, sus múltiples permisos, y su trabajo y esfuerzo continuados y ninguna incidencia» en el penal abulense.

El letrado de la exmilitar vallisoletana declinó ayer realizar comentario alguno sobre la noticia del tercer grado «por petición expresa» de Davinia debido a su derecho a la «privacidad» y a poder «rehacer su vida lejos del foco de los medios».

La decisión de II.PP. es controvertida. Fuentes consultadas interpretan como «excesivamente corto» el tiempo purgado en prisión para gozar de la semilibertad a los 8 años del asesinato de su hija Sara, pero los allegados de la excabo destinada en el Palacio Real de Valladolid en el momento de los hechos, consideran que ha cumplido con los requisitos para obtener este progreso.

El letrado de Davinia, aunque ahora declina pronunciarse, sí informó a este diario en meses pasados, que su patrocinada estaba «muy centrada» en pasar su etapa en la prisión con la mejor disposición.

En noviembre de 2022, tras algo más de cinco años en la cárcel, logró su primer permiso de cuatro días. Luego llegaron más licencias. Así lo comunicó el abogado a finales de 2023. «Más de cinco permisos sin incidencias y considerada como presa de confianza. Tenemos una buena perspectiva de tercer grado: su hija A. es mayor de edad desde hace 6 meses y dispensa a su madre todo el cariño posible, sin reproches de ninguna índole superando todas las cortapisas que se le pusieron para no poder relacionarse con Davinia», indicó.

La vallisoletana ingresó en prisión en agosto de 2017, tras la detención, y por su condición de militar inicialmente ocupó celda en la prisión castrense de Alcalá de Henares, hasta que fue expulsada del Ejército a primeros de 2020. Luego purgó condena en la cárcel Madrid I de Alcalá (mujeres), Soto del Real y Brieva.

Davinia fue condenada –tras varios días de juicio transmitido por todos los medios de España– por un juzgado popular por el asesinato de su hija pequeña Sara F., de 4 años, –tiene otra hija mayor, A., de 20 años en la actualidad– a doce años y once meses de cárcel por los delitos de asesinato (diez años) en concepto de comisión por omisión (no hacer nada por evitar que lo ejecutara su entonces novio el mecánico Roberto Hernández) y dos años y once meses más por tres delitos de maltrato y uno de maltrato habitual. 

La pequeña, que llegó en estado de muerte cerebral al Hospital Clínico de Valladolid el 2 de agosto de 2017, acabó muriendo pasada la medianoche porque sus heridas eran irreversibles. Al día siguiente fueron detenidos el entonces su novio Roberto Hernández como autor de las lesiones y de una violación, y la propia Davinia. Del Juzgado de Instrucción 6 de Valladolid pasaron directamente a prisión.

El juicio contra ambos, por la modalidad del jurado, se celebró en mayo de 2019 en la Audiencia de Valladolid. Ella fue condenada primero a 25 años de cárcel por asesinato, más los otros dos años y 11 meses por maltrato a la niña Sara, aunque el TSJCyL rebajó de 25 años a 10 la pena por asesinato, al entender que no podía imponérsele dos veces la misma agravante de asesinato hiperagravado (principio de 'non bis in idem'), en tanto que Roberto no vio admitidos sus recursos y mantuvo la condena de prisión permanente revisable (la primera de Castilla y León) más otros 22 años más de cárcel.

Las condenas siguieron inamovibles a pesar de posteriores recursos ante el Tribunal Supremo, el Constitucional o incluso al Europeo de Derechos Humanos, en el caso de Roberto.

Roberto no tendrá permiso hasta 2025

La perspectiva de pisar la calle es bien distinta para la ex pareja de Davinia, el mecánico Roberto Hernández, medinense, de 43 años de edad, ya que fue condenado a prisión permanente revisable más otros 22 años de cárcel, por cierto, la primera condena de esa índole en Castilla y León. Las fuentes consultadas indicaron que con esta condena, siempre según lo previsto en la legislación penitenciaria, no podría, en principio, disfrutar de su primer permiso hasta pasados 18 años de cumplimiento de pena. Ingresó en agosto de 2017, así que hasta 2035 no obtendría esta licencia de pocos días. Ha cumplido toda la condena desde entonces en el centro penitenciario de Valladolid, hasta hace un mes, fecha en la que fue trasladado a la cárcel de La Moraleja, en Dueñas.

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El Tribunal Supremo confirmó en 2020 la pena de prisión permanente revisable para Roberto Hernández por violar y asesinar en Valladolid a la niña Sara. Además ratificó la condena a Davinia madre de la menor y pareja de Roberto, a 10 años de prisión por el delito de asesinato en la modalidad de comisión por omisión, así como a 2 años y 11 meses de cárcel por varios delitos de maltrato. Roberto fue condenado, además, a 15 años de prisión por la agresión sexual y a otros 7 años por delitos de maltrato.