REPENSAR LAS PLAZAS
Así lucirá la nueva plaza de las Brígidas: peatonalización, espacios verdes y menos aparcamientos
El proyecto 'Claustro Vivo' gana el concurso por su "integración elegante" en el entorno histórico y "su visión de espacio cívico moderno"
La actuación, con un presupuesto de 600.000 euros, mantendrá la calzada de San Ignacio pero eliminará el tráfico en el resto del enclave

Así lucirá la nueva plaza de las Brígidas de Valladolid
La plaza de las Brígidas experimentará una transformación significativa gracias al proyecto 'Claustro Vivo', la propuesta ganadora del concurso de ideas convocado por el Ayuntamiento de Valladolid. Esta renovación prioriza la recuperación del espacio para los peatones, la creación de nuevos ámbitos de estancia y convivencia, y la puesta en valor del rico patrimonio monumental que la define, con el objetivo de convertirla en «un epicentro de encuentro abierto y versátil».
La iniciativa, obra de los arquitectos César Jiménez Cerrada, Germán Ribera Marín y Miguel Sanz García, los dos primeros de los colegios oficiales de Barcelona y Valencia, respectivamente, y el tercero de la capital, contempla la semipeatonalización de gran parte del ágora. Esta medida implica la eliminación de la mayoría de las plazas de aparcamiento que en la actualidad rodean el centro de la plaza y que, según los autores y responsables municipales, actúan como una barrera física y visual. Solo se mantendrá abierto al tráfico privado el vial que da continuidad a la calle San Ignacio, aunque se trabajará con la Concejalía de Tráfico y Movilidad para garantizar la seguridad, tal y como figura en la memoria del proyecto.
En los otros dos viales, las calles Gardoqui y San Diego, se pacificará el paso de vehículos con un viario de coexistencia compartido con los peatones, restringiendo el paso solo para garajes y vehículos autorizados. El frente de la iglesia de las Brígidas y del palacio del Licenciado Butrón, donde se ubica la Casa Miguel Delibes, se integrará completamente en la zona estancial peatonal, eliminando la presencia de coches por considerarse «prescindible». Todo, indican los arquitectos responsables, para que esta idea se convierta en «un ejemplo de dignificación del casco histórico». Y es que, añaden, ha de servir tanto para «potenciar tanto el eje urbano del Camino Real que rodea el centro como la variante denominada Bajada del Sol que conecta desde el Palacio del Conde de Gondomar».
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Un elemento central y distintivo del diseño es la creación de una estructura que evoca un claustro mediante la alineación del arbolado existente, que se complementará con nuevas especies de gran porte. El proyecto busca recuperar la antigua alineación perimetral de árboles, casi hasta las fachadas, que existía antes de la reforma de los años 70. Así, se generará un paseo a modo de claustro arbolado, un espacio de transición entre las calles peatonalizadas que se internan en la plaza y su interior ajardinado.
Este claustro verde ofrecerá «un recorrido fresco y agradable», especialmente en los meses de verano, gracias a un paseo en sombra a lo largo del lado norte, y definirá un espacio interior listo para acoger actividades y desde el que apreciar los monumentos circundantes.
En el corazón de la plaza, el proyecto ‘Vida en la plaza’, como también se denomina conceptualmente, propone la instalación de un quiosco de libros. Esta pequeña y singular construcción triangular, concebida casi como mobiliario urbano, dotará de nuevos programas culturales al espacio, vinculándolo con la literatura a través de una pequeña biblioteca al aire libre. Podrá albergar recitales, lecturas, presentaciones e incluso guardar elementos como sillas plegables o sombrillas para dinamizar las actividades, según reza en la memoria. Al otro lado de la plaza se habilitará una zona de juegos infantiles diseñada como un ámbito seguro e integrado en el conjunto. Los juegos, fabricados en madera y acero sin colores estridentes para una correcta adecuación al entorno, se dispondrán en una plataforma continua con pavimentos blandos de colores neutros, fomentando la imaginación y el juego activo.
Los pavimentos jugarán un papel crucial en la nueva configuración. Se optará por piedra natural de alta resistencia, como losas de granito y piedra caliza, con diferentes acabados superficiales (serrados, flameados y abujardados) que permitirán diferenciar las zonas de estancia, circulación y uso específico. Se crearán «alfombras urbanísticas» de piedra caliza para destacar y enmarcar los accesos al Palacio Butrón y a la iglesia de las Brígidas. La propuesta busca «una lógica constructiva sobria y coherente», basada en el uso de materiales duraderos y de fácil mantenimiento. Los bancos serán longitudinales, integrados en el pavimento, permitiendo múltiples formas de uso, desde el descanso individual al encuentro en grupo.
La iluminación nocturna se diseñará cuidadosamente para resaltar los elementos patrimoniales y proporcionar un ambiente acogedor y seguro. Se integrará mediante balizas empotradas y columnas de diseño contemporáneo, con tecnología led de bajo consumo y regulación horaria, complementada con una iluminación estética orientada a enfatizar las fachadas monumentales, en línea con criterios como los de la ruta Ríos de Luz. Las terrazas de los establecimientos hosteleros se situarán en el perímetro de la plaza, favoreciendo la relación con el espacio público, mediante plataformas de madera que delimitarán claramente su ámbito sin interferir en la percepción del espacio abierto. La mayor parte del espacio interior del claustro quedará liberado de elementos, posibilitando así su función como «gran lugar de encuentro ciudadano y escenario de eventos culturales diversos, como fiestas vecinales, exposiciones públicas o eventos literarios relacionados con el Archivo».
Ignacio Zarandona, concejal de Urbanismo y Vivienda, describió la intervención como «una verdadera transformación del espacio». Además, destacó que el proyecto ganador «conoce muy bien la ciudad» y ha integrado servicios, contenedores y otros elementos «de una manera muy cuidada». Según indicó, «la movilidad había absorbido de una manera cruel la plaza», y esta propuesta busca revertir esa situación, creando ejes que enmarcan los puntos singulares y potenciando las vistas y los espacios abiertos. «Tiene mucha fuerza», afirmó el edil sobre el proyecto, cuya intención es «ordenar, clarificar y dignificar este gran espacio singular de la historia urbana».
Esta actuación se enmarca en un esfuerzo más amplio del equipo de Gobierno por «volver a recuperar un casco histórico que está un poco difuminado» y que sus principales plazas «vuelvan a tener ese espíritu que deben tener de encuentro y de lugar de celebración». La renovación de la plaza de las Brígidas busca ser también un ejemplo de valoración de su arquitectura conventual, en especial el valor del claustro perpetuo del convento de Santa Brígida.
El presupuesto para la ejecución de las obras asciende a 600.000 euros más IVA. La redacción del proyecto, que se adjudica al equipo ganador, cuenta con una partida de 55.000 euros, de los cuales 8.500 euros corresponden al primer premio del concurso de ideas. Zarandona adelantó que, tras la formalización del contrato y un plazo de dos meses para la redacción del proyecto de ejecución, se espera que la licitación de las obras se materialice «a finales de año». Los trabajos para adecuar la plaza tendrían una duración estimada de unos seis meses.
17 propuestas
El concurso de ideas, al que se presentaron 17 propuestas, fue calificado como «un éxito» por el concejal de Urbanismo y Vivienda, quien resaltó la «calidad excepcional» de los trabajos y la necesidad de recuperar este tipo de procesos participativos. El jurado «independiente», presidido por Zarandona, estuvo compuesto por técnicos municipales, representantes del Colegio de Arquitectos de Valladolid, catedráticos y especialistas en la disciplina.
En su presentación se refirió al proyecto que una empresa hotelera baraja para convertir la iglesia de las Brígidas en un alojamiento. Expresó su esperanza de que «acabe culminando y se pueda recuperar un templo que lleva más de 40 años cerrado» y que ambos proyectos «convivan en el tiempo para rehabilitar un espacio maravilloso». La intervención, en su conjunto, es una apuesta por la mejora de la accesibilidad universal en todo el ámbito, la eliminación de barreras arquitectónicas y la incorporación de sistemas de drenaje sostenible para la gestión de aguas pluviales, junto con la recuperación de alcorques y la mejora del suelo urbano para favorecer el crecimiento vegetal.
Además del proyecto ganador, 'Claustro Vivo', otras iniciativas premiadas fueron 'Memoriae', de Baile menduiña SLP y Arias Garrido Arquitectos SLP UTE, dotado con 5.000 euros, y 'La alargada sombra del ciprés' de Gabriel Gallegos Borges, dotado con 3.750 euros.
Los accésits recayeron en 'Plazas múltiples', dotado con 1.375 euros, presentado por Contextos de Arquitectura y Urbanismo SLU, y 'Tapis Vert', dotado con idéntica cantidad, de Cobo- Donoso Arquitectos y Mª Carmen Rico Martínez UTE.
Las menciones especiales, sin dotación económica, fueron para 'Jardín verso escenario' (de JST Arquitectura y Patrimonio SLP), 'Tejido urbano' (de Santiago Jesús Gallardo Alarcón) y 'Veintiún hectágonos' (de Muñiz Más Alfaya SLP).

Así lucirá la nueva plaza de las Brígidas de Valladolid
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