FERIA TAURINA DE SAN PEDRO REGALADO 2025
El toreo clásico derriba la puerta grande vallisoletana
Emilio de Justo firmó una faena con la que logró tres orejas y salida por la puerta grande frente a actuaciones más discretas de Morante y Ortega

Emilio de Justo salió de la plaza por la puerta grande.
Bajo un cielo despejado y una temperatura idónea para disfrutar del toreo, el coso de Valladolid acogió ayer por la tarde una corrida con gran ambiente y tres diestros que firmaron faenas de contraste. Por un lado, el extremeño Emilio de Justo, que con su toreo clásico logró cortar tres orejas a los toros de Núñez del Cuvillo que le valieron a su vez una salida por la puerta grande.
Con todo, la faena de Emilio de Justo, con su toreo clásico, de ese que gusta a los puristas, destacó por encima de las de Morante de la Puebla y Juan Ortega. El primero, de hecho, recibió pitos del respetable tras despachar con rapidez al primero de sus astados, que tampoco colaboró en exceso.
Precisamente fue Morante quien abrió la tarde ante ‘Vinatero’, un toro que concedió algunos pases vistosos pero sin permitir al diestro sevillano firmar una faena más destacable que, pese a todo, arrancó una ovación. Peor faena brindó su segundo toro, perezoso en exceso y responsable, al menos en parte, de la única bronca de la tarde.
Con ‘Aguaclara’ enfrente, Emilio de Justo se expresó sobre el albero con libertad y naturalidad hasta cortarle las dos orejas al astado. El quinto de la tarde, aunque con brindis al público, no avaló una faena a la altura de la del segundo, aunque le valió la tercera oreja. El diestro, además, brindó su montera al presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, presente en el coso.
Como Morante, el también sevillano Juan Ortega poco pudo lucirse con el tercer y sexto toro. Algún pase digno de mención para el de Triana, que se lució más con el último de Núñez de Cuvillo y obtuvo palmas en ambos.

Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Emilio de Justo, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Morante de la Puebla, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Morante de la Puebla, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Morante de la Puebla, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Morante de la Puebla, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Morante de la Puebla, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Morante de la Puebla, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Morante de la Puebla, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Morante de la Puebla, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.
Juan Ortega, durante la corrida de San Pedro Regalado.

Emilio de Justo salió de la plaza por la puerta grande.
Emilio de Justo salió de la plaza por la puerta grande.

Emilio de Justo salió de la plaza por la puerta grande.
Emilio de Justo salió de la plaza por la puerta grande.

Emilio de Justo salió de la plaza por la puerta grande.
Emilio de Justo salió de la plaza por la puerta grande.

Emilio de Justo salió de la plaza por la puerta grande.
Emilio de Justo salió de la plaza por la puerta grande.

Emilio de Justo salió de la plaza por la puerta grande.
Emilio de Justo salió de la plaza por la puerta grande.

El alcalde estuvo entre el público de la plaza.
El alcalde estuvo entre el público de la plaza.

Un coso abarrotado recibió a los diestros.