SUCESOS
Trabajadores del Zambrana alertan que puede suceder "algo como lo de Badajoz"
Denuncian dos nuevas agresiones en el centro y Familia remarca que «existen protocolos de actuación para la protección de las personas trabajadoras»

Centro Zambrana de Valladolid
El crimen de tres menores de edad en Badajoz ha conmocionado a la sociedad, una trabajadora social perdió la vida mientras realizaba su trabajo en un piso tutelado de Extremadura. Dos menores de 14 y 15 años y una joven de 17 fueron detenidos por este asesinato que ha llenado de dolor y lágrimas a una familia y a encogido el corazón a compañeros suyos de todo el país. Los trabajadores del centro de menores Zambrana alertan que esta trágico suceso podría darse en Valladolid: «Va a pasar algo como lo de Badajoz», sostienen en declaraciones a este periódico. «Tenemos miedo y preocupación», lamentan sobre las condiciones laborales que se dan en el centro mientras aseguran que «no cubren los mínimos» y que «no se llega a cubrir la ratio» de empleados necesario.
«No somos sacos de boxeo», denuncian los trabajadores frente a los mejores y aseguran que la situación del colectivo es similar «en toda España»: «Es una pena que tengamos que llegar a esto», afirman en referencia al reciente asesinato de la educadora social de Badajoz. «Señora consejera, haga ya su trabajo en condiciones ante de que ocurra otra desgracia», urgen los empleados en un escrito en referencia al crimen en Extremadura.
Desde el Zambrana reclaman mejores condiciones salariales, laborales y más personal en plantilla. Un personal que ha sufrido dos agresiones en los últimos tiempos, la última este mismo lunes. Una trabajadora tuvo que ser trasladada al hospital tras recibir una patada en la rodilla al indicarle a un menor que no podía sacar el estuche de su habitación.
Esta empleada se encuentra de baja por la agresión física y la compañera que la atendió, también «está de baja por ansiedad». El 9 de febrero se vivió otra tensa situación cuando otro menor arremetió contra el personal de seguridad y le intentó morder, pegar puñetazos y patadas. «Es lamentable que vayas al trabajo a jugarte la vida», señalan por las condiciones laborales del Zambrana.
«Fundación Aris Meridianos no está cumpliendo su palabra y no llegan nunca a la ratio de 19-20 educadores como así prometieron», desgranan los trabajadores en un escrito al que ha tenido acceso este periódico en el que se detalla que la patada a una educadora ocurrió con 16 trabajadores. «No se cubre el personal de la licitación, no se da estabilidad al que entra y muchos vienen sin formar, es un problema para ellos mismos», aseguran desde dentro del centro y añaden que «nadie quiere venir» a trabajar.
Las críticas de los trabajadores sociales se centran significativamente en la unidad de observación, un espacio creado por la nueva empresa, Meridianos, para los menores más conflictivos y con expedientes disciplinarios: «Pedimos un vigilante», demandan porque afirman que un único educador debe hacerse cargo de estos menores sin ningún tipo de acompañamiento o de apoyo por algún compañero.
«Es un sitio conflictivo», apuntan mientras recalcan que en el resto de módulos hay un vigilante con cámaras, pero en este no. «Es una unidad aislada, sin sistemas de seguridad, sin supervisión y con internos con conductas agresivas», recalcan.
RESPUESTA DE FAMILIA
La Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades defiende que «toda la actuación del centro está sometida a supervisión y control por parte de los juzgados de menores y del ministerio fiscal». Desde la Junta aseguran que «se comunican todos aquellos incidentes que se producen» y remarcan que «cada equipo de atención directa dispone de un dispositivo antipánico para solicitar la intervención inmediata del personal de seguridad».
«Existen protocolos de actuación para la protección de las personas trabajadoras», señala en un escrito la Consejería que remarca que «se refuerza con el control visual directo del personal de seguridad y actuando con inmediatez en los casos de aquellos menores que tengan inestabilidad conductual y requieran de intervención».