Diario de Valladolid

PORTAVOZ DE VOX EN LAS CORTES

David Hierro: «El ascenso de García-Gallardo es el ejemplo más claro de la democracia que existe en VOX»

Siempre vinculado a la dirección del grupo parlamentario, la inesperada salida de García-Gallardo le ha aupado a una portavocía desde la que apuesta por la continuidad en su política de oposición

El portavoz de VOX en las Cortes, David Hierro.

El portavoz de VOX en las Cortes, David Hierro.J. M. LOSTAU

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David Hierro (Palencia, 1978) fue uno de los primeros afiliados de VOX en España. Ahora, convertido en veterano de la formación de Abascal y del Grupo Parlamentario en las Cortes de Castilla y León, asume su portavocía para zanjar lo que prefiere llamar «cambio» en lugar de crisis y sin aspiraciones, dice, a ser candidato en las próximas elecciones autonómicas.

Pregunta.- La primera pregunta es obligada. ¿Cómo afronta esta etapa como portavoz sabiendo que usted siempre ha formado parte de la Dirección del Grupo Parlamentario VOX?

Respuesta.- Con mucha tranquilidad y mucha ilusión. Al final, en este momento VOX está en un momento de crecimiento y en el que está recibiendo el respaldo de millones de españoles y ningún portavoz de las Cortes de Castilla y León, sea quien sea, o de cualquier otro parlamento, va a parar ni va a frenar. El equipo parlamentario que ahora forma parte del grupo parlamentario VOX en Castilla y León es el que venía trabajando desde hace tres años y lo estaba trabajando bien. Se ha visto cómo ha evolucionado un grupo parlamentario que pasó de un procurador a tener 13 en las Cortes de Castilla y León, las iniciativas que ha presentado, la actividad parlamentaria, la relación con los medios, las ruedas de prensa, los comunicados, nuestra labor en redes sociales. Todo eso al final va a seguir siendo lo mismo y tampoco somos nuevos en esto, por lo tanto, no nos pilla de sorpresa. Creo que todos debemos ser conscientes de cuáles son nuestras limitaciones para aportar lo mejor de nosotros mismos, porque el resto a lo mejor luego son fantasías que no se cumplen. Lo de ahora es un ejercicio de continuidad, de seguir haciendo lo que estábamos haciendo, que se estaba trabajando bien, porque al final lo que importan son los proyectos y las personas, y eso todo el grupo parlamentario lo tenemos muy claro.

P.- Le pregunto por este nuevo rol porque siempre ha dado la sensación de que usted ha preferido estar un poco más alejado del foco, que es precisamente lo que va a tener que hacer ahora, estar justo en ese foco.

R.- Yo he intentado siempre adaptarme a mis capacidades. Las capacidades que yo tengo son las que son y creo que el ser portavoz está entre ellas. En este momento me han designado portavoz, pero al final yo creo que las capacidades tienen que estar ligadas a la asunción de responsabilidad, más que al salir más en un medio de comunicación porque al final eso pasa y se normaliza. La capacidad real y la responsabilidad real y el vértigo lo tiene que dar el ser consecuente con las acciones que tomas y el ser consecuente con que las responsabilidades que asumas las puedas cumplir. Y creo que en este caso no va a haber problema, porque las ideas están claras, los principios son estables y son permanentes y sólidos. Y eso al final es fácil de trasladar a los españoles, a nuestros votantes y a los castellanos y leoneses.

P.- Hay que hablar de que usted accede a este puesto de portavoz porque el anterior, Juan García-Gallardo, decide dimitir de su cargo. ¿Cree que le van a echar de menos?

R.- Juan García-Gallardo toma una decisión que yo no he llegado a entender todavía, que no comparto pero respeto. Nadie va a poner en duda que yo he trabajado mano a mano con Juan García-Gallardo. A mí me han dicho de todo, el bulldog de Gallardo, el Gallardo Boys... Y yo lo que sigo sin entender es por qué ha tomado una decisión en un momento en el que todos tenemos que unirnos contra un enemigo común, que en este caso es Pedro Sánchez. El socialismo, la cultura woke, las políticas de izquierdas, todos esos movimientos globales que tenemos obligación de luchar contra ellos y de imponernos a ellos. No sé por qué García-Gallardo se va. Lo que sé es lo que ha pasado el viernes en el Consejo de Dirección del grupo parlamentario. Decide tomar la decisión de echar a dos personas por los ataques continuados que están haciendo a personas del partido, que no comparten el ideario y los principios que ellos mismos se han comprometido con su firma a defender como cargos electos del partido en una cámara parlamentaria. Aquí había cuatro personas, tres estábamos a favor y García-Gallardo mostraba ciertas reticencias votar a favor de la expulsión de estas personas. Respetamos su postura. Tampoco emite un voto particular y dice que hay que esperar a ver qué dice el Comité de Garantías. Y el mismo viernes a las once de la noche el Comité de Garantías emite un comunicado que nos llega a nosotros diciendo que aparta a estas dos personas, que las expulsa por infringir gravemente los Estatutos y el Reglamento Interno del Grupo Parlamentario y que de forma cautelar las quita su condición de afiliados y la representación del Partido. El sábado y el domingo, Juan García-Gallardo no dice nada, no se pronuncia, y el lunes por la mañana lo que hace Juan García-Gallardo es dimitir sin firmar la expulsión. Ha acusado al secretario general, Ignacio Garriga, de presionarle para que firmase. ¿Cómo no va a llamar el secretario general al portavoz del grupo parlamentario que tiene que firmar la expulsión de estas dos personas después de que se haya decidido democráticamente por el Consejo de Dirección del grupo parlamentario y además haya sido refrendado por el Comité de Garantías del partido? Además está recogido en la normativa de las Cortes, el artículo 23. 1 dice que el portavoz del grupo parlamentario tendrá que comunicar a través de un escrito a la Mesa de las Cortes la expulsión de los miembros que consideren de su grupo. Es que Garriga no le tenía que haber llamado, tenía que haber salido de él. ¿Cómo será a partir de ahora? Igual como veníamos trabajando en los últimos tres años, cuando no estaba él como portavoz. Lo vamos a afrontar con mucha esperanza, con mucha ilusión y sobre todo, con la garantía de que VOX va a seguir creciendo independientemente de quién sea el Portavoz del grupo parlamentario.

P.- ¿Sobre esto mismo, sobre la figura de García-Gallardo, cree que hizo una buena labor como portavoz?

R.- Creo que ha hecho grandes intervenciones. Es un gran orador, eso no lo puedo poner nunca en duda. Sí que es cierto que a lo mejor en algunas ocasiones debería haber sido un poco más comedido, porque es una persona muy expresiva, pero yo no voy a poner en duda la capacidad de oratoria que tiene Juan García-Gallardo jamás. Pero al final la oratoria no lo es todo. Javier Teira también es un gran orador, pero hemos visto que esa gran oratoria no estaba al servicio de lo que tenía que estar.

P.- García-Gallardo protagonizó algunos episodios polémicos en estas Cortes, precisamente por quizá ese tono vehemente al que usted ha aludido. ¿Usted no estaba del todo de acuerdo con esas formas utilizadas en ocasiones?

R.- En algunas ocasiones debería haberse medido más en su forma de expresarse, sobre todo por una cuestión no de evitar ruido, sino de respeto al Parlamento. Yo soy una persona muy respetuosa de las instituciones y creo que no es lo mismo estar en un parlamento que estar en otro sitio. Yo a veces, por esa vehemencia que también practico en muchas ocasiones, hago muchos gestos, pero creo que igual que todos. Aquí pasamos varias horas discutiendo con gente que no tiene nada que ver ideológicamente con nosotros sobre muchos temas. Al final te sacan los 30 segundos en los cuales has hecho un gesto. Sí que es cierto que García-Gallardo al final ha estado mucho en el foco de las cámaras desde el principio, por haber sido el primero que entraba a un gobierno de VOX con el Partido Popular, pero también es cierto que en muchas ocasiones podía haber sido un poco más comedido.

P.- Me viene bien que mencione el pacto de gobierno con el PP para precisamente saber si desde su punto de vista hubo un García-Gallardo anterior y otro posterior a la ruptura del mismo.

R.- Yo no puedo hablar por García-Gallardo. Yo soy David Hierro. Ya digo que hay cosas que últimamente no he entendido, pero yo lo que sí que puedo hacer es un análisis. Ahora habla García-Gallardo de las oligarquías, creo que dijo en la carta el otro día, de la democracia interna del partido. Yo sí que he sido testigo de cuál ha sido el ascenso de García-Gallardo. Y ahí es otra cosa con la que no coincido con él. García-Gallardo es una persona que es un militante de base de Burgos que nadie conocía y que se le decide proponer en el Comité Ejecutivo Nacional como candidato a la a la presidencia de la Junta de Castilla y León. Durante la campaña la arropamos y la aupamos a esa vicepresidencia. Yo no estoy de acuerdo con que Juan García-Gallardo no haya sido escuchado, ni haya sido valorado ni que el partido, como dice él, haya eliminado el valor humano. Juan García-Gallardo ha sido la persona mejor tratada de VOX en los últimos tres años. No sé de qué oligarquía me está hablando. Él era oligarquía, era la mayor oligarquía del partido. Yo no veo un ejemplo parecido al de Juan García-Gallardo en ningún otro partido en cuanto a democracia y valoración que ha tenido el partido hacia él.

P.- En todo caso, él mismo relataba en una entrevista reciente que existían desavenencias con la Dirección del partido. ¿En el grupo eran ustedes conscientes de que había estas fricciones o estos desacuerdos?

R.- Sinceramente, no sé a qué desavenencias hace alusión, porque tampoco lo ha explicado. Hace quince días hizo una entrevista diciendo que le encantaría ser candidato a las próximas elecciones. Hace tres semanas da las gracias en un tuit a Santiago Abascal por haber confiado en él hace tres años para ser candidato. Hace apenas 10 días va a un congreso de portavoces en Barcelona con el propio Garriga. Alguien que tiene tantas desavenencias y tantos desacuerdos con el partido desde hace tanto tiempo, como dice él, no me cuadra lo que está anunciando o lo que está declarando públicamente con lo que dice ahora.

P.- En la rueda de prensa que dio usted el lunes deslizó la posibilidad de que el cese de García-Gallardo pudiera venir porque él estaba de acuerdo con lo que planteaban Teira y Hernando. Pero él ha dicho que no es así. ¿Cree que el exportavoz miente?

R.- Yo no voy a valorar si Gallardo miente. Voy a insistir en los hechos. Si no está de acuerdo, ¿por qué no lo firma? ¿Si no está de acuerdo, por qué le tiene que llamar el secretario general? ¿Si tantas diferencias tiene, si tan alejado está de lo que habían hecho Teira y Ana Rosa, por qué no firma esa decisión y luego presenta su dimisión?

P.- ¿A lo largo de estos días han tenido ocasión de hablar usted u otra persona del grupo con él?

R.- El lunes, cuando presenta su dimisión, sí que es cierto que subió al Grupo, se despide y nosotros, amablemente y cordialmente, le deseamos mucha suerte en su nuevo en su nuevo camino profesional.

P.- Y ya por cerrar el asunto del exportavoz, ¿se sienten traicionados por Juan García-Gallardo?

R.- Traición no es la palabra. Nos sentimos desilusionados con su actitud, porque al final creo que el honor, la gallardía, la responsabilidad, el valor personal, todas esas virtudes que él repite, se demuestran asumiendo el sentido de la responsabilidad. Y su responsabilidad como portavoz era la de firmar la expulsión de Ana Rosa y de Javier Teira. Y ha puesto en un compromiso al partido, al secretario general, incluso al propio Santiago Abascal, por tener que exigirle que cumpla con su responsabilidad. Es desencanto y y desilusión por no cumplir con la responsabilidad que tenía encomendada como portavoz.

P.- Tras García-Gallardo y la expulsiones de Teira y Hernando, ahora llega la suspensión de militancia de Sonia Lalanda, que acaba de llamar a VOX «picadora de carne». ¿Lalanda será la siguiente expulsada o cree que se puede reconducir?

R.- Ya tiene una expulsión de seis meses ratificada por el CEN, el mismo CEN (Comité Ejecutivo Nacional) que la ha propuesto en cuatro ocasiones, dos para el Ayuntamiento de Palencia y dos para el Congreso, una de ellas incluso siendo ella Concejal. Sonia Lalanda es una máquina de intentar destruir partidos, aunque nunca lo ha conseguido: lo intentó con el Partido Popular y lo consiguió con su propio partido. Ahora lo ha vuelto a intentar con VOX y lo que ha decidido el CEN es apartarla con una decisión tomada por unanimidad para que no haga más daño. La única manera racional de reconducir esto es que se vaya del partido donde tan a disgusto está.

P.- ¿Teme más cargos que se rebelen contra el partido, exigiendo cambios en la forma de dirigirlo?

R.- Recomiendo a todos lo que estén pensando en entrar en VOX o cualquier otra organización del ámbito que sea es que se lean sus normas y reglamentos antes de entrar y si están de acuerdo que entren y si no, que se queden en su casa o que busquen otra organización a su medida. Parece ser que la democracia interna y los orígenes que reclama Lalanda para VOX son en los que ella era presidenta de VOX Palencia, concejal y candidata a la alcaldía, al Congreso y enviaba cartas a Abascal para que VOX se integrara al PP de Pablo Casado.

P.- Con David Hierro al frente, el grupo parlamentario, ¿VOX va a mantener el mismo discurso de oposición o se va a dar un giro?

R.- El discurso es el de oposición a las políticas de izquierda, denuncia del acercamiento del Partido Popular a la izquierda, intentar encarrilar al señor Mañueco para que no se convierta en otro barón de esos que sobran en toda España. España no necesita más Bonillas, ni más García Pajes, ni más Mañuecos, ni más Mazones. Lo que necesita España es un líder sólido que encabece un movimiento que se oponga, igual que están encabezándose en otros países con Milei, con Meloni, con Trump. No quiero decir que Castilla y León no tenga que tener alguien que transmita esas ideas, ahora bien, que sea un barón que quiera convertir en un cortijo un territorio determinado, creo que eso no hace falta. No más líderes regionales, no más baronías que no sirven para nada, no más Taifas. Vamos a seguir haciendo lo mismo y vamos a seguir ilusionando a los españoles y convenciéndoles de que VOX es la única alternativa para llevarlo adelante. Por eso es necesario estar más unidos que nunca.

P.- Ese continuismo del que me habla, ¿cómo se traslada a la relación con su exsocio de gobierno, el Partido Popular?

R.- Seguimos en la misma posición. No queremos que Mañueco sea Guardiola, no queremos que Mañueco sea Bonilla. Intentamos convencer al señor Mañueco de que deje de soltar prebendas a los sindicatos, que facilite el acceso a la vivienda a los jóvenes, reduciendo las cargas impositivas, el impuesto de sucesiones, de patrimonio... Que abandone de una vez la agenda 2030, que vemos los estragos que está causando en Renault. Estamos viendo lo que ha pasado en Francia, lo que va a pasar en Alemania, lo que ha pasado en Italia. Estamos viendo como Milei se convierte en un líder de referencia internacional, cómo Trump arrasa en EE.UU. con el voto de la mayor parte de sus ciudadanos. El Partido Popular se cree que España va a seguir siendo una excepción y para ello tiene que seguir contando con esa falsa estabilidad de la que habla Mañueco. Cuando el señor Mañueco se dé cuenta de que está en ese error, podremos volver a hablar, a negociar, a sentarnos y a llegar a acuerdos. Mientras tanto, no tenemos nada que hacer. Seguiremos repitiendo constantemente que el señor Mañueco es un progre que está en el error de asumir todo lo que le pide la izquierda.

P.- Precisamente ha sido Mañueco quien recientemente se ha reafirmado en su postura de no adelantar elecciones. Y aunque queda tiempo aún, ¿tiene VOX ya un candidato para Castilla y León?

R.- No lo sé. No lo sé porque no depende de mí. Al final eso es una decisión que no tengo que tomar yo y que yo desconozco. Lo que más vértigo sufrí es cuando a mí me dijeron que tenía que asumir la dirección de una campaña de la que yo no tenía ni idea. Ni siquiera teníamos el candidato decidido. Lo que estoy seguro es que será un gran candidato.

P.- ¿Y le daría más vértigo dirigir la campaña o ser el candidato?

R.- Buena pregunta. Y voy a ser muy claro con una respuesta que ya he dado. Creo que todo el mundo tiene que ser consciente de sus limitaciones y creo que la mejor aportación que puede hacer cada uno de nosotros o cada persona que está dentro de la política es ser consciente de dónde puede aportar más. Y yo creo que mi labor está encaminada a donde estoy ahora mismo.

P.- ¿Cree que ese papel podría encajar mejor en otra persona, como puede ser el actual presidente de las Cortes, Carlos Pollán? ¿Sería un buen candidato?

R.- Estoy seguro que la persona que decida al Comité Ejecutivo Nacional que sea el candidato será el mejor candidato para lo que necesita Castilla y León. Esa persona será la que mejor encarne las ideas que VOX está defendiendo y que a VOX le está resultando en su crecimiento. No importa la persona si ese candidato tiene interiorizadas y tiene como propias las ideas que defiende este partido porque entonces todo lo demás vendrá rodado.

P.- No voy a conseguir que me diga si ve a Pollán como candidato...

R.- Estoy diciendo la verdad, estoy siendo muy sincero. Pollán es un excelente presidente de las Cortes de Castilla y León. Es una persona que ha demostrado una cercanía, una facilidad de trato, una capacidad de entendimiento, una figura madura, una figura cercana en lo personal, educada. Una persona que cuando tuvo que hacer campaña también con VOX en Castilla y León para ser procurador, demostró sus grandes dotes políticas a nivel de defensa de unos principios, de unas ideas, también como valor de campaña. Pollán es una persona que gustaría también al electorado de Castilla y León. Estoy seguro y lo digo sinceramente. Si al votante de Castilla y León le das a elegir entre Pollán o Mañueco, estoy seguro que optaría por Pollán.

P.- ¿Con su elección como portavoz, ya se puede dar por cerrada esta crisis que ha atravesado el Grupo Parlamentario?

R.- Estoy pensando en lo de crisis. Lo que realmente ha sido preocupante es que haya habido dos personas del Grupo Parlamentario en las que el partido depositó su confianza, que hayan decidido atacar al partido y que todavía no hayan entregado el acta. El resto, al final, son personas que entran, que salen, que van, que toman sus decisiones y que tenemos que responder. Creo que ahora tenemos una gran oportunidad para seguir adelante y para seguir creciendo.

P.- He utilizado la palabra crisis porque la realidad es que el grupo en cuatro días se ha quedado sin tres de los que eran sus procuradores.

R.- Ahora tenemos que reflexionar qué errores han cometido, intentar remediarlos y seguir creciendo como hacen todos los partidos políticos. Yo no sé dónde está Adriana Lastra ahora. Sé dónde está Ábalos. Para mí eso es una crisis. No usamos la palabra crisis, usamos la palabra cambio. El cambio siempre es bueno.

P.- ¿Esta crisis o este cambio comienza cuando VOX sale de la Junta de Castilla y León y pasa a la oposición?

R.- Hay muchas personas que no entendieron la salida de VOX de los gobiernos. Pero esas personas a lo mejor no tenían suficientemente interiorizado donde estaban. Si por algo se caracteriza VOX es por hacer el ejercicio continuado de no traicionar a sus votantes. Esos días yo tenía mucho miedo a que no cumpliésemos con el punto 32 del pacto y que la decisión del partido fuese la de mantenernos en los gobiernos. ¿Cuál es el resultado de eso a medio plazo? Que ha sido la decisión más acertada que ha podido tomar VOX. Porque ahora muchos españoles saben que si votan a VOX porque VOX les está diciendo algo, VOX lo va a cumplir. Y eso es algo que en política jamás se ha visto.

P.- Hay dos exprocuradores ya de VOX, que han sido expulsados y dicen que van a recurrir la decisión porque la consideran desproporcionada. ¿Cree que esto tiene recorrido judicial judicial?

R.- Hay una procuradora que formaba parte de VOX que ha llegado a decir que lo que tiene que hacer VOX para solicitar el acta es demostrar la gente que le votó a ella y la que le votó a VOX. Yo creo que eso lo dice todo. No son conscientes de la realidad, de la ensoñación en la que se han metido. Ellos que hagan lo que quieran, pero lo que está claro es que se van a ir a no adscritos y al gallinero de las Cortes.

P.- ¿Considera, por tanto, que existe suficiente democracia dentro de VOX?

R.- Lo que he visto en VOX es que el 93% de los afiliados de forma directa han votado a su presidente, han votado a una candidatura que conforma el órgano ejecutivo Nacional, que es el Comité Ejecutivo Nacional. Y lo que he visto es que VOX tiene canales internos para demostrar que no estás de acuerdo en algo que puedes aportar. Eso es la democracia. Al final la democracia es el ejercicio de que cualquiera que pertenece a una organización pueda prosperar en igualdad de condiciones con cualquier otro miembro. El ascenso de García-Gallardo es el ejemplo más claro de la democracia que existe en VOX. Otra cosa es que cuando no consigamos imponer nuestras voluntades, digamos que no hay democracia. Pero eso es lo contrario a la democracia. Eso es autoritarismo.

P.- ¿Hasta qué punto tiene autonomía a la hora de actuar políticamente el Grupo Parlamentario? ¿En qué medida depende de lo que diga Bambú?

R.- El grupo parlamentario tiene tal autonomía que es el que decide en un primer momento expulsar estas dos personas y y luego notifica al Comité de Garantías. Nosotros no estamos todo el día recibiendo órdenes. Santiago Abascal tiene mucho más que hacer que estar dándonos órdenes continuamente para ver qué votamos. Evidentemente que tenemos autonomía. El que VOX sea un partido nacional con un líder claro que personalice la idea de VOX, la ideología, las propuestas programáticas, no quiere decir que esto sea una secta ni que sea una dictadura. Al final el que está aquí es porque quiere, porque asume los postulados y porque decide defenderlos.

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