Movilidad
El repintado borra todo rastro del carril bus en el puente de Poniente en Valladolid
El Ayuntamiento avanza con su ordenanza de movilidad antes de recurrir a la sentencia del TSJCyL que la anulaba

Eliminación del carril restringido en el puente de Poniente
En un visto y no visto, el carril exclusivo para autobuses y taxis en el puente de Poniente ya es prácticamente inexistente. Un 'borrón' sencillo en su ejecución, con una simple capa de pintura, aunque de complicada gestión, desde la congestión del tráfico que ha ocasionado durante horas hasta la conveniencia con una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León (TSJCyL) que anulaba la ordenanza de la nueva movilidad puesta en marcha por el Ayuntamiento de Valladolid.
Circular por el centro de Valladolid es hacerlo entre obras y proyectos, especialmente en el entorno que abarca el paseo de Isabel la Católica y el puente de Poniente. Si en el primer lugar avanza el desmantelamiento del carril bici con actuaciones tanto en el paseo de Las Moreras como en La Rosaleda, en el segundo ya es una realidad la eliminación del carril restringido para buses y taxis.
Todo ello, poco más de un mes después de aprobarse la ordenanza de Movilidad del Ayuntamiento que, sin embargo, fue tumbada por el TSJCyL. La sentencia, publicada el pasado 28 de noviembre, obligaba a aprobar una nueva tramitación y anulaba la reversión de los carriles bici y bus de Poniente, López Gómez, Avenida de Gijón e Isabel la Católica. Sin ser la sentencia firme, poco ha importado esa nulidad porque PP y VOX continúan con su hoja de ruta, ahora con el fin de la señalización en el puente de Poniente.
En cualquier caso, el concejal de Tráfico y Movilidad, Alberto Gutiérrez Alberca anunció que modificarían aspectos que deben ser «más aclaratorios relacionados con la ley y el reglamento de tráfico de la Seguridad Vial», por lo que el Ayuntamiento recurriría al Tribunal Supremo. Por tanto, no en forma de marcha atrás, sino que se deberá determinar de una forma más directa el destino de los carriles restringidos que regula la ordenanza, así como indicar a quienes afecta la restricción y cómo va a hacerse. Pese a ello, Alberca aseguró que «los ciudadanos han entendido que las modificaciones han sido positivas para la movilidad» ya que «se circula con mayor fluidez y se eliminan las filas indias de las horas punta que generaban embotellamientos y atascos»
Impacto en el aire y en contra de criterios de la UE
Por otro parte, Ecologistas en Acción denunció que la ordenanza tampoco evaluó su impacto sobre la calidad del aire y el ruido, pese a que el Ayuntamiento estaba obligado de acuerdo a los reglamentos de Medio Ambiente Atmosférico y de Ruido. A su juicio, la ciudad no necesita suprimir este tipo de carriles sino aumentar «sustancialmente» los espacios reservados a peatones, ciclistas, patinetes y transporte público.
En cuanto al PSOE, el concejal socialista Luis Vélez recordó que la ordenanza se aprobó sin ningún informe de Auvasa y en contra de criterios técnicos y de las directrices de la Unión Europea. Además, precisó que la receptividad del equipo de gobierno PP-Vox fue «nula» al no considerar las 1.664 sugerencias presentadas por colectivos y ciudadanos.